Super Bowl LX: 15 Películas hechas en Boston

Ha llegado esa bonita época del año donde una gran parte de los individuos que conviven en nuestro ciberespacio se vuelven expertos en fútbol americano (aunque les apuesto que el 30% no vio ni la temporada completa), mientras que hay otra parte que lo único que espera es el Half Time Show, y otra que simplemente quiere comer unas ricas costillas o alitas y tomarse una cerveza bien fría ¡Todas válidas!

Cómo en Cinescopia nos gusta ser gente cinéfila y de cultura, queremos aprovechar esta euforia para recordar algunas películas legendarias que fueron filmadas en las ciudades de origen de los equipos que participaran en el Super Bowl, para que, si al menos si no tienen idea de a quién apoyar este domingo, quizás una película que les gustó mucho sea la excusa perfecta para alentar a sus “Pats de toda la vida”

Viajamos a la ciudad de Foxborough, ubicada en el área metropolitana de Boston, en el estado de Massachussets, donde juegan uno de los equipos más populares y el más ganador en la era del SB (junto a los Pittsburgh Steelers): los New England Patrios. Con una tradición de ser una de las ciudades mas antiguas de USA, Massachussets se distingue por ser uno de los bastiones más importantes en cuanto a educación superior e investigación (Harvard y MIT se encuentran en este estado), e incluso Boston es considerada una de las capitales a la vanguardia en biotecnología, finanzas y sostenibilidad ambiental. En cultura, fueron uno de los sitios de asentamientos más frecuentes de los inmigrantes irlandeses en la época colonial por lo que actualmente es un lugar que un guarda respeto, memoria y homenaje en muchos de sus residentes a sus raíces ancestrales. En cuanto a deporte es una de las ciudades con mayor arraigo y con los equipos más ganadores en sus respectivas disciplinas, teniendo no solamente a New England, sino a los Celtics de Boston (NBA, 18 títulos) y los Red Socks (9 Series Mundiales, MLB).

Debido a su riqueza cultural, valor histórico, tamaño y sentido de responsabilidad social es un buen lugar para que muchas producciones cinematográficas encuentren locación para su filmación, siendo las más destacadas las siguientes :

 

Good Will Hunting (Van Sant, 1997)

POR EL FETT

Un soberbio drama construido en ironías. La primera,  que estamos ante la que quizá sea la más optimista obra de Gus Van Sant dentro de su patente marginal; esto no es malo, ya que la redención como parte del desarrollo psicoterapéutico del personaje son la base para la construcción de la química y el crecimiento de los inmiscuidos, en un sube y baja de honestas y desgarradoras emociones que logran incluso un doble clímax asombros y de un poderío histriónico indescriptible. La segunda ironía es Williams, que fuera de la comedia y con un complejísimo rol dramático dio la mejor actuación de su carrera. A resaltar el gran guion de Affleck y Damon, con unos diálogos de antología

 

The Social Network (Fincher, 2010)

POR EL FETT

Joya de David Fincher (si, lo dije, y de aquí en adelante las tres lo serán), totalmente incomprendida, y que quizá deba su infravaloración al tiempo en el que Facebook comenzaba a crecer como el monstruo social y comercial que ahora conocemos y que nos escucha en todo momento. La base operacional del millennial ve en su relato de origen fílmico una historia perfectamente encuadrada en captar la desadaptación social de sus creadores dentro de una burbuja de traiciones y juicios que a la larga solo se convierte en una deconstrucción excelsa a su complejo antihéroe. Un thriller corporativo que también es dotado de una fabulosa edición y banda sonora, La Red Social es irónicamente un relato de inadaptabilidad, un escape de la realidad que define a muchos de esa generación

 

Mystic River (Clint Eastwood, 2003)

POR EL CINE ACTUARIO

Uno de los puntos más altos de la carrera de Eastwood, pues genera perfecta cohesión entre thriller y drama contando la historia de tres individuos que poseen una amistad desde niños y que la tragedia personal de uno de ellos será el caldo de cultivo para destapar las cicatrices del pasado que empujarán los sucesos del futuro. Con tres excelentes actuaciones de Bacon, Penn y Robbins, es una obra maestra, escalofriante, impactante sobre traumas irreparables, culpas, rencillas y de odios irreconciliables que lo único que harán es empeñar un presente sombrío. Debió ganar el Oscar y no Lord of The Rings

