Oscar 2026: Predicción Mejor Actriz

Si algo ha demostrado la categoría de Mejor Actriz Principal en los últimos años, es que ya no responde únicamente a los viejos patrones de la industria. Se alejan las épocas en que Hollywood monopolizaba las actuaciones premiables para dar lugar a una conversación que pasa tanto por el circuito de festivales internacionales como por el prestigio autoral de los realizadores. Y, por encima de todo, se encuentra la capacidad de las actrices de arriesgarse a interpretar mujeres con mayores matices y complejidades. ¡Y la nueva constante de tener varias actuaciones con mujeres tras la cámara!

La terna de este año es una clara muestra de estas transformaciones, mostrando una mezcla de cine de autor europeo, proyectos estadounidenses y la inevitable presencia de producciones con mayor respaldo tanto monetario como de la industria.

Otro rasgo llamativo es el de la diversidad de trayectorias representadas. Conviven figuras consolidadas que ya han probado su peso dentro de la Academia con actrices que, finalmente, logran romper la barrera de la nominación tras años de reconocimiento por parte de la crítica. Aún así, con perfiles muy distintos, las cinco actuaciones nominadas reflejan distintas maneras de entender el arte de la interpretación: sea por la contención emocional, la transformación física o el magnetismo dominante en pantalla.

Si la historia reciente de los Oscar nos ha enseñado algo, es que las carreras aparentemente “cerradas” siempre guardan espacio para la sorpresa. Pero este año todo parece indicar que la noche ya tiene un nombre propio para esta estatuilla. Repasemos las nominadas

 

El inevitable arrase: Jessie Buckley (Hamnet)

Experiencia oscaril: Segunda nominación (Best Supporting Actress por The Lost Daughter), primera en Best Actress

Probabilidad de ganar: 98%

A lo largo de su aún corta carrera, Jessie Buckley ha demostrado una inclinación por explorar “las zonas más sombrías” de sus personajes. Rasgos incómodos, contradictorios o demasiado intensos que suelen quedar al margen de los retratos más convencionales de mujeres. Gracias a la Agnes Shakespeare de Hamnet, encuentra quizás el punto más álgido de  su lógica. Basada en la novela homónima de Maggie O’Farrell, la cinta brinda una reversión de la tragedia familiar que devino en Hamlet pero con Agnes en el centro. Buckley la interpreta como una mujer sensible e intuitiva, que termina atravesada por una devastadora pérdida, debiendo transitar de la ternura maternal al doloroso duelo. No es la primera vez que Buckley se encuentra en el radar de la Academia, pero su arrase en la carrera, así como la alta probabilidad de ser la primera actriz irlandesa en ganar Best Actress, le auguran un lugar en los libros de historia. Previamente nominada por su trabajo en “The Lost Daughter”, egresada de la prestigiosa Royal Academy of Dramatic Art (RADA), Buckley ha construido su carrera marcada por elecciones tan arriesgadas como inteligentes, incluso cuando fue injustamente ignorada por “Women Talking”, su presencia ya parecía consolidarse como una de las intérpretes más potentes de su generación.

 

La titánica runner-up: Rose Byrne (If I Had Legs I’d Kick You)

Experiencia oscaril: Primera nominación

Probabilidad de ganar: 2%

“La noticia, desde Sundance, es que serás nominada al Oscar el año que viene” le decía la periodista Helen Barlow a Byrne en la Berlinale de 2025. La actriz salió de la capital alemana con el Silver Bear de Best Leading Performance, que se unía a la Copa Volpi que ganó en el 2000 por “The Goddess of 1967”. Restándole ganar en Cannes, pertenece al selecto grupo de actrices como Meryl Streep, Vanessa Redgrave, Helen Mirren y Isabelle Huppert. Con esas credenciales cuesta, realmente, creer que recién le llega su primera nominación al Oscar. Tras cinco temporadas actuando codo a codo con Glenn Close en “Damages”, Byrne redireccionó su carrera al cine comercial y la comedia. En If I Had Legs I’d Kick You, Mary Bronstein le ofreció el que ha denominado “el rol de su vida”, con el personaje de Linda, una madre en apuros lidiando con un torbellino de problemas y ningún tipo de contención. Con la cámara casi que empañándose con su respiración de tan cerca y valiéndose de técnicas de actuación como la de Meisner, Byrne dio una actuación portentosa que, con otro respaldo, la tendrían al frente de la carrera. Sin embargo, un personaje como este, en sus propias palabras, “solo es posible en una película independiente.” Byrne se va de la carrera siendo la consentida de la crítica de New York, Los Ángeles, National Board of Review, un Golden Globe y un Spirits, mal no le fue.

