El “No-Tan-Sorprendente Hombre Araña”

Desde un inicio, la sugerencia de un reboot a escasos años después de la trilogía de Raimi ya sonaba mala. Pero algunos (entre los que, desafortunadamente me incluyo) creíamos que eso sólo sería benéfico, sobre todo ante la promesa de ver  más orientada la historia dentro del universo Ultimate, del que ya he hablado con anterioridad. Una visión más fresca, oscura, madura y compleja. Pero ya estoy hablando del cómic.

Le tenía expectativas más altas a la nueva versión del arácnido que a la de los Vengadores. Y aunque la de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra fue una sorpresa agradable, distaba mucho de ser un verdadero clásico. Pero fue una sorpresa agradable, reitero. Me dije “hey, si estos babosos pudieron salir avante, pese a Thor, Disney entre otros factores tan absurdos, ¿Qué me espera en la nueva del trepa-muros?”

Una total desilusión

Y es que, si ya estamos reiniciando toda la saga, revitalizando al personaje y otorgándole un “gancho” como lo era “La Historia Jamás Contada” (slogan de la película incluso), ¿Por qué no apegarnos al maldito plan?

En serio. La publicidad manejada alrededor de esta película giraba alrededor de un muy buen gancho: ¿Qué pasó con los padres de Peter Parker? ¿En qué clase de accidente murieron? ¿Qué tiene que ver esto con el destino de Spider-Man? ¡¿Dónde fregados dejaron la coherencia?!

(Mis disculpas, me quería volver chango).

Comencemos pues, con dos de los más grandes fallos que tiene esta película:

Una Historia: Desperdiciada

Ya teníamos el gancho, joder, y lo seguiré repitiendo hasta el día de mi tormentosa muerte. En los trailers, veíamos a un Curt Connors demacrado y con mirada retadora diciéndole a Spider-Man que “lo que le pasó no fue un accidente, todo es parte de un gran plan”. Que “si quiere la verdad acerca de sus padres, que viniera por ella”. ¿’Tons?

Si, asumimos entonces por la importancia de este hecho que el accidente que mató a los padres de Peter fue provocado. Sí, sabemos que por los que querían su trabajo. ¿Pero qué más? En toda la mentada película, el supuesto misterio acerca de la muerte de los padres quedaba resumido a un prólogo que seguía la misma línea de misterio, breves menciones de “oh, yo trabajé con tu padre, Peter, el creó a estas arañas. Ah, y se murió. Pero era bueno” y una ya típica escena post créditos que sólo confirmaba lo evidente, que la muerte de estos había sido provocada. El resto de detalles alrededor de ese supuesto misterio, no era nada que los trailers no nos hubieran sugerido. Prácticamente lo único que hicieron fue, crear el gancho para esta película y no utilizarlo sino hasta al final para la invitación a ver la segunda parte de una casi segura trilogía. No sería sorpresa que fuera sino hasta la tercera que resuelva el supuesto “misterio” dejando cabos sueltos para alguna cuarta parte.

Una Historia: Floja

Independientemente de mi exigencia con el gancho, uno esperaría entonces que al menos, el resto de la historia se concentrara en el desarrollo de Peter como Spider-Man, el deterioro de Curt Connors como El Lagarto o el conflicto de Spider-Man con la policía, que lo considera un vigilante. Algo que nos adentrara en el mundo de la araña, de manera que, sin importar lo inverosímil que pudiese ser lo mostrado, el contexto y el universo formado por la narrativa y la ambientación fuesen creíbles. Este no es el caso.

¿Por qué? La narrativa es floja, con muy pocos y breves momentos en los que en verdad logra capturar tu atención, siendo la mayor parte de la cinta un verdadero litigo. Menciono de nuevo el prólogo, que lograba captar el interés, pero mientras se desarrollaba la historia, menos querías saber del muchacho. Entiendo también que es un nuevo origen de Spider-Man, que se tiene que introducir en como él se adapta a sus poderes, realiza diferentes actividades para ello, caza criminales, entre otras cosas. Y entiendo que se usen escenas fugaces para ello, para resumir todo esto. El problema viene cuando se usa este tipo de escenas al menos tres veces, como si quisieran ahorrarse el esfuerzo de contar la historia tan solo resumiéndola, evitando así, para la desgracia del filme, que uno pueda adentrarse en la psicología y personalidad de los personajes, personalidades que también parecen expresadas de forma resumida, no logrando así un sentimiento empático por parte del público hacía la mayoría de los personajes. Gran parte de esto se debe al pobre desempeño actoral, por parte de Andrew Garfield y Rhys Ifans principalmente, Peter Parker/Spider-Man y Curt Connors/El Lagarto. Siendo en quienes caía el peso protagónico de la cinta, lo menos que se podía esperar era que de verdad supieran hacer que el público se identificara o sintiera empatía con ellos, viviera la emoción de colgarse con telarañas entre rascacielos, el miedo de convertirse en una bestia, o por lo menos interés en ver como se desarrollaba su historia. El único interés que logró demostrar en mí a lo largo de los 136 minutos de duración de la película fue el de esperar el momento en que me despertara algún interés por lo que veía en la pantalla.

