The Last Viking: Identidad Disociativa en la Beatlemanía

Si bien la categoría de Mejor Película Internacional sirve para darle más visibilidad a obras que de otra manera la gente no haría caso, y así abrirse más al resto del mundo, recordemos que sólo son 5 las seleccionadas a ganar. Se quedan afuera muchas candidatas que en muchos casos son mejores que las nominadas oficiales. Tales son los casos de “No Other Choice” y el que compete en esta ocasión: “The Last Viking”, la candidata danesa para competir por el Oscar, y que aunque quedó fuera de la terna, se perfila para estar entre las mejores del año… pero en los Premios Cinescopia

Desde la introducción animada (un relato infantil que establece los temas sobre los cuales se cimentará la historia), Anders Thomas Jensen construye con The Last Viking una comedia violenta, atrevida y cautivante que bromea con la propia penumbra que genera la relación entre 2 hermanos marcados por un trauma paternal. El humor negro deriva en estallidos de violencia causadas por el absurdo de situaciones ordinarias llevadas al límite (de ahí que se muestre uno de los homenajes a los Beatles más raros que se hayan visto). Con esto en mente, la indiferencia y el distanciamiento emocional suelen retratarse con respeto, pero se desarrollan de tal forma que tanto las risas como las lágrimas se vuelven incómodas porque reflexionan sobre la percepción personal: lo que mostramos y lo que creen los demás que somos.

La vulnerabilidad de los personajes se aclara al exponer la fragilidad de la salud mental y la oscura verdad de un pasado que quiere ocultarse. Jensen propone mirar la identidad como algo que se define entre la propia imagen y el reflejo ajeno, construyendo su forma de pensar a través de flashbacks que van revelando el origen de todo, y que a pesar de siempre contener momentos hilarantes, no olvida que estas son personas rotas que intentan continuar con sus vidas.

Si bien es cierto que el trasfondo de The Last Viking es predecible, compensa la falta de sorpresa con una pregunta que pocas veces uno se hace: ¿Qué pasaría si una realidad sustentada sobre una mentira logra ser una buena sesión de terapia? La dicotomía entre pasado contra presente se vuelve la razón para recuperar el tiempo perdido de 2 hermanos tan unidos en su niñez.

Esta compleja y muy oscura relación fraternal es sostenida por la dupla de Mads Mikkelsen y Nikolaj Lie Kaas. Mientras el primero oscila entre los sentimientos ocultos y la locura perturbada de un hombre frágil y disociado que ha adoptado a John Lennon como una personalidad alterna (sus continuas aventadas al vacío cada vez que le recuerdan su verdadero nombre son tan graciosas como dramáticas), el segundo es un gran contrapeso: serio, desconcertado e inerte frente al caos que le rodea por una mezcla de arrepentimiento, insensibilidad y distracción, pero con un arco de redención y comprensión que concluye satisfactoriamente su arco de redención.

Por otro lado, es esta relación la que hace que el concepto de vikingo de The Last Viking cobre otro significado al ver cómo la modernidad ha domesticado un instinto ancestral caracterizado por la violencia y hostilidad.

Bastante entretenida y reflexiva, tan absurda como emotiva, The Last Viking es una obra sustentada por la originalidad del guion, la química y camaradería de sus actores principales y una dirección que expone las razones de su existir en un brutal giro final tan astuto como desgarrador.

Etiquetas:  

Acerca del autor

Uriel Salvador     twitter.com/UrielSalvadorGS

Escritor, analista, crítico, gamer, investigador, actor (especializado en doblaje), fotógrafo. Pero ante todo, soy un amante del cine.


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*

*