 

La heredera nórdica: Renate Reinsve (Sentimental Value)

Experiencia oscaril: Primera nominación

Probabilidad de ganar: 0%

La última vez que una actriz escandinava fue nominada a Best Actress, fue Ingrid Bergman en 1978 por “Autumn Sonata”. Casi 50 años después, la antorcha se pasa a Renate Reinsve, quien tras su prolífica colaboración con Joachim Trier en “The Worst Person in the World” y en haberse probado en Hollywood con “A Different Man”, redobla la apuesta para ganarse su, merecida, primera nominación al Oscar. Reinsve da vida a Nora Borg, la primogénita de un apático director de cine, Gustav (Stellan Skarsgard), quien, sumida en una longeva depresión a raíz del abandono familiar, debe lidiar con los demonios para evitar continuar presa de estos. Reinsve brinda una actuación tan bella como dolorosa, plagada de sutilezas y matices típicos del cine europeo. Además de las nada despreciables 9 nominaciones para Sentimental Value, es de gran mérito que la actriz mantenga viva la esperanza de que, algún día, una actuación en idioma extranjero pueda volver a alzarse con la estatuilla. Salvando las distancias, Reinsve es una gran candidata para terminar conquistando esa victoria.

 

Millennial Meryl Streep: Emma Stone (Bugonia)

Experiencia oscaril: Quinta nominación actoral, dos triunfos (Best Actress por La La Land y Poor Things)

Probabilidad de ganar: 0%

Pronto llegará el día en que, al igual que a Meryl Streep, a Emma Stone le cueste nombrar todas sus nominaciones al Oscar. Tal parece el denominador en común seguirá siendo el mismo: Yorgos Lanthimos. Tras su primera colaboración con The Favorite en 2018, el realizador griego parece haber encontrado su musa en la laureada actriz estadounidense. Stone, nuevamente, se desafía al máximo, al punto tal de haber sacrificado su cabellera en cámara por mero amor al arte. En Bugonia, interpreta a Michelle Fuller, la siniestra y poderosa CEO de un conglomerado farmacéutico que termina siendo secuestrada ante las acusaciones de ser una alienígena. Stone se mueve en ese registro con una seguridad admirable, componiendo, quizás, el personaje más oscuro de toda su carrera. A diferencia de sus compañeras de terna, cuyos padecimientos y vulnerabilidades las impulsan, el motor de Stone está en el retrato incómodo y distante. Siendo ya una consentida de la Academia, esta candidatura demuestra el lugar privilegiado que ocupa en el ecosistema, así como un nuevo logro de su histrionismo. Que se cuide Frances McDormand, que está más que claro que, de un día para otro, Stone le quitará su récord de consentida para pelear el lugar de la mismísima Katharine Hepburn.

 

La inevitable cuota biopic: Kate Hudson (Song Sung Blue)

Experiencia oscaril: Segunda nominación (Best Supporting Actress por Almost Famous), primera en Best Actress.

Probabilidad de ganar: -5%

El chiste que terminó convirtiéndose en anécdota. La cuota biopic pocas veces falta en la terna de Best Actress y, el legado de la Tammy Faye Bakker de Jessica Chastain en “The Eyes of Tammy Faye” comienza a ser una incómoda consentida de los Oscar. Aún cuando lejos de un personaje tan bochornoso, Kate Hudson apostó por encaminar su carrera hacia una dirección más seria al ponerse en la piel de Claire Sardina, una performer conocida por sus tributos a Paty Cline y el dúo con su esposo Mike en una banda en honor a Neil Diamond. Hudson revivió el concepto de actuaciones premiables que parece sacado de la década de los 80: personaje con arco dramático, cariño por la figura real, renuncia (de lo más sacrificante) a los tratamientos estéticos y, sobre todo, un potente uso de su destreza musical. Salvo el forzado desplazamiento de los Critics Choice, terminó logrando la carrera perfecta que la llevó a desplazar a Chase Infiniti y a quitar de la conversación a Jennifer Lawrence por “Die My Love” y Amanda Seyfried por “The Testament of Ann Lee”. Méritos en favor de la hija de Academy Award winner, Goldie Hawn.

 

Predicción.

La que ganará: Jessie Buckley

La que podría sorprender: Ninguna, carrera cerrada, no nos hagamos ninguna idea.

La que debería ganar: Buckley será una justa ganadora, pero en una carrera más diversa, Rose Byrne debería estar respirando más en la nuca haciéndole honores a trabajos ninguneados como el de Gena Rowlands en “A woman under the influence”.

Etiquetas:  

Acerca del autor

StarcoVision     x.com/StarcoVision

Internacionalista por decisión, cinéfila por inercia. Millennial groupie de Colin Farrell y fans "así en plural" de Almodóvar. ¿Qué haces con tu vida que aún no viste Network (1976)?


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*

*