A la caza de Colin Farrell

Para hablar del típico niño malo de Hollywood tendríamos que referirnos a una técnica actoral compleja y sumamente riesgosa en la cual el histrión se somete a dosis excesivas de fórmulas embotelladas  y químicas que presumen un peligro para la salud del mismo. Más allá del legendario método Stanislavski, esta mítica táctica irlandesa es conocida como la Colinavski, la cual consiste en ingerir cantidades estratosféricas de alcohol y drogas para después de ser expulsado de escuelas y arrestado algunas veces, crear una imagen comercial divina dentro dela industria hollywoodense y por último, trasladar dicho comportamiento a la actuación en un sinfín de producciones.

Aunque muchos autores se debaten si esta técnica fue acuñada por el histrión irlandés, así como también si esta representa una indiscutible calidad dentro y fuera de la escena cinematográfica, no cabe duda que Colin la ha manejado a lo largo de su carrera con una pulcritud funesta, entregando papeles en donde en realidad parece borracho, ya sea dentro de una cabina telefónica, en la antigua Grecia, en el campo de batalla o en las calles de Bélgica, Farrell se burla de Daniel Day-Lewis reflejando interpretaciones de niño hiperactivo en búsqueda de drogas, ojos entreabiertos por la resaca, boca abierta por la sed y lengua trabada por tremenda embriaguez.

Claro que todo esto da sus buenos resultados, siempre y cuando se use a Farrell en un tipo de personaje adherido a su única técnica y matiz actoral: la de él mismo. Con más de 30 películas en una muy corta y reciente carrera, sin duda estamos ante un chiste comercial que si bien ha recabado buenas críticas por un par de buenos papeles acordes a sus cualidades y capacidades artísticas, es en una general idea uno de los actores más petardos dentro de la industria, encasillado en su faceta de niño rebelde que bien le podría funcionar en un futuro para llevar a cabo la biopic de Charlie Sheen ¡Esa si sería la interpretación de su vida!

Nacido en 1976 en Irlanda, a este borracho llamado actor le ha llegado su hora gracias a la petición de ustedes mis estimados y mortales lectores. Vayámosle dando cacería a esta escoria de la actuación, parido, modelado y lanzado a la fama por nada más y nada menos que el demente de Joel Schumacher ¡Que los dioses se apiaden de nosotros! Amén

 

El ahijado de Schumacher

Como si se tratase de un presagio, Farrell comenzaría su carrera con un personaje terciario en cierta película llamada Drinking Crude en 1997, pero como nadie la ha visto, suponemos que al histrión se le invito después de que lo vieron tirado en una banqueta. Sin relevancia y muy escondido, para 1999 participaría en el debut de Tim Roth como director en el eficaz drama The War Zone, plataforma que aprovecharía para ganar su primer trabajo de cierta importancia en la comedia criminal Ordinary Decent Criminal de 2000, un ejercicio independiente bastante fallido que se puede ver con mucha suerte en algún canal de tv que no tenga nada bueno que transmitir. Fue en esta película donde Farrell quizá daría sus primero pininos para lograr su encasillamiento en la única interpretación que cuadraba con su estilo: el de un criminal chistoso y claramente… irlandés.

Sin duda la temprana etapa de su carrera fue de buena manera intermitente, logrando para 2000 su catapulta al estrellato por parte de quizá el mejor film que haya hecho Joel Schumacher en su asquerosa existencia: la mediocre Tigerland, la cual incluso entregó a Farrell por una labor bastante sobreactuada su primer reconocimiento por parte del circulo de crítica de Boston, lo cual no me sorprende, pues dicho lugar tiene fama de puro chico rudo. Colin comienza aquí con su técnica apareciendo en todo el metraje dopado en carne de un soldado en entrenamiento antes de partir a la guerra de Vietnam.

