Project Hail Mary: Ciencia ficción que funciona sin reinventarse

Andy Weir tan solo tiene 3 novelas publicadas, pero ya con ello es una figura bastante destacable dentro de la literatura moderna de ciencia ficción. Su primer libro, The Martian, fue un gran fenómeno que fue llevado al cine en 2015, tan solo 4 años después de la publicación de dicha obra. Su tercera novela Project Hail Mary (2021), ha recibido críticas bastante positivas que aplauden su desarrollo de personaje y sus complejos giros de tuerca, convirtiéndose en un best seller que también ha visto su adaptación al séptimo arte bastante rápido.
Dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, Project Hail Mary (“Proyecto Fin del mundo” para su traducción en Latinoamérica) sigue a Ryland Grace, quien despierta en la nave Hail Mary sin recordar qué hace ahí. Poco a poco sus recuerdos irán siendo recuperados, al mismo tiempo que descubre la misión por la que fue mandado al espacio, de la cual depende el destino del planeta Tierra.
Aunque es difícil hacer una crítica sin revelar algunas características de la trama, esta reseña estará libre de spoilers al centrarse en la película como un conjunto y sin resaltar peculiaridades que podrían arruinar la experiencia de disfrutar Project Hail Mary en su totalidad. También es recomendable evitar el trailer (el cual yo vi después de ver el filme) pues arruina sorpresas que se disfrutarían mejor al ser experimentadas por primera vez en la pantalla.
Project Hail Mary parece una típica película de ciencia ficción desde sus inicios. Las situaciones parecen muy familiares dentro del género y no parece ser algo que no se haya visto en casi que cualquier historia sobre humanos con misiones espaciales. Su mérito comienza cuando estos clichés evolucionan progresivamente para convertirse en algo más interesante e inmersivo, mientras se revelan más y más detalles que le van dando forma a los misterios que inicialmente desconocemos.
En conjunto con sus atractivos elementos visuales, pero sobre todo, su peculiar y seductora elección de soundtrack, Project Hail Mary logra ser una cinta bastante enganchante y entretenida sin llegar a ser trascendental o revolucionaria. Es ciencia ficción bien hecha, que no responde alguna pregunta existencial profunda ni busca ser pretenciosa, además de contar con ciertos factores que hacen muy sencilla la conexión con el espectador.

Ryan Gosling ocupa la mayor parte del tiempo en pantalla y consigue convencer con una interpretación que logra empatizar; pues a pesar de que no cuenta con un registro actoral tan amplio (aquí no vamos a mentir por convivir), su actuación se siente muy genuino a pesar de lo limitadas que podrían parecer sus interacciones, centrándose en gran parte en el lado solitario de su personaje.
Para los fanáticos de la ciencia ficción, o incluso del libro, es importante resaltar que muchos detalles de la trama parecen ser tratados con superficialidad, una decisión probablemente ligada a que sea más digerible para la audiencia, pero que refuerza esa característica de familiaridad que hace sentir a Project Hail Mary como algo poco original, resultando fácil que ciertos elementos recuerden a otras obras tanto del mismo género como de otros.
Project Hail Mary es un espectáculo visual bastante entretenido, en un personaje que parece encajar perfecto para Ryan Gosling, y, aunque no muestra nada especialmente nuevo dentro del género de la ciencia ficción, aún así será un deleite para cualquier amante del género. Su mayor pecado son los clichés, y ese elemento fantasioso muy a lo Disney en donde te invita a soñar y a pensar que lo inalcanzable puede ser posible.
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