Ciclo Ghibli: “El Viento se Levanta” el “último” vuelo de Miyazaki

Tras cinco décadas al fiel servicio de la animación, el mundo por completo se estremeció con la noticia del cierre de Ghibli en su apartado de largometrajes, y la noticia venía con algo más de fondo: Hayao Miyazaki anunciaba también su retiro; en 2013 se estrenaría su (pen)última cinta, dirigida y escrita por él. A la producción se le sumarían los viejos amigos y colegas que han sido participes de su filmografía, Toshio Suzuki una vez más sería el producto ejecutivo, junto a Seiji Okuda y Joe Hisaishi que sería el encargado de componer la banda sonora.

Con todos los elementos enfocados en su “último” trabajo, Miyazaki daría rienda suelta a contar la historia de Jiro Horikoshi, un ingeniero aeronáutico que fue el encargado de diseñar un nuevo caza para la armada japonesa durante la Segunda Guerra Mundial; con su ingenio e inventiva Jiro creó el avión más ligero, letal y rápido que pudo existir durante la guerra; así vemos a Jiro desde niño ya con la fascinación por la aviación hojeando revistas italianas sobre el tema, para pasar a ser un egresado de la universidad en ingeniería aeronáutica y conseguir su primer empleo y convertirse en el jefe encargado de el diseño de un nuevo caza. A la par donde vemos a Jiro volcado en su pasión, la película explora la relación amorosa entre este y Nanoko, desde la forma inusual en la que se conocieron, hasta el lamentable desenlace de su relación.

En términos técnicos la película destaca tanto en animación como en el arte de cada escena, pues son aproximados cuarenta años los que se ven reflejados en pantalla, desde la infancia de Jiro, en una pequeña provincia que nos muestra el Japón rural, hasta meses antes de que la SGM iniciara; la creación de atmósferas y los colores que se usan para mostrarnos los sentimientos tanto de Jiro en solitario como de Nanoko, los colores se vuelven fríos con el uso de grises para demostrar el sentimiento de desesperanza y enfermedad, pero estos cambian por completo cuando los personajes están juntos y felices. Además el uso del viento como elemento onírico y real dentro de la narración, es espectacular y tan bien realizado que como espectador puedes sentirlo.

Miyazaki reúne en una sola película casi todos los tópicos de su cine, tomando su amor por la aviación y mostrarnos la obsesión de Jiro al diseñar un avión desde cero, así como la obsesión del director por el dibujo y diseño de nuevos mundos. Si bien en cuanto a lo dramático de su relación amorosa la historia pierde un poco de fuerza, durante toda la filmografía de Miyazaki, el ha creado grandes personajes femeninos, pero al estar atado a contar una historia con personajes reales, se ve obligado a tener en Nanoko un personaje femenino demasiado gris y sumiso. Vemos a la pareja enamorada, pero realmente Nanoko no es prioridad en la vida de Jiro, su corazón y mente están de lleno en la creación de la aeronave; este hecho hace que la gran historia dramática entre los dos al final no tenga el peso y la importancia suficiente como para dejarte con un nudo en la garganta.

Por otro lado, todas las secuencias de vuelo, y sobre todo las escenas oníricas entre Jiro y Caproni (el ingeniero italiano) son de lo mejor de la película. La incursión de Caproni en la trama es una licencia artística de parte de Miyazaki, ya que desde niño él era admirador de su trabajo, además de que el avión que diseño Caproni para la armada italiana durante la SGM fue el “Caproni Ca.309 Ghibli” y de aquí se tomó el nombre para el estudio. Con esta película Miyazaki hace un recorrido por una parte muy dolorosa de la historia japonesa, desde el terrible terremoto de Kanto en 1923, pasando por la Gran Depresión, los efectos de la tuberculosis que era muy común en ese tiempo y finalizando con la llegada de la SGM y su derrota ante los Aliados, todos dibujados y animados con gran maestría, sobre todo la secuencia del terremoto que no le pide nada a ninguna película de desastre.

La buena noticia es que “El viento se levanta” no marcó la última película de Miyazaki, pues fue en 2016 cuando Toshio Suzuki, apareció en un programa de arte para la televisión japonesa anunciando que Miyazaki volvería a dirigir una película más, y con eso la reapertura de Ghibli como estudio ¿la razón de este cambio? su nieto; Miyazaki volvió a dirigir una nueva película solo para su él ¡que afortunado niño! y qué afortunados nosotros los que esperamos a que termine de realizarla, planeada para estrenarse en 2021 y con la reciente noticia de que pese a la pandemia del Covid-19, la producción ya se ha puesto a trabajar de nuevo en esta nueva producción.

En suma, Miyazaki hace su película más personal, si bien no es su obra maestra, si pone en pantalla todo el amor que tiene por la aviación y nos muestra en comparación a la vida de Jiro Horikoshi la vida de un autor y un artista, que vive, ama y sueña.

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Acerca del autor

Ivan0     boxd.it/qEKB.

Cinefilo y seriefilo (si es que esa palabra existe) de corazón, realizador frustrado pero la opinión escrita es lo que se me da mejor. Amante de los musicales por muy malos que estos sean cof cof “Cats”, Soy millennial y no tengo problema alguno con eso; y llorar en el cine es la mejor terapia que uno pueda pagar.


1 comentario

  • Creo que la pelicula me conquisto desde el trailer, cuando introdujeron una cancion japonesa que yo habia encontrado por casualidad algun tiempo antes del lanzamiento de la cinta y cuando vi el trailer y oigo la cancion… si que se me hizo el ojo de Remi… (y de Wall-E que es mas cuadrado pues usaba anteojos en ese entonces), y cuando entiendes porque Hikouki Gumo estaba ahi… si que sientes que te dieron en los sentimientos. Si, es el trabajo mas personal de Miyazaki y uno que incluso puso en riesgo su reputacion, pues algunos se enojaron al ver la posicion que tomo respecto a la Segunda Guerra Mundial, algo que aun tiene divididos a muchos japoneses..

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