 

The Departed (Scorsese, 2006)

POR EL FETT

Uno de los mejores remakes de la historia, preciso y dinámico, con desempeños actorales sobresalientes y un cineasta sumergido en su lenguaje y ritmo que, al momento de su montaje final, se revela no solo como la genialidad, sino también  como el renovado clásico del género que es. Sin embargo, y  haciendo una analogía musical, Scorsese aquí optó por la perfección lírica en su ejecución dejando de lado el sentimiento y emoción del “maltrato” improvisado; dejó de ser su querido Keith Richards para convertirse en John Petrucci; dejó de lado un poco la sátira en la búsqueda por la perfección ¡Y lo consiguió! Pero cada alcance de Oscar requiere un gran sacrifico, y ese es asentarse en sus estándares y quedar lejos de lo enigmático.

 

Moneyball (Bennett Miller, 2011)

POR EL CINE ACTUARIO

A diferencia de quizás todas las cintas expuestas en el top, Moneyball tiene la capacidad de plantear una historia y un tema por demás interesante como es el uso de las estadísticas y datos como método de estrategia deportiva, pero también tiene la parte romántica del béisbol. Es extraño para una película de este tipo o de cualquier subgénero logra construir una trama que balanceé los términos técnicos que utiliza para explicar su temática con la parte sentimental de una manera eficiente. Todo esto se debe a un estupendo trabajo de guion de un crack como Aaron Sorkin, que hace una perfecta disección de la premisa sin caer en la monotonía, Una dirección excelente de Bennett Miller (especialista en elevar dramas deportivos), y por supuesto las estupendas actuaciones de Pitt, Hoffman y Hill (que cuando no hace comedias tontas puede llegar a sorprender). Con todos estos elementos “Moneyball” hace un juego perfecto impidiendo gracias al buen pitcheo de Sorkin que los vicios clásicos del subgénero logren hit, carreras y hasta bases por bola.

 

American Fiction (Cord Jefferson, 2023) 

POR EL CINE ACTUARIO

Tomando como base un guion inteligente, la historia de un escritor afroamericano que a pesar de ser su excelente discursiva y articulación es poco apreciado por las editoriales debido a que sus obras no son tan “negras”, se convierte en una crítica ácida y sin tapujos a la “normalización del racismo”, al reduccionismo de una obra por las características de su artista y al “establishment” intelectual y cultural que, en un intento por no aparentar tener “ideas nocivas”, termina por verse igual de racista, misógino, homófobo que los grupos promedio que comparten estas ideas. El discurso de la película es tan sólido que no olvida el arco narrativo de sus personajes y que incluso lo interpola con su criticismo, tan universal que no solamente aplica para el contexto racial, su victoria en el Festival de Toronto y sus nominaciones al Oscar demuestran el punto de sus ideas siendo quizás una de las ironías más creativas y graciosas en la historia de los galardones.

 

Shutter Island (Scorsese, 2010)

POR EL FETT

El extraordinario entendimiento de la fuente original permitió al director narrar en un segundo plano el resquebrajamiento de su protagonista en una trama engañosa y que, hasta sus momentos finales, es donde toma la forma recreada y deseada por su narrador. La mayor virtud de Scorsese es la concepción y tridimensionalidad de la propia locura, y no tanto de su protagonista, el cual es un simple vehículo para el desarrollo de la misma (he aquí la incomprensión de muchos), soportado también en esta ocasión por un DiCaprio sumergido en uno de sus más complejos y mejores papeles. El truco consiste en captar todos los elementos catalizadores del relato, desde la banda sonora hasta las pistas que va dejando su investigación, creando así un nexo psicológico y kinestésico para la compresión de la demencia.

