The Lord of The Rings: De la Peor a la Mejor Película
“Tres Anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo. Siete para los Señores Enanos en palacios de piedra. Nueve para los Hombres Mortales condenados a morir. Uno para el Señor Oscuro, sobre el trono oscuro en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras. Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.”
“The Lord of The Rings” (El Señor de los Anillos) es una famosa obra literaria escrita por el sudafricano J.R. Tolkien que consta de tres partes: “La Comunidad del Anillo”, “Las Dos Torres” y “El Retorno del Rey”, mismas que se estrenaron en el año 1954 logrando un gran éxito y varios premios en esos tiempos, considerándolo el padre de la nueva literatura de fantasía. Hay que recordar que el primer libro que escribió sobre este universo fantástico se llamó “El Hobbit”, un cuento infantil de gran aceptación hasta la actualidad.
El proyecto cinematográfico demoró 8 años en realizarse. Lo más arduo del proyecto, según Peter Jackson, era estructurar bien el guión, ejecutar bien los diálogos analizándolos y estudiándolos con precaución para evitar desvíos en la historia central; lo importante era profundizar en los puntos más sobresaliente del libro para no alargar demasiado el metraje. No existieron complicaciones en desarrollar los escenarios, ni las descripciones de cada raza, ni vestuarios, ni maquillaje, todo constaba detalladamente explicado en los libros, que les benefició para simplificar el trabajo y concentrarse en puntos más importantes. La arriesgada decisión de filmar las tres películas al mismo tiempo con 5 equipos de trabajo fue para minimizar los errores de continuidad narrativa y gastos operativos. Esta exuberante producción se realizó en Nueva Zelanda, país que resultó beneficiado por la escenografía de las películas que atraen todos los años a miles de turistas de todo el mundo.
La mitología de la tierra media creada por el gran JRR Tolkien ha sido de mucha influencia en la cultura del siglo XX, especialmente con sus tres principales historias literarias: “El Hobbit”, “El Señor de los Anillos (La Comunidad del Anillo, Las Dos Terrestre y El Retorno del Rey) y “El Silmarillion” y estas han sido adaptadas en doce películas, ocho largometrajes estrenadas en cine, tres largometrajes en la tv y un cortometraje, sin olvidarnos de la abominable serie “Los Anillos de Poder”. En el siguiente ranking, no tomaremos en consideración la primera adaptación de 1967, producción checoslovaka que fue un cortometraje de 12 mins y la película de producción de rusa de 1991 que se la estrenó en la tv y fue un fenómeno vira en YouTube hace 5 años. Recordando que las dos trilogías de The Lord of Rings dirigidas y producidas por Peter Jackson, tuvieron sus versiones extendidas que superaron a las ediciones originales. Sin olvidar que en 2027 se estrenará la película “The Hunt for Gollum”, dirigida por Andy Serkis y producida por Peter Jackson.
Celebrando el cumpleaños de J.R.R. Tolkien, revisemos de la PEOR a la MEJOR película del universo de The Lord of The Rings
POR DASTAN
Rings of Power (2022 – )
POR EL FETT
¿Ya terminó esta mamada verdad? ¿Verdad? Una verdadera bazofia de proporciones épicas, sin ningún rumbo fijo en su narrativa, sin ninguna estructura de personaje eficaz y que denote un gramo de empatía o conexión, y lo que es peor, caricaturizando a su principal personaje – villano en una especie de reiteración patética que termina por frustrar cualquier esperanza de clímax hacía una segunda temporada que fue incluso peor que la de por si ya aburrida primera. La falta de coherencia y lógica interna en comparación no solo se da al comparar el relato con los textos originales, sino también en su universo fílmico ¡y hasta en su propio show! desatando una serie de pendejadas tendenciosas y “socioaceptables” que terminaron por enterrarla en el abismo más profundo del catálogo streaming
The Hobbit: The Battle of the Five Armies (Peter Jackson, 2014)
Por Arquicruz
Si bien se dice que segundas partes no son buenas, segundas trilogías tampoco lo son, Peter Jackson se volvió una especie de George Lucas en menos tiempo que éste al abusar de su suerte, de sus fans y de una obra tan entrañable y querida como lo es el Hobbit. Hay un muy claro “porqué” en esta peor entrega de la trilogía (que ya es demasiado decir), y eso es la descarada misión de adaptar las últimas 30 páginas de un libro pequeñito en 3 pinches horas de personajes forzados auspiciados por un montaje paupérrimo que incluso hace que lo “épico” que se pretendía presentar resulte patético, sin emoción o interés por cualquier personaje. A favor de estos desgraciados cortes, el “corte del director” de la trilogía es un poquito mejor, pero solo poquito
