Disclosure Day: Spielberg le gana a su propio guion
No fueron pocas las personas que “levantaron la ceja” a modo de desconcierto al enterarse de que el regreso del otrora “Rey Midas” de Hollywood, Steven Spielberg, lo llevaría de nueva cuenta por el sendero de la ciencia ficción y las invasiones extraterrestres con Disclosure Day, reincidiendo en un tema que parecía agotado en la filmografía del venerado cineasta. La pregunta primordial que nos hicimos muchos es ¿necesitamos ver una pelicula más de extraterrestres de Spielberg?

En Disclosure Day, “Stiva” resuelve las dudas de los que recibimos su nueva producción con un dejo de hermetismo, empezando por el hecho de que no se trata de una película de “extraterrestres” como tal, sino una extraña reflexión acerca de lo caótico que sería para el ser humano el confirmar la evidente existencia de vida extraterrestre, incluso en el interior de nuestro propio planeta, tan cerca del colapso social y político.
Un ladrón cibernético y una conductora de televisión ambos habiendo experimentado extraños fenomenos en su psique, unirán sus intereses al apropiarse de información clasificada que pudiera desenmascarar a una corporación secreta, encargada de esconder secretos alienígenas con encuentros cercanos incluidos. Es a partir de aquí donde Spielberg con su enorme talento tras la cámara saca las “papas del fuego” del inconsistente guión de David Koepp, quién no termina de cerrar un círculo narrativo con un thriller que a veces es comedia, a veces una reflexión sobre el poder de los medios de comunicación en tiempos de “postverdad”, e incluso rosa con lo filosófico al cuestionar lo obsoleta que pudiera resultar la religión y la fé con una humanidad más dividida que nunca.

Apoyándose en su estupendo reparto encabezado por una encantadora Emily Blunt y un sorprendente Colin Firth, Spielberg se libra de las imágenes y secuencias que le dieron fama y relumbrón en tiempos pasados, acá (casi) no hay gente despavorida gritando por las calles, ni naves extraterrestres surcando los cielos. El veterano Spielberg ha suplantado la enagenación por la reflexión, o al menos eso intentó, y nos vuelve a afirmar, por si alguien lo había olvidado, que nació para estar detras de una cámara, pues Disclosure Day tiene algunas secuencia filmadas con maestría, una excelente fotografía y muy destacadas actuaciones (hasta Colin Firth dejó de interpretar a Colin Firth).
Disclosure Day es un híbrido extraño en la filmografía del nacido en Ohio, que se permite cerrar con un estupendo acto final, a pesar de que en éste, salen a la luz las trampitas y los cabos sueltos del mamerto guionista.

Estamos ante el encuentro cercano más maduro y sobrio que ha tenido Spielberg con los extraterrestres, que nos deja en claro que el cineasta aún tenía algo que decirnos sobre el tema, o quizá usándolo como pretexto: la salvación está en escucharnos y entendernos los unos a los otros.