Tendría tiempo para que Jesse James se retorciera en su tumba, pues Colin interpretaría al famoso pistolero y forajido en American Outlaws de 2001 (Otro de esos ejercicios de relleno de canal platino en tv de paga). Pero un solo año después, Colin debería enfrentar la inminente fama con 3 cintas de manufactura 100% comercial. La primera sería un comercial de gel para el cabello de nombre Hart’s War, donde el irlandés codo a codo con Bruce Willis co protagonizaría este drama bélico sobre racismo dentro de un campo de concentración; Colin con peinado perfecto en inaguantables 125 minutos haría del abogado y teniente bueno que defiende a ciertos soldados afroamericanos acusados injustamente de un crimen. El duelo actoral con Bruce Willis fue similar a aventar dos ladrillos de la azotea a ver cuál se rompía primero, desgraciadamente, ninguno lo hace quedando intactos durante la caída y persistiendo para sus futuros films.

Minority Report le seguiría el mismo año, una cinta donde Spielberg sabría posicionar a Colin como secundario y antagónico en otro film de tabiques actorales, cierto, pero con mucho carisma gracias al tratamiento de su libreto y a la frescura y ritmo impreso por el experimentado director en una de sus últimas buenas películas y tal vez  una seria contendiente en algún TOP 30 del género. Aquí también usaría mucho gel… y quizá drogas porque su personaje es seriamente fanfarrón.

Con la fama construida por la mediocre Tigerland, la buena Minority Report, su parálisis facial causa del alcoholismo y drogadicción y su cabello perfecto, Farrell haría no su mejor actuación (Falta mucho para eso) pero si su más recordada ¿Por qué? Simple, su rostro de esquizofrénico con estupefacientes encima aparecería en sencillamente todos los 81 minutos de la sobrevaloradísima e insoportable Phone Booth nuevamente de Schumacher, donde la voz de Kiefer Sutherland de comercial de ESPN con mejor definición que el sonido THX era proporcional al histrionismo exacerbado de un individuo confinado a una cabina telefónica para su inminente aniquilación. Farrell se defiende, es cierto, pero en ese objetivo ve su fin en una sobrada interpretación.

 

El apogeo de la técnica Colinavski

Comenzaría con una cochinada de thriller llamada The Recruit (2003), donde Farrell entablaría una batalla ensangrentada con Al Pacino para ver quien actuaba peor en una de por si abominable cinta. Quedaba claro que aún no pulía la técnica, pero le faltaría muy poco, pues ese mismo año salió una cosa llamada Daredevil, la adaptación del superhéroe de Marvel estelarizada por Ben Affleck como para arrancarse los ojos o bien taladrarse la sien. Fue en ese film donde Farrell por fin perfeccionó dicho método ancestral al interpretar a Bullseye, una caricatura drogada tal y como se comportaba en sus arrestos ¡Perfecta!

Por si fuera poco y tras un pequeño papel totalmente olvidable en Veronica Guerin (Es serio no lo recuerdo ni a él ni a la mitad del film), a Colin aun en ese mismo año le faltaba por defecar otra actuación con S.W.A.T., una sandez de película de acción donde el irlandés interpretaría ahora a sus captores en la vida real. Para terminar ese increíblemente grotesco año Colin acudiría al llamado de su patria para participar en una de esas cinta donde un montón de imbéciles cruzan vidas para reflejar la mediocridad e inutilidad de una de las modas dañinas y actuales de la cinematografía (Intermission, 2003).

La hecatombe llegaría para 2004. Dejemos de lado una comedia romántica (WTF!) por demás ridícula y predecible (A Home at the End of the World) y centremos nuestra memoria aún cuan doloroso sea con Alexander de Oliver Stone, una tremenda piltrafa que hizo llorar a todos los historiadores, dioses griegos, cinéfilos y de paso, destruyó la carrera de su director al presentar una Alejandra más loca que los amantes pasajeros de Almodóvar bajo una actuación lamentable de Farrell que lo llevó a ser nominado para el Razzie el cual injustamente no ganó. La leyenda de Alejandro Magno fue destruida no solo gracias a la estupidez directiva de Stone, sino en gran parte por el protagónico insostenible de este borracho que al igual que todo el metraje, sufría de arritmia, tono y sustancia ¡Catastrófica!

 

Dramático sube y baja

Como buen virus, Farrell se deslizaría hasta a trabajar bajo las órdenes del tanto amado como odiado Terrence Malick ¿Lo malo? Que fue en su peor película, una especie de adaptación al puro estilo del cineasta sobre la historia de Pocahontas (The New World, 2005), donde Farrell todo dopado se pasea mucho entre pastizales mirando al piso mientras transcurren somníferos 135 minutos. Quizá esta si no sea culpa de Colin, pues se sabe que Malick les da drogas a sus actores para parecer zombies, así que dejémosla de lado.

