CINE-STESIA: 45 Years

¿Qué factores definen la felicidad? ¿Cómo gestionamos nuestras emociones?

45 Years (2015)

Dirigida por: Andrew Haigh

Protagonistas: Charlotte Rampling y Tom Courtnay

 

“You really believe you haven’t been enough for me?”

(¿Realmente crees que no has sido suficiente para mí?)

 

Vivimos tiempos en que la sociedad, cada vez más apresurada, tiende a privilegiar el consumo, las posesiones y el individualismo y; por otra parte, somos testigos también de la difusión y consolidación de las ideas que propugna la Inteligencia Emocional ya sea como un movimiento cultural, un  rasgo de la personalidad o una habilidad mental que nos ayuda a entender de qué manera podemos influir de forma inteligente sobre nuestras emociones y la interpretación que les damos a los estados emocionales de los demás, y así poder entender y responder de mejor forma, las preguntas iniciales desde nuestro contexto personal y como parte integrante de esa sociedad en la que (con)vivimos. En este filme, las emociones reprimidas juegan un papel determinante para la con(de)strucción de lo que llamamos felicidad.

Y es que incluso el largo espacio de tiempo transcurrido durante una relación estable, no garantiza que esta pueda consagrarse de forma eterna a través de la mutua y total entrega del uno hacia el otro. El eco y los fantasmas del pasado pueden resonar para despertar emociones que pueden traicionarnos.

Una colorida naturaleza proporcionan el ambiente en el que se desarrolla esta historia; sin embargo, hay una constante sensación de soledad y alejamiento que se ve amplificada por las escenas en que la protagonista pasea por ese campo abierto acompañada solamente de su perro o simplemente se la ve deambular por las calles del pueblo cercano observando escaparates mientras parece tratar de escapar de sus dudas para terminar encarcelándose en sus temores.

Kate y Geoff forman un matrimonio sin hijos a punto de cumplir su 45° aniversario de bodas que celebrarán con un festejo organizado por sus amistades y ella. La pareja ha desarrollado un lenguaje propio con el paso de los años o al menos eso es lo que ella cree.

Una carta recibida por Geoff, acerca de un trágico evento sucedido en Los Alpes y en el que estuvo involucrado hace 50 años, irrumpe en la vida de la pareja como una avalancha que amenaza con sepultar toda una vida juntos.

Para Geoff, esa carta ha reavivado su llama interior que ilumina la nostalgia y la sensación de plenitud que tuvo en esa época y que quisiera volver a vivirla perdiéndose en medio de aquellos recuerdos que ha preferido mantenerlos en silencio pero con celosa obsesión durante todos estos años, los cuales se han encargado de teñirlos con añoranza y desconsuelo y es que existe un tipo de emoción que se niega a desaparecer porque no conoce de distancias recorridas ni de tiempos transcurridos. En cambio, para ella es la materialización de un fantasma que se proyecta, primero, en su mente, luego en su corazón y finalmente en su alma, una desconocida intrusa cuya presencia ha llegado para instalarse en cada rincón de su vida. Sus miedos cobran una dimensión de pavor cuando observa unos fotogramas que su esposo conserva de ese pasado y que han recobrado una inusitada fuerza sobre la cual se siente impotente y desolada. Nace la incertidumbre de que él crea que ella no ha sido capaz de diluir todas las huellas del pasado.

En un intento de no ser absorbida por esa sensación de abandono, propone volver a empezar, pero la sombra del fantasma ya se ha apoderado de esa esperanza y, lo que sucede durante la fiesta de aniversario, es sobrecogedor.

Charlotte Rampling personifica a Kate con una maestría deslumbrante que le valió su nominación a Mejor Actriz por parte de la Academia ese año. Una cruda y dolorosa disección de la intimidad.

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Acerca del autor

Rafini    


2 comentarios

  • Dios, esa mirada de Kate en la escena de al fiesta, es mas que suficiente para sentir esa incertidumbre, ese coraje… que sabes que no necesitas ver mas en la cinta para saber lo que se viene… impresionante Rampling en esa escena que le valio la nominacion al Oscar

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  • Sin duda es una escena muy intensa, cargada de mucha ira e impotencia y en la que finalmente parece darse cuenta que ha sacrificado toda su vida por una causa inútil.

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