Looper: película de culto instantánea y cátedra de “lógica interna”

 

“I’m gonna fix this! I’m gonna find him, and I’m gonna kill him!”

El Joven Joe

Atención: Spoilers

Muchas veces cuando una película es enteramente disfrutable y cuando uno intuye la llegada del final de la cinta (gracias al ritmo que le fue impuesto) el espectador ruega y suplica que el director, acabe de manera lógica la película. Con Looper (2012) me pasó lo mismo, después de 2 horas y media de cine de gran atura, le pedía a Rian Johnson que no fastidiara el film con una conclusión estúpida. Gracias a Kubrick, la película cierra de manera magistral una cátedra de cine que muchos directores y críticos de cine deberían de tomar nota.

Acción, drama, SF y demás atributos…

 

La primera hora es ciencia ficción pura del más alto nivel. El director plantea un clásico tema del genero (los viajes en el tiempo) y lo va desarrollando lenta y elegantemente. A pesar de que el relato se va acorralando a sí mismo, Johnson (que parece que tiene años filmando) en cada sin salida, sale por una tangente y logra que los eventos vayan creciendo por si solos para meter más variables conforme la historia va cerrando. Con las clásicas paradojas del viaje en el tiempo, el espectador se va encariñado con el protagonista y su periplo (el viejo y el joven Joe) y nos van entregando escenas realmente memorables dentro del género. La primera de estas escenas que ya quedaran como referencia fílmica, es la forma en cómo los loopers matan a sus víctimas, será una referencia obligada en parodias y futuros films que homenajearan a esta cinta; la segunda escena con un guion maravilloso, es el encuentro en el café del viejo y el joven Joe, mientras el viejo lo quiere convencer de dejar su visión individualista y egoísta, el joven le reclama que le está robando su “futuro” y que hará lo que sea por matar a su yo del futuro.

Sí, todos sabemos que esto no es nuevo, sin embargo la manera elegante en como el guionista/director nos lo va presentando y como los elementos narrativos alternos van encajando sin forzar la cinta, es de verdad de agradecer.

Cuando el guion obliga a los actores a realizar su trabajo

 

El trabajo de casting es maravilloso, la elección de Bruce Willis para el papel del Viejo Joe es perfecta. Se podría argumentar que Willis no posee un rango actoral muy amplio (no ha salido de su papel de Jhon MacClane y de James Cole) y sin embargo precisamente esto es lo que permite que su actuación sea memorable. Willis logra trasmitir la desesperación y el amor en un giro que es muy difícil de lograr en tan pocas escenas que le otorgan en la película. Por otro parte, Emily Blunt en su papel de Sara permite al espectador adentrarse en el relato de manera conectiva entre la primera parte de la cinta y la segunda. Sin olvidar al gran Paul Dano y Pierce Gagnon.

Harina de otro costal es Joseph Gordon-Levitt quien en lo particular se me hace de los más sobrevalorados actores de su generación y que en este film no es la excepción. Sin embargo, la gran decisión del director de dotarle una voz en off al protagonista es la más adecuada para resaltar el papel del Joven Joe

A pesar de los claros errores de continuidad (el más común es el de la herida cambiada del escopetazo propinado a Joe) el espectador no se centra en estos fallos y permite que el relato se engrandezca ante la falta de interés en los pequeños detalles por parte del director, quien se enfoca en lo verdaderamente importante en la realización del film: un guion estructurado, lógico, con un sentido en la narrativa y una fuerte lógica interna.

Un final reflexivo y con una fuerte carga clasicista

 

El final es largo, climático y emotivo. Desde el escape de el viejo Joe y una gran secuencia de acción al más puro estilo de Willis, el director nos va acercando al final sin giros baratos ni sobresaltos ilógicos. Tal vez la inclusión un poco forzada de Noah Segan, pero soberbiamente resuelta, inquieta al espectador, pero más allá de ese aspecto contractual, el director se enfoca en los personajes centrales: Joe (joven y viejo) Sara y Cid.

La conclusión es bellamente montada (un gran trabajo de efectos especiales, sencillos pero precisos) con una fuerte carga dramática y esperanzadora. El director nos ofrece un aleccionador final. La gente no nace siendo lo que es, no está predestinada a ser malo o bueno según su nacimiento o como dirían los antiguos habitantes de Mesoamérica: su Tonal. En el juego de las paradojas, el joven Joe nos advierte su insight en su narración, todo es un circulo y todo está marcado por la lucha de lo que uno cree correcto o no. El viejo en búsqueda de su esposa muerta y la madre dando la vida por su hijo; y es ahí en el vértice temporal, donde todo está marcado, en donde el director nos dice que la vida va mas allá de la visión individual, en donde el futuro no está escrito y se puede cambiar siempre, siempre. Y el joven Joe lo alcanza a entender cambiando el futuro y el pasado de todos. Soberbio

Sobre el Autor

Soy lo que escribo. Ya realicé la Prueba Voight-Kampff, y pasé. Cursé un diplomado en historia y análisis de cine. Cinéfilo de corazón, guionista, crítico políticamente incorrecto. Amante del buen rock. And all this science I don't understand It's just my job five days a week. Visitame: http://thetimeisgone.blogspot.com/

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