Después de darse el lujo de disfrutar el cuerpazo de Salma Hayek nuevamente arruinando un drama romántico cualquiera (Si eso se puede arruinar) en Ask the Dust de 2006, el vicioso este nuevamente seria como el arroz negro en la filmografía de otro buen cineasta, en esta caso la de  Michael Mann con su chiste de adaptación de Miami Vice, donde dicho sea, Farrell interpretaría otra vez a sus archienemigos los policías de manera más caricaturizada que el Inspector Gadget y los Bad Boys de Michael Bay juntos. También aportaría su granito de arena a la debacle de Woody Allen (Antes de Midnight in Paris) en Cassandra´s Dream, una tremenda cochinada donde nuevamente los ladrillos comienzan a cobrar vida y a disque actuar, esta vez junto a un Ewan McGregor al cual Star Wars le había destrozado la carrera.

Sin embargo llegaría el 2008, año en que por fin el personaje ideal de Farrell caería en su borrachera y drogadicción ¡Como anillo al dedo! Mucho se le debe al guion de dirección de Martin McDonagh, a un reparto experimentado de tremendo talento y a un relato inteligente, fresco y original sobre la mafia aderezado con mucha comedia negra, pero no hay que negar que Colin Farrell daría la actuación de su vida ganando incluso el Globo de Oro con la fantástica In Bruges. Interpretando a un criminal novato, exiliado, hiperactivo, drogadicto, irlandés y con varios tics, Farrell tras 11 años de carrera daría la nota como una de las mejores actuaciones masculinas aquel año demostrando y creando con cierta emotividad la empatía hacia un personaje odioso pero con carisma y oportunidad de redención, factor que se refleja al final del relato donde el espectador tiene la última palabra. Genial.

Tras un nuevo tropiezo el mismo año con el thriller Pride and Glory (Insisto, no pongan a Colin actuando como policía), de nueva cuenta para 2009 daría la nota siendo sin duda el mejor relevo de Heath Ledger para la onírica, tambaleante pero asombrosa The Imaginarium of Doctor Parnassus. Aunque pensándolo bien esto no es ningún logro tomando en cuenta que sus contrincantes eran Jack Sparrow sin barba y el odioso de Jude Law. Bueno, le dejamos el crédito.

Pero el gusto de actuar correctamente le duraría poco, pues como todo buen alcohólico sin remedio caería otra vez en la cochinada. Me disculpo por no haber visto en ningún momento la película llamada Triage de 2009 (Gracias a los dioses y al espíritu de Alejandro Magno), pero lo que mis ojos si soportaron sin extrañamente estallar mis cavidades oculares fue Ondine del mismo año, una increíble estupidez sobre un pesquero con mas shampoo fructis de garnier que atrapa a una sirena en sus redes. Algo así como la Sirenita pero mucho más gacha, con un guion ridículo, sin emotividad ni matices actorales que solo reflejaban que la realidad: las caricaturas de Disney actuaban mucho mejor que Farrell.

Tras un breve e insustancial papel en la película que dio el Oscar a Jeff BridgesCrazy Heart”, Farrell intentaría callar bocas con el buen drama The Way Back, pero su actuación monótona se asimilaría más a sus tiempos en Tigerland que a los mostrados en In Bruges. Nada relevante.

 

De vuelta a la realidad y veredicto

No sé qué es más degradante, estar nominado a los Razzie o a los MTV Awards. El punto es que Colin ganó uno de estos últimos por su papel en Horrible Bosses de 2011 interpretando una caricatura al más puro estilo de Daredevil en una comedia de la cual solo se puede extirpar a Jennifer Aniston toda arrugada pero en encajes muy llamativos (Otra que debería ser cazada rápidamente). El mismo año protagonizaría el remake grosero de Fright Night, donde a pesar de su pobre propuesta, Colin se adjudicaría los mejores momentos de la cinta a través de su técnica patentada.

En 2012 Colin definitivamente debió estar tremendamente embrutecido de alcohol, pues se atrevió a participar en el remake del clásico de SF de los 80’s Total Recall, suceso que casi le cuesta que el mismo Gobernator le arrancara la cabeza mientras todo cinéfilo en sus cabales escupía a la pantalla ¡Pero que horrenda cinta!

