A Beautiful Day in the Neighborhood: Tom Hanks te ayuda con tus daddy issues

Un buen día en el vecindario” dirigida por Marielle Heller (Can You Ever Forgive Me?) cuenta la historia de Lloyd (Matthew Rhys), un periodista al que se le asigna la tarea de escribir una semblanza del querido presentador de Tv Fred Rogers (Tom Hanks), eminencia de la televisión norteamericana y el vecino más querido de Estados Unido (una especie aquí en México como el programa del tío Gamboin, o Chabelo).

En medio de una crisis personal, siendo padre primerizo, Lloyd debe de enfrentar sus propios temores y encararlos con la inesperada ayuda de su entrevistado, el mismísimo Fred Rogers.

En la mira a la temporada de premios, “Un buen día en el vecindario” pudiera ser la película perfecta para arrasar con todo: inspirada en hechos reales, con un personaje entrañable, blanco, americano e interpretado por Tom Hanks. Pero, lamentablemente no funciona; si con “Can You Ever Forgive Me?”, la película anterior de Heller, había sorprendido por la forma en la que aborda al personaje de Lee Israel (Melissa McCarthy), una escritora que falsifica cartas de celebridades para poder ganar algo de dinero, aquí teniendo a un personaje tan querido como el que interpreta Tom Hanks, no sabe qué hacer con él.

Si bien la intención de la película no es realizar una biografía al uso del personaje y solo lo toma como referencia para el que es el verdadero protagonista de la historia, Lloyd (Matthew Rhys), el personaje de Hanks solo se ve relegado para hacer de psicólogo y sacar todos los daddy issues de Lloyd, que en tan solo tres conversaciones hace que haga un cambio de conciencia y todo lo que se nos contaba que traía cargando desapareciera en un abrir y cerrar de ojos.

Si bien lo interesante de la película es el encontronazo de ideologías entre Lloyd y el querido Fred Rogers, uno dispuesto a desenmascarar la buena “ondez” del presentador de tv, y Rogers como una persona completamente centrada, que habla directamente a la cámara y que sin tapujos le dice a los niños que está bien tener sentimientos, sentir enojo o ira, y que reconozcamos el valor que eso nos da.

Y eso es el único mérito de la película, ya que es una historia que no arriesga. Marielle Heller tampoco lo hace detrás de la cámara, la fotografía es completamente plana, bien hecha y cuidada eso sí, pero qué pasa sin pena ni gloria. Así como la música, casi podría decir que es tomada del programa de tv al que hace la referencia la película.

Un buen día en el vecindario” es la película perfecta para ver con tus papás un domingo por la tarde. Una película completamente blanca, que podría pasar como una de esas teleseries para el desaparecido Hallmark channel.

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Acerca del autor

Ivan0     boxd.it/qEKB.

Cinefilo y seriefilo (si es que esa palabra existe) de corazón, realizador frustrado pero la opinión escrita es lo que se me da mejor. Amante de los musicales por muy malos que estos sean cof cof “Cats”, Soy millennial y no tengo problema alguno con eso; y llorar en el cine es la mejor terapia que uno pueda pagar.


2 comentarios

  • Creo que el momento donde Tom Hanks si anda quedandose con la nominacion es en la escena del restaurante, sin decir una sola palabra hace una escena que enmudece todo… creo que con una mejor produccion esta cinta hubiera sido el Green Book de esta temporada de oscares pero le falto terreno…

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    • Muy cierto, esa secuencia dentro del restaurante es muy potente, ya que tanto Hanks y Rhys demuestran su talento sin necesidad de diálogo, y dicho y hecho Hanks ya tiene su nominación.

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