 

The Town (Ben Affleck, 2010)

POR EL FETT

Excelente thriller de corte gansteril que representó la confirmación de Ben Affleck como un buen director. Algo curioso es que a pesar de su excelente libreto y una dirección trepidante que mantiene el interés de principio a fin, aquí Ben es consciente de sus limitantes histriónicas, posicionándose como el pivote del relato en un incierto protagónico, dotando así a sus co-estelares de la fuerza necesaria para que ellos resalten con una mejor estructuración y por supuesto mayor registro. Por tal razón es clara la desventaja de Ben cuando nombres como Rebecca Hall, John Hamm, Chris Cooper y/o Jeremy Renner hacen un mínimo esfuerzo, dentro de un relato de traición, hermandad y “daddy issues” bastante elogiable.

 

Little Children (Todd Field, 2006) 

POR EL FETT

La devastación marital en toda su simpleza y esplendor. Las pequeñas tentaciones del día a día, la monotonía y lo cotidiano de una vida calendarizada, y claro, las frustraciones personales que afectan las decisiones; todo un entorno lleno de tangentes y desviaciones de una existencia que podría ser superior y que, sin embargo, suele ser perfecta por todas esas imperfecciones. El soberbio relato coral de Field trata sobre eso, y en un especifico plano narrativo, sobre la utilización de las figuras del “niño” y la “familia” como marionetas y vehículos para justificar los pecados adultos, entre ellos la pedofilia, la irresponsabilidad, la renuncia laboral, el ocio, el exceso de trabajo, la adicción a la pornografía y por supuesto, el adulterio.

 

Little Women (Gerwig, 2019)

POR EL FETT

Uno de los relatos “coming of age” más influyentes y simbólicos, y que con Greta Gerwig ha alcanzado el punto máximo de su adaptación fílmica, moldeándolo a su estilo tanto técnico como narrativo, basado en su espontaneidad y esas secuencias de largo alcance oral (gracias a sus fastuosos travelings). Lo que resaltan en estas mujercitas es el perfecto reparto, meticulosamente seleccionado no solo para entrar como anillo al dedo en su personaje, sino también para ser una extensión de la naturalidad de la propia directora, una comunión reflejada a lo largo de toda la cinta. En esta adaptación, y a diferencia de todas las otras versiones desde principios del siglo pasado, aquí si se hace sentir la muerte de Beth.

 

Glory (Edward Zwick, 1989)

POR DASTAN

Considerada una de las obras maestras del cine, film que lanzó al estrellato al director Edward Zwick y al actor Denzel Washington (ganó el Oscar a mejor actor de reparto), estrenada en 1989 y basada en sucesos reales, ambientada en la Guerra de la Secesión a mediados del siglo 18. Narra la historia del 54° Regimiento de Massachusetts, primer batallón conformado por afroamericanos. La película toca temas políticos como los que propuso Lincoln al argumentar que la guerra no solo puede ser entre blancos, todos los que viven en el país tienen el derecho a defenderla. Los afroamericanos no solo buscaban formar parte de la historia, deseaban conseguir su total libertad. Una historia magnifica con acertada narrativa, emblemáticas actuaciones y un final memorable.

 

The Holdovers (Alexander Payne, 2023)

POR EL CINE ACTUARIO

A pesar de que Payne ronda los lugares comunes de la cintas tipo “feel good movie”, la maestría del director en complicidad con el guion de David Hemingson construye personajes tridimensionales que rondan alrededor de la comedia y el drama, pero que en el fondo de sus capas son sumamente solitarios y con demasiados conflictos internos. Este desarrollo permite plasmar de manera natural y alejado de la superficialidad el mensaje clásico de compañerismo y unidad navideño. Mencionar las increíbles actuaciones de Giamatti y Da’Vine Joy Randolph, cuyos perfiles son tan dinámicos como altos ¿La mejor película navideña de los últimos tiempos? Sin duda.

