Directores LGBT: John Cameron Mitchell


Bienvenid@ a esta nueva sección de Cinescopia, donde hablaré un poco de los realizadores de cine que han contribuido de manera significativa al cine de temática LGBT, ya sea con largometrajes, cortometrajes, documentales o cualquier tipo de producción cinematográfica.


En esta ocasión toca el turno al actor y director originario de los Estados Unidos de América:  John Cameron Mitchell. Nacido en El Paso, Texas, comenzó su carrera como actor de teatro musical en Chicago y posteriormente se trasladó a Nueva York para actuar exitosamente en Broadway, donde desarrolló su habilidad creativa al originar varios personajes inéditos para algunas de las obras donde participó, por los cuales fue nominado a los premios Drama Desk. Incursionó en la pantalla chica con papeles secundarios en varios populares programas televisivos.

En el cine participó entre 1984 y 1990 interpretando papeles estelares y co-estelares en las cintas Band of the Hand, Misplaced y Book of Love, además de una breve aparición en Girl 6 (1996) de Spike Lee.

Todo este trabajo le sirvió de preparación para escribir en 1998 su primer obra maestra, Hedwig and the Angry Inch, un musical de Off-Broadway ganador del premio Obie. Además de escribir el guion, Mitchell protagonizó la obra logrando un éxito descomunal que llevó al musical a la gran pantalla tres años después de su creación, donde también dirigió la cinta e interpretó el papel principal. Mitchell ganó el premio a Mejor Director en 2001 en el Festival de Cine de Sundance, y su actuación fue nominada a un Globo de Oro por Mejor Actor en un Musical o Comedia.

Hedwig and the Angry Inch es ahora una película de culto entre algunos amantes del rock, fanáticos de los musicales, seguidores del cine LGBT y de cualquiera que la haya disfrutado. El nombre de la obra se debe a que la operación de reasignación de Hedwig (nacido varón de nombre Hansel) salió mal y en lugar de quedarle algo parecido a genitales femeninos, quedó con una “pulgada” de carne indefinida, con la que tiene que lidiar en su intento de encontrar a “su otra mitad”. Asimismo, Hedwig intenta triunfar en el mundo del rock con su banda a la que llama “Hedwig and the Angry Inch”, siguiendo la gira del exitoso Tommy Gnosis (Michael Pitt), quien ha robado y plagiado las canciones que ella compuso sin darle crédito alguno.

Mitchell nos deleita con una estupenda interpretación y dirección mezclando humor ácido con una historia profundamente sincera y personal, contada a lo largo de la cinta mediante temas musicales claros, intensos y sabios, cuyo autor es Stephen Trask, quien también interpreta en pantalla al representante del grupo, aparentemente ensombrecido por la estrella Hedwig pero que resalta con las brillantes canciones. Los musicales además van acompañados de dibujos animados con trazos frescos, simples y absolutamente necesarios para complementar cada escena. En resumen, un absoluto deleite para la vista y oído, una película totalmente recomendable y que hace honor al talento de Mitchell y sus colaboradores.

Siguiendo con la carrera de nuestro director, este al ver el éxito de Hedwig expresó su deseo de escribir, dirigir y producir una película que incorporase sexo explícito de un modo inteligente y natural, con actores poco conocidos. Después de tres años de buscar talentos dispuestos a participar, así como trabajos de improvisación con los mismos, se realizó Shortbus y se estrenó en Mayo de 2006 en el Festival Internacional de Cine de Cannes. Tras recorrer más de 25 países, la cinta ganó importantes premios en los Festivales de cine de Atenas, Gijón y Zurich.

Shortbus relata la historia de Sofia Lin (interpretada magistralmente por Sook Yin Lee), una consejera matrimonial canadiense de origen chino que reside en Nueva York, quien a pesar de estar felizmente casada y llevar una vida sexual activa, nunca ha tenido un orgasmo. Los otros protagonistas son Jamie y James (Paul DawsonPJ DeBoy), una pareja homosexual que se cuestiona el abrir su relación para tener otras parejas sexuales. Al pedir asesoría a Sofia Lin, ella confiesa su problema por lo que la invitan a “Shortbus” un club clandestino donde se mezcla arte, política y sexo en un ambiente amigable pero extravagante. Ahí Sofia conoce a Severin (Lindsay Beamish), una dominatriz incapaz de relacionarse afectivamente con nadie sin necesidad de recurrir al sadismo.  Los asistentes a este club se reúnen a tomar copas, armar debates culturales, talleres, conciertos, exposiciones y… orgías.

Haciendo caso omiso de la censura, Mitchell hace desaparecer de manera brillante el aire pornográfico que pudieran tener las escenas de sexo explícito y desnudo integral, convirtiéndolas más bien en el medio para expresar los problemas emocionales de los protagonistas y la búsqueda de soluciones a estos, e incluso con cierto toque cómico en ocasiones. Enriquecida con un ritmo ágil, diálogos inteligentes y divertidos (co-escritos por los actores) así como momentos tanto amargos como dulces, la cinta es una fábula bienintencionada que muestra la búsqueda continua de la felicidad y de la reconciliación con uno mismo y con el mundo.

Cabe destacar la acertada selección musical, magistralmente acoplada a cada momento fílmico y complementada con la aparición de algunos de los músicos en la cinta misma, nos lleva de la mano como si presenciáramos una obra de teatro musical que casi compite con los geniales diálogos.

Como resultado tenemos una obra transgresora y valiente difícil de clasificar y que nos reafirma el gran talento de John Cameron Mitchell.

Otros trabajos que ha realizado el director son los videos musicales “First Day of My Life”, de Bright Eyes, así como “Filthy/Georgeous” de Scissor Sisters, el cual fue retirado de MTV Europa por su explícito contenido sexual.

En 2010 dirigió Rabbit Hole, con Nicole Kidman (cuya interpretación fue nominada al Oscar) y Aaron Eckhart en los papeles protagónicos. La película es una adaptación de la obra homónima de David Lindsay-Abaire. La temática de la película es completamente distinta de las anteriormente dirigidas por Mitchell; aun así, merece la pena verla y nuevamente apreciar la habilidad de nuestro director para realizar cine.

Hasta aquí la obra de John Cameron Mitchel. Esperemos que nos siga deleitando con más de sus obras y que siga aportando tanto al cine de temática LGBT como lo ha hecho hasta ahora.

 

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3 comentarios

  • Excelente artículo, me pareció muy objetivo, ya tengo algo mas que aprenderte mi amigo, esperaré con ansias tu próxima publicación.

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  • Es buenisimo contar con un espacio donde se nos pueda recomendar peliculas de tematica gay, amo el cine gay por que es con el cine con el cual siento empatia… Y me puedo poner al “nivel” de los personajes y hasta en cierto momento sentirme uno de ellos y parte de la historia

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  • Shortbus y Rabitt Hole son buenisimas!!!!

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