Haciendo honor a un dicho que dice “Como el burro que tocó la flauta”, todos esperábamos que una nueva historia de mafia con agregados cómicos y con guion y dirección del responsable de In Bruges fuera la nueva reivindicación de Colin, sin embargo Martin McDonagh y el irlandés briago demuestran que la magia no pasa dos veces y Seven Psychopaths sería tan ridícula como abominable, con un libreto rebuscado sin pies ni cabeza y actuaciones nuevamente lamentables tanto de los novatos como de los experimentados

Para el año en curso Colin nos ha regalado dos trabajos. El primero, otro thriller de a peso (pero con buen soundtrack) llamado Dead Man Down, donde al ser pareja con Noomi Rapace, esto es lo más similar a una muerte lenta y dolorosa donde el cerebro se te va carcomiendo y los ojos se te derriten. Para no hacer la experiencia más lacerante, el irlandés termina esta cacería prestando su voz para la mediocre cinta animada Epic.

¿El Veredicto? Una intervención en algún reality show para borrachos que lo aleje permanentemente de la escena, un gel para el cabello menos caro y una cirugía y/o tratamiento para quitarle la parálisis facial. Con solo una relevante intervención en la ya mencionada In Bruges, Colin debe ser aniquilado lo antes posible, pues on puede ser posible que un petardo de este tipo pueda tener 33 films y 3 en puerta para 2014 – 2015

Mis estimados cinéfilos y queridos mortales, la lista de espera se agota, así que los incito a pedir más cacerías de estos entes infrahumanos que ensucian la pantalla grande y el arte que tanto amamos ¡Hasta el próximo mes!

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


15 comentarios

  • Definitivamente Sucedio en Brujas fue una delicia, fui a verla con mi esposa, el cine tenía como 6 o 7 parejas y sólo nosotros nos reíamos con el delicioso humor negro de la cinta y el patán que interpreta este hombre… creo que por eso le perdonamos la vida pero con la condición de no volver a actuar no cree?

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    • Bueno, por esa se la pasamos pero que ya no aparezca mas mi estimado. De hecho en In Bruges, los magnificos Brendan Gleeson y Ralph Fiennes tienen mucho que ver con la buena actuación de Farrell, una de las mejores quimicas que he visto en el cine
      Saludos estimado!

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  • Colin Farell, casualidades del destino hacen que aparezca en varios de mis placeres culpables cinematograficos, Alexander, Total Recall, Phone Booth, Daredevil (que en su version del director es hasta buena, en serio, hechenle el ojo y veran), Tigerland, como que son varias.

    A mi no se me hace tan mal actor.

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      • Bastante!!!! jajajajaja, es solo cuestion de desconectar el cerebro un ratito y disfrutar de la accion (que incluso esta bien filmada), ademas debo confesar que no e visto la pelicula original, es de esas que a pesar de los nombres detras de ellas no sabes por que no te atrae verlas.

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    • Son muchos Baker muuuuuuuchos. No puedo creer que le guste Total Recall y no haya visto la de los 80’s. Le recomiendo no perdersela y disfrutar el tono Verhoeven en su maximo esplendor y ese ambiente ochentero inigualable

      Saludos estimado

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  • Deberia de haber una cacería para ese remedo de actriz llamada cameron diaz que tambien se la ha pasado llenando de porquería los cines, televisores, revistas y cualquier lugar donde aparesca.

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  • “A home at the end of the world” comedia romántica? la vi hace años y recuerdo un aburrimiento total, pero si mal no recuerdo de comedia nada, que no era un melodramón?

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  • Las inclemencias diarias me tienen alejado de Cinescopía y de casi cualquier otro divertimento. Déjeme decirle que aun no leo al artículo… pero dado que auguro un morboso deleite, cortesía del cazarecopensas del pueblo, me adelanto a las felicitaciones.

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    • Esta es su petición mi estimado, no se preocupe aqui estará siempre su blog preferido de cine dispuesto para cuando nos visite.

      Le agradezco las felicitaciones, asi que aguardo su comentario acerca de su cacería. Le mando un cordial saludo estimado!

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