The Hobbit: The Desolation of Smaug (Peter Jackson, 2013)
POR EL FETT
Jackson ya no sabía ni qué hacer con esto; al pasarse el libro por el trasero, el engolosinado cineasta revela misterios innecesarios, estructura personajes inexistentes mientras abandona a otros que suponían tener más fuerza, relega a su protagonista como secundario, instaura lazos románticos babosos y sin química, intenta sopesar su tono infantil con una oscura sub trama que no termina por cuajar y encarece su mayor virtud en el final gracias a un montaje novelesco que resta interés al mismo clímax y que, nuevamente, extiende algo que es sencillamente inextensible, denotando que no es más que un maldito capricho recaudar las casi 3 horas de duración aun cuando estas sean totalmente inútiles para una trama que desde su primera parte debió haber respetado la elocuencia de su fuente literaria
The Hobbit: An Unexpected Journey (Peter Jackson, 2012)
Superando la hora y media de preguntas del tipo ¿Qué está pasando en la pantalla, o que esta exactamente tratando de hacer el director? Uno logra conectar algunos aciertos de la película que hacen que la extrañeza se guarde con cierto recelo, sin embargo, la incapacidad de Peter Jackson de volver a ser ese filmmaker para convertirse en solo un empresario del cine, hacen de esta primera parte una entrega tan larga, innecesaria e intrascendente que resulta por momentos hasta vulgar comparada con la vasta mitología de The Lord of the Rings. Hay ciertos rasgos que recuerdan a la trilogía original, pero nada comparable o parecido a aquel Señor de los Anillos Peter. Lo más lamentable es que todo empeoraría a niveles inimaginables
The Lord of the Rings: The War of the Rohirrim (Kenji Kamiyama, 2024)
POR DASTAN
El primer fracaso en taquilla de cinta basada en la mitología de la Tierra Media. Una producción que Warner Bros estaban desesperados por realizar, para no perder todos los derechos del universo Tolkien. Esta es una historia sacada de los apéndices de El Señor de los Anillos, sobre el reino de Rohan, 200 años antes que Bilbo encuentre el anillo único de poder y se centra en la evolución de un personaje, Hera la hija del rey Helm Hammerhand, quien es una mujer independiente que no desea casarse y buscar proteger a su reino a cualquier costo. Hera es un personaje creado para la película, que al final cumple dentro de la narrativa, pero no convenció a los fans. Una producción con buenas secuencias de acción, pero que la historia quedó corta de momentos memorables.
The Lord of the Rings: The Return of the King (Jules Bass, Arthur Rankin Jr., 1980)
POR DASTAN
En esos años existió un desacuerdo con la película dirigida por Bakshi y Warner Bros decidió adaptar el libro de “El Retorno del Rey” con el mismo equipo de trabajo de la primera película, ejecutando una secuela directa de “El Hobbit” y presentando una intro resumida de los eventos “La Comunidad del Anillo” y “Las Dos Torres”. Esta producción animada la estrenaron, otra vez, como un especial de Tv y siendo más musical que su antecesora. Una de las adaptaciones más decepcionantes adaptaciones de tierra media, aquí prácticamente convierten a este gran desalence en una película muy infantilizada, el estilo de animación disminuye en calidad, comparada con El Hobbit, lo más rescatable son las voces en inglés. Durante estas décadas, estas tres películas animadas pasaron a convertirse en una trilogía, sin tener una conexión con sus creadores y la producción.
The Hobbit (Jules Bass, Arthur Rankin Jr., 1977)
POR DASTAN
La primera adaptación en el formato de largometraje. Una película estrenada directamente a Tv, que provocó bastante hype en su año de estreno y según varios reportes fue opacada por el sorpresivo éxito abrumador que logró Star Wars en los cines y fue divisiva con los fans. Aunque no lo crean, está producción animada tiene buenas dosis de violencia en sus pequeñas secuencias de acción. Esta película es casi fiel al libro en su contexto, el diseño de personajes están muy alejadas de las descripciones de Tolkien, pero resultan muy llamativos con el estilo de animación que proponen, las escenografias y la ambientación son los mas rescatable. La parte musical no va acorde al desarrollo de la narrativa y los conflictos principales son ejecutados sin climax y a un ritmo lento. Una producción japonesa/estadounidense (Warner Bros), en donde la animación fue elaborada por el estudio japonés Topcraft que luego serviría para establecer las bases de Studio Ghibli.