Actuación: Incompleta

Generalmente los villanos de Spider-Man, o son de poca monta o achichincles de alguien más, siendo escasas las excepciones, mencionando al Duende Verde, Venom o, en este caso, al Lagarto, quien no es un maloso de los de antes, sino un villano trágico, quién por la urgencia de recuperar su brazo debido a los complejos que esto le ha creado, acaba convirtiéndose en una verdadera bestia, perdiéndose incluso a si mismo dentro de su propia conciencia, cada vez más primitiva. Es uno de los enemigos de Spider-Man más trágicos y desafortunadamente, en esta película es totalmente desperdiciado.

Uno no logra encontrar una razón para sentir lástima por el Dr. Connors, pudiendo haberlo hecho por su complejo de manco, por la culpa de acciones cuestionables en su pasado, entre otras tantas cosas. Sin embargo, más lástima sentimos por el actor, a quien no le han de haber pagado lo suficiente como para meterle producto de gallina a la personalidad del mono.

Y de Spider-Man… pues que les digo. El muchacho está chavo, se le hace fácil. Sí, el chamaco logra la empatía que su escamoso compañero no pudo. Pero los niveles en los que oscila la empatía que puedes sentir por Garfield oscilan peor que el valor del dólar.

Del resto del elenco no se puede decir mucho, la mayoría pasan desapercibidos, sin lograr siquiera dejar alguna huella de su presencia o resaltar en las pocas escenas en las que aparecen. El Tío Ben, interpretado por Martin Sheen sería una leve excepción, pero es olvidado rápidamente a lo largo de la película. Denis Leary, quien encarna al Capitán Stacy también sería un ejemplo de esto, pero es sólo al final que logra meterle algo de “fuerza” a su personaje. Pero de manera muy aclicheada.

Y hablando de los Stacy’s, Gwen, novia del arácnido en la piel de Emma Stone, es también otro de los pocos personajes que resaltan, que tiene una personalidad definida y un desarrollo igual de planteado, siendo la coherente en la relación que lleva con Peter, pues por ejemplo, mientras ella se preocupa por la seguridad del muchacho, a este se le olvida que tiene el pecho todo rasguñado y la carnita del cuerpo mallugada y la lleva a pasear en telaraña, fresco como una lechuga, siendo que minutos antes ni siquiera se podía sostener en pie.

Otro asunto incoherente, por cierto, sucede cercano el final, cuando el Lagarto infecta a varios oficiales de policía, para que se conviertan en criaturas como él. Yo pensé “oh, se va a armar el desmadre, Spider-Man Vs The Army of Lizards”… y no, no hicieron nada, sólo se quedaron quietecitos mientras Papi lagarto peleaba lejos de ahí con Spidey. En fin.

Retomando, cuando hay mal desempeño actoral, la culpa en sí no es de los actores, sino del director (excepto si trabajas con Ryan Reynolds. Que el Cthulhu los ampare), en este caso, de Marc Webb, quien deja notar demasiado su inexperiencia al no haber sabido aprovechar todos los elementos que tenía para entregar un producto ya sino memorable, entretenido, contrario a lo mostrado. Siendo sólo videos musicales los que este director tenía en su haber y uno que otro episodio para televisión, no supo conjugar de forma dinámica lo planteado en la publicidad del filme, resultando en un producto meramente sacado por vender.

Lo Bueno:

De los pocos puntos a favor de la película, serían los movimientos de Spider-Man, los cuales parecen casi calcados maravillosamente del cómic, pues este Spider-Man, al ser más delgado y pequeño que el interpretado por Tobey Maguire, logra más acrobacias que este, junto con las típicas poses del arácnido en el medio impreso. El traje de este mismo también acabó por convencerme, pues a pesar de que cuando recién salieron imágenes de este, aborrecí los Spider-Tenis, ya en acción el traje se ve realmente bien, contrario al Lagarto, cuyo rostro, que se veía bastante decente en las imágenes preliminares, aquí no acaba por convencer, mucho menos la personalidad que adopta en este estado. Se supone que optaron por este diseño (el original) que por el clásico (más “cocodrilesco”, de hocico largo) para homenajear los cómics originales, así como para facilitar el que el personaje pueda hablar. Aunque hubiera preferido que no lo hiciera. Las peleas también parecen calcadas de algún cómic, resultando un buen espectáculo visual, pero parecieran demasiado cortas en contraste al tedioso e interminable supuesto desarrollo de la historia.

Concluyendo:

Cuando las cosas se hacen con cariño, salen bonitas cosas. Cuando se hacen por vender, compromiso o por algún ataque de estupidez empresarial, tenemos a The Not-So-Amazing Spider-Man

1 de 5 estrellas es lo que le daría de calificación a esta película tan desabrida, casi no tuvo nada para defenderse. Mejor guárdense el dinero para el verdadero estreno el 27 de este mes, que el Caballero de la Noche se viene con todo.

Sak Taak’In Fuera.

Sobre el Autor

Criatura cínica, curiosa, sádica, masoquista, cinéfila, filósofa, con mi propia y bizarra versión de moralidad y una honestidad que raya en lo brutal. Y ligeramente egocéntrico. Actualmente estudio la carrera de Ciencias de la Comunicación y mis planes son llegar a ser un Gran Director De Cine. ¿Mencioné que poseo una mentalidad inocente e ilusa? Sígueme en Twitter @TheSakTaakIn

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