 

Sound of Metal (Darius Marder, 2020)

POR EL FETT

Fastuoso debut directivo, la compenetración emocional es el vehículo del director y de un perfecto Riz Ahmed para llevar al espectador a una odisea donde la “discapacidad” es solo el distractor de un relato que incluso puede calificar en los registros del romance y el coming of age. De actuaciones prominentes y de una dirección de corte neorrealista, el ritmo nunca palidece ante la fuerza dramática y su naturalidad, que ve en su principio y final dos poderosas escenas que hacen perfecta alusión al juego de su título y a la transformación del trágico y esperanzador héroe. Riz Ahmed conseguería su primera y hasta ahora única nominación como actor

 

 Ted (Seth McFarlane)

POR EL CINE ACTUARIO

Proveniente de un deseo del niño John Bennet (un muy divertido) Mark Wahlberg, Ted cobra vida gracias a una estrella fugaz, haciéndose popular en su momento y adoptando la personalidad infantil de su dueño – amigo.  Su fama espontánea como estrella infantil se esfuma, y cuando crece (o bueno “madura”), se la pasa la mayoría del tiempo drogado, borracho o de farra, paralelamente con la misma a actitud del que ahora funge como su mejor amigo y protector. Su ascenso y decadencia es similar al de Lindsay Lohan, PUES probablemente sea el compañero perfecto de juergas, pero un pésimo amigo si lo que quieres es “sentar cabeza” (sin albur). Una divertida comedia de humor incorrecto, que significó quizá la última pizca de genialidad en el humor de McFarlane

 

Gone Baby Gone (Ben Affleck, 2007)

POR EL FETT

El primer protagónico de su hermano llegaría gracias a su patrocinio y sapiencia directiva, formando en ese momento una dupla perfectamente acomodada en la labor que mejor sabían (y aún les corresponde) hacer a cada uno. Un excelente y oscuro thriller en donde su principal valor radica en mantener al espectador en una sensación de tensión constante, los Affleck dan una sacudida narrativa y actoral al enfrentar a la pareja protagónica en un dilema moral bastante complejo y capaz de intimar y jugar con la propia decisión de la audiencia en su soberbio final – clímax. Una cinta muy elegante y que denotó que mientras Csey estaba hecho para actuar, Ben Affleck lo estaba tan solo para esculpir guiones y dirigirlos

 

Spotlight (Tom McCarthy, 2015)

POR URIEL SALVADOR

Una de las peores ganadoras del Oscar y una de las cintas más olvidables de dicha entrega, tiene como virtud redentora la decencia de estar bien actuada y tener personajes competentes en sus filas. Uno de los muchos actores involucrados es Mark Ruffalo como el periodista Michael Rezendes, reportero del Boston Globe que insiste en hacer público el caso, fungiendo como el segundo al mando en varias ocasiones. Una actuación correcta que le valdría su tercera nominación al Oscar y que veraderamente tiene algunos de los mejores momentos dramáticos de la cinta. Spotlight al final de cuentas logró darles menciones a muchos actores en sus tops personales, pero no la historia es completamente olvidable.

 

Curiosidades de Boston

  • Uno de los hechos claves para el comienzo de la Guerra de Independencia se llevó a cabo en Boston: la famosa “Guerra del Té”, se dice que a raíz de este suceso los americanos prefieren el café antes del té.
  • Mark Twain escribió: “En Nueva York se preguntan «¿cuánto dinero tiene?», en Filadelfia se preguntan, «¿quiénes fueron sus padres?», en Boston se preguntan, «¿cuánto sabe?».
  • Dentro de sus sobrenombres se le conoce como “La Ciudad de los Frijoles” (Beantown) debido a la tradicional receta colonial de frijoles horneados cocinados lentamente con melaz
  • Si los New England Patriots ganan el SB frente a los Seattle Seahawks se convertirían en la franquicia más ganadora en la Era del Superbowl (7 títulos)

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Acerca del autor

El Cine Actuario   @maxpower_ar?s=09   facebook.com/dvclocblog

Actuario/Economista, Amante del Cine, Devoto de Dios, Intuitivo, Curioso, Rockero de corazón, Fanático de los Libros y del deporte de las tacleadas, quesero, colchonero, diablo rojo. "Las estadísticas son la forma en que las matemáticas cuentan las historias" "El arte es una ciencia y el trabajo del critico al igual que el del investigador es exponer sus axiomas y teoremas al mundo" "Estar de acuerdo, en no estar en desacuerdo es saludable"


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