Asteroid City: Lo más pretencioso de Wes Anderson

Wes Anderson es sencillamente inconfundible. Se ha convertido en un icono dentro de la cultura pop y en el cine especialmente desde hace más de una década, y cuya relevancia ha incluso llegado a recientes tendencias en TikTok. Esto solo por mencionar la influencia que ha causado y es por eso que una nueva cinta del director siempre es motivo de interés colectivo. Este año llega con Asteroid City, menos de 2 años después de su última cinta The French Dispatch, la cual recordemos tuvo un estreno tardío debido a la pandemia mundial.

Asteroid City ocurre en los años 50, en un lugar desértico y alejado de todo, en donde se realiza la convención Junior Stargazer para jóvenes cadetes espaciales. Aquí se reunirán una serie de personajes cuya estancia en el lugar se verá afectada por una serie de eventos extraordinarios.

En pocas (y confusas) palabras, Asteroid City es una historia dentro de la historia de la historia. Anderson desafía todo lo que ha hecho anteriormente para mostrarnos algo más complejo al buscar narrar varias historias diferentes que ocurren en diferentes planos de los mismos personajes, provocando incluso a una cuarta pared que se siente demasiado forzada pues no parece fluir como se pretende. Nada es lo suficientemente interesante ni cautivante después de sus primeros 20 minutos introductorios, situación que solo va empeorando mientras avanza la película pues no logra envolver con ninguno de sus múltiples personajes, básicamente es un camino sin rumbo.

De vez en cuando logramos rescatar esos chispazos del ingenio al que el director nos tiene acostumbrados, aquí y allá y por momentos, se logra formar una sonrisa confirmando que este es un filme que contiene la esencia de Anderson. El problema es que no es el efecto que domina a la narrativa, la comedia se siente en su mayoría desangelada y el filme brilla por la ausencia de su encanto, de personajes y/o situaciones, que ni con un elenco tan atractivo son lo suficientemente relevantes para ser recordados al salir de la sala. 

De lado de la estética no hay queja. El tan conocido estilo del director lo delata en cada detalle y no decepcionará a los fanáticos de los encuadres perfectos y los tonos neutros, siendo esto lo único que resalta en Asteroid City. Esta vez no es su peculiar sarcasmo ni sus encantadores personajes, pues parece que estas cualidades quedaron de lado para dar pie a una narrativa que solo busca complicarse para no llegar a ningún punto.

He querido definir Asteroid City en una sola palabra y me decidí por llamarla “pretenciosa”. De todas las características que definen una película por más decepcionante, creo que esto se debe en su mayor parte a un deseo de salir del molde y arriesgarse a contar una historia más compleja, que busca ser sugestiva pero que no lo consigue, y que, lejos de encantar, crea una atmósfera burda y forzada, algo que parece la antítesis de aquellos cuentos tan pintorescos que siempre han definido al director.

¿Será acaso el principio del fin de Wes Anderson? Un director que YA es un clásico de una generación y cuya personalidad fílmica no puede pasar desapercibida. Esperando que este sea solo un tropiezo, pues todavía parece faltar mucho más que explotar del ya tan conocido estilo visual y narrativo del cineasta americano.

 

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Acerca del autor

Kim Tobias   @kimm_tobias  

Enamorada del cine clásico y los guiones astutos. También odio los finales felices... ["La estimulación visual es la razón del cine. De otra manera podríamos simplemente apagar las luces y llamarlo radio" R.A.]


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