The Lord of the Rings (Bakshi, 1978)
Por Uriel Salvador
Descartar y quitarle todo valor a esta versión es ignorar una narración estilística que se apoya en una bella animación en rotoscopia. Por primera vez Ralph Bakshi quiere ser tomado en serio, así que trata de ser lo más fiel a la novela en tanto añade al mundo de Tolkien unas atrapantes escenas de acción. Tiene sus defectos en la caracterización de algunos personajes y adolece mucho que técnicamente no esté terminada (abarca sólo los primeros 2 libros), pero incluso las fallas cargan con una belleza hipnótica. Cabe añadir que, sin este experimento, las películas de Jackson no existirían, pues el cineasta homenajearía este proyecto en su propia versión.
Copia no autorizada – Willow (Howard, 1988)
POR EL FETT
Una de las mejores y más oscuras películas sobre el género fantástico, que de cierta manera fue una muy libertina adaptación de El Señor de Los Anillos, solo que aquí en lugar de un anillo para destruir, había un bebé para salvar. Hasta hace poco uno podría darse cuenta de la verdadera valía del relato, y es que esto es una lección de adaptación y dirección hábil y rítmica para el propio Peter Jackson y su somnífera y extendida The Hobbit, pero lo que en verdad hace resaltar a Willow es su falta de concesiones visuales que en su momento causaron verdaderas pesadillas, como por ejemplo la secuencia de la metamorfosis a cerdos, una aterrada escena. Un Ron Howard sin Hollywood, más joven, pasional, divertido y oscuro, Willow es una leyenda de la fantasía fílmica.
The Lord of the Rings: The Return of the King (Peter Jackson, 2003)
POR EL FETT
La trilogía tuvo que haber ganado su Oscar desde “La comunidad”, pieza superior y muy por delante en cuanto a todos los rubros artísticos que la componen. Pero la Academia dista de ser perfecto, y también nosotros, los cinéfilos, por lo que todos decidieron esperar y recompensar a Jackson hasta el cierre, uno enfundado casi en su totalidad por la capa, la espada, los efectos y las batallas, y que nos recuerda que la trilogía fue producida al unísono. La espectacularidad de los campos de Pelennor no solo ganarían 11 Oscar, sino que alcanzarían quizá el punto máximo de tensión y emotividad dentro del género fantástico, una secuencia milagrosa que por sí sola ha quedado enmarcada en los anales fílmicos.
The Lord of the Rings: The Two Towers (Peter Jackson, 2022)
POR EL FETT
Otro “corte del director” que mejoraría una versión estrenada de por sí ya prominente. Varios factores para relucir: En primera, la construcción de los personajes de Gondor (en especial el trasfondo de Boromir), pero principalmente, una mayor complejidad dramática, y en especial con la subtrama romántica, que encausa un bello triángulo con un honesto retrato de las emociones entre sus inmiscuidos. Jackson aprovechó el capítulo intermedio para extender de maneral literal los límites de la Tierra Media y todas sus implicaciones monárquicas, geográficas y políticas. Como cereza de este impresionante pastel, se encuentra la dirección de la batalla del abismo de Helm, momento cumbre del género y que incluso servirá para fortalecer el nexo narrativo entre su introducción y final.
The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring (Peter Jackson, 2001)
POR EL FETT
La mejor parte de la trilogía del anillo, donde coexisten una mayor estructura dramática y un mejor equilibrio hacía con la aventura y las batallas. Es en su versión extendida de cuatro horas donde Jackson se muestra en su punto máximo como narrador y artífice de este onírico viaje, maximizando varios de sus elementos: figuras, mundos y razas que épicamente forman parte del nuevo mundo fantástico conocido como La Tierra Media, una analogía de una era en guerra y en la constante búsqueda por la paz. Basta reconocer una mayor tridimensionalidad en todos sus personajes (dentro del corte extendido) para aceptar que Jackson no solo hizo justicia a la obra original, sino que en muchos aspectos también la terminó superando.