Amor de Madre: Todo lo que hago es por tu bien
Macabro el Festival de Cine de Horror de la Ciudad de México en su edición numero 25 confirmó porqué sigue siendo uno de los eventos cinematográficos más esperados del año. Las largas filas para comprar un boleto con antelación y las salas abarrotadas no son obra de la casualidad, siendo la proyección de la película mexicana Amor de madre con la presencia del director Luis Urquiza, la actriz Verónica Merchant y parte del staff, ejemplo de ello.

En Amor de madre, una joven que radica en Canadá y quien está a punto de casarse con su pareja, recibe el mensaje de la madre de su exnovio, avisándole que éste se encuentra en estado de coma y a punto de morir. Sin tener la menor sospecha de lo que le espera, la protagonista regresa a su pueblo natal para darle un último adiós; no obstante, apenas cruza la puerta de la casa, se ve atrapada en el mundo enfermizo de la madre, obsesionada con la idea de que su presencia hará volver al hijo en sí.
Con una premisa que irremediablemente nos remite al clásico de horror Misery (Rob Reiner, 1990) de la cual Urquiza reconoce haber tenido influencia, al igual que del cine de Kubrick y Hitchcock, el realizador sobrepasa las expectativas y entrega un largometraje sobre una mente enferma que, desvirtúa el concepto de amor y bajo la justificación de “una madre es capaz de hacer todo por un hijo” comete actos irracionales y terribles agravios contra la chica a quien culpa de su estado.

Verónica Merchant es la encargada de darle vida a Margarita, la progenitora obsesiva y manipuladora, una antagonista que por un lado profesa un profundo amor hacia su hijo rayando en lo incestuoso y, por otro, ejerce una violencia brutal. La actriz borda un personaje inquietante y demencial, pero a la vez tan verosímil como lo es cualquier protagonista de uno de los tantos casos de nota roja que han sobrecogido al país.
“El tema de la madre en México es muy complejo. Yo también soy madre. No voy a negar que sí fue muy duro explorar esas áreas de los límites en el personaje que tiene un amor exacerbado por el hijo. Fueron siete semanas duras y difíciles de no pasarse y hacerlo creíble y verdadero” explicó Merchant. Sin duda, esta es una de las mejores interpretaciones de la actriz desde aquel lejano 1997 en que fue nominada al Premio Ariel en la categoría de Mejor Coactuación Femenina por la cinta Profundo Carmesí (Arturo Ripstein).

Resaltan las actuaciones del resto del elenco. Samantha Siqueiros como la exnovia, una cara fresca en un cine nacional monopolizado por Ludwika Paleta, Karla Souza, Aislinn Derbez y otras pocas. Andrés Delgado padece como el hijo y Roberto Sosa cede a los encantos de la villana en un papel breve pero relevante.
Por su parte, el guionista David Mascareño refirió que la historia está inspirada básicamente en una experiencia infantil “Por mi casa vivía un chico que yo conocía. En algún momento dejó de salir y entonces supimos que había quedado en coma y cuando yo pasaba frente a su casa, me preguntaba qué estará haciendo esta gente. Ya la parte oscura, es una parte que uno tiene y que hay que sacar de alguna manera para no sacarla en la calle y que mejor que hacerlo aquí” (ríe). A su vez, el filme está basado en un cortometraje que el propio Urquiza dirigió en 2006.

La película ofrece algunas escenas perturbadoras sin ser del todo explicitas, el realizador Luis Urquiza esquiva los clichés del genero y evita los trillados jumpscares sugiriendo situaciones desagradables que culminan en la imaginación del espectador, lo que a veces llega a ser más aterrador.
Reconocida por el público que asistió a la Cineteca Nacional de la Ciudad de México como una de las mejores películas estrenadas en el Macabro FICH en los últimos años, la obra de Luis Urquiza, también director de Obediencia Perfecta (otro título sobre la manipulación, pero por parte de un sacerdote) se enfrenta ahora a otro reto, encontrar un distribuidor para tener una corrida comercial y más espectadores disfruten de buen cine mexicano.
De estrenarse les recomiendo que no se la pierdan, porque este Amor de madre… está a toda ídem.