Ciclo de Hitchcock: ‘Psycho’ sigue intrigando

A partir del 25 de octubre, Cinépolis estará proyectando en sus pantallas, como parte de su iniciativa +QueCine, siete clásicos del maestro del suspenso, Alfred Hitchcocok. Estas nuevas proyecciones, al igual que el ciclo de Stanely Kubrick el año pasado, buscan acercar clásicos fundamentales del cine estadounidense a las nuevas generaciones y brindar la oportunidad de verlos como si fueran nuevas. Con todo y los dispositivos móviles, pantallas de alta resolución, cabe resaltar que son muy pocas las plataformas de streaming que tienen en su repertorio películas con más de 30 años de antigüedad; aún así, la experiencia de ver en pantalla filmes que fueron hechos sólo para verse en pantalla grande -años antes de la existencia de los VHS, DVD, blu-ray y de Netflix- es maravillosa, aún si has visto el filme en cuestión infinidad de veces. 

Por el inicio del ciclo, me invitaron a que fuera a una función especial de Psycho al cine. Llevé a mi abuelita, claro: de niña, cuando surgió mi interés por el cine de suspenso y horror, fue ella quien me llevaba al cine a ver todas las que estuvieran (y a las que pudiera entrar). Mi abuelita me contaba que ahorraba parte de lo que ganaba en la semana para pasar todo el fin de semana en el cine, viendo todo lo que estuviera en estreno, siendo sus favoritas las de terror y suspenso. Con el auge del DVD y la digitalización y restauración de miles de películas viejas, me recomendaba que buscara las que ella vio en cines, años atrás, incluyendo una llamada ‘Psicosis’, de la cual ya había escuchado y leído mucho pero no había tenido oportunidad de ver. La vi, me encantó, la platiqué con ella. 

Pero este texto es sobre Psycho, considerada la mejor de Hitchcock, la que revolucionó el cine de terror  al darle un giro de 180° a la historia con una escena que dura menos de un minuto, la que cambió por completo la forma en la que se veía -y hacía- cine en esa época. El filme, basado en la novela homónima de Robert Bloch, presenta a Marion Crane (Janet Leigh), una joven secretaria que le roba $40,000 dólares a su jefe y huye hacia Los Ángeles; en el camino, se hospeda en un motel administrado por Norman Bates (Anthony Perkins), un joven con una madre abusiva. La historia se desarrolla con un suspenso demencial, acentuado con la banda sonora de Bernard Herrmann y la brillante edición de George Tomasini, para dejarle a la audiencia una impresión inolvidable. El misterio detrás del Bates Motel sigue intrigando y maravillando, al ser una resolución fuertemente basada en los avances en el campo de la psicología de la época.

Casi 60 años después, Psycho sigue intrigando y sorprendiendo, y lo mejor de tener la oportunidad de verla en pantalla grande es poder compartir la experiencia con quienes la vieron, décadas antes, en su estreno original.

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Acerca del autor

Oraleia    

Snob pretenciosa en recuperación, punk de gustos refinados y valemadrista con corazón. Crítica de cine.


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