Dragged Across Concrete: Thriller policíaco, gore y Mel Gibson

Para este 2019 todo(a) cinéfilo(a) que se respete ya debería conocer a S. Craig Zahler, o al menos haber escuchado hablar sobre él, cineasta salido de la corriente indie y del Festival de Sitges cuando en 2015 cabalgó por el lejano oeste para combinar el western con una trama sobre caníbales en la inolvidable y tétrica Bone Tomahawk; conservando su estilo prosiguió con su visión de alta violencia estética con la muy entretenida oda serie b y carcelaria Brawl in Cell Block 99, para finalmente conservar su tríada el año pasado con Dragged Across Concrete, de nuevo convirtiendo a una buddy movie en una comunión hipnótica entre thriller policíaco y estética gore de la que vale la pena hablar.

Algo que me estremece (de buena manera) de Zahler es su noción de timing y cómo es capaz de capturar la atención de su audiencia durante un poco más de dos horas de duración con un ritmo lento. Esta historia bien se podría narrar en 90 minutos, pero el director decide que en 150 la estructura de sus personajes y sus 3 marcos argumentales será la indicada para desglosar con meticulosidad su crítica al sistema policial, la hipocresía social de las tendencias, un humor negro  loable y finalmente su toque final gore que explote su trama y provea esa patente narrativa con la que se ha posicionado en apenas 3 años de carrera. Así los 150 minutos de metraje en lugar de cansar, someten al espectador a un suspenso constante, jugando con elementos “mcguffin” o distractores y escondiendo, por así decirlo, a sus verdaderos héroes y/o antihéroes de la trama.

Un relato dividido en 3 vertientes y tonos: dos policías, uno veterano y otro joven, fríos y con métodos un poco excesivos, son suspendidos de sus labores tras un escándalo viral de maltrato de delincuentes, por lo cual fraguarán un robo para hacerse justicia y compensar sus años de trabajo no remunerados; Zahler usa a estos dos como vehículo principal de su trama, exponiendo una crítica hacía el sistema a través de una buddy movie con motivaciones convencionales pero profundas, que hacía el clímax alcanzarán un registro más dramático y emocional en cuanto a su relación y entorno. Por otro lado se encuentran los antagónicos, 3 personajes planos y construidos con el molde la de la pura maldad, haciendo alusión al estilo western y serie b que ha acompañado la obra del autor; por último tenemos el aspecto de crítica racial y clasista por parte de un par de criminales afroamericanos de poca monta que fungen como choferes de los villanos, personajes que irán ganando importancia y confianza en la trama hacía su conclusión y giro final.

Es importante mencionar que Zahler no cae en el formato de novela o serie, sino que partiendo de la historia y seguimiento de los dos renegados policías, los otros elementos se adherirán a dicha línea argumental de manera natural, espontánea y claro, muy sangrienta, pero una gran excepción, una fugaz sub trama totalmente excesiva y metida con calzador que funge como un sinvergüenza truco visual para subir los niveles de gore, y narrativo para incrementar el odio y la falta de humanidad de parte de los antagónicos. Este tropiezo absurdo (y la inclusión innecesaria de algunos otros personajes efímeros) lastima la seriedad del relato y rema en contra de la supuesta y progresiva maduración del autor – cineasta.

En el reparto, la adquisición de Mel Gibson y Vince Vaugh es inmejorable, creando una química solvente dentro de un intercambio de diálogos naturales y casi teatrales. Mientras Vaughn cumple ya siendo un fetiche del director, es Mel Gibson el que brilla en dos planos, en el dramático y el de acción, con una presencia acorde a la percepción social actual con la que cuenta, alejado, frío, calculador y un poco loco, este último factor perfectamente reflejado en las acciones de su personaje.

El cine de Zahler no es para todos, es una combinación de elementos de acción, suspenso, serie b, western, thriller y gore que crean una marca indeleble tanto en lo visual como en lo narrativo, comenzando con una estructura meticulosa y tono lento que progresivamente acelera para llegar a un clímax repleto de giros, violencia, sangre y literales tripas expuestas. Estrenada el anterior año en el marco del Festival de Venecia y comenzando con su corrida comercial desde este marzo a nivel internacional, Dragged Across Concrete se convierte en una de las primeras propuestas interesantes y fuera del molde del 2019, con un fondo más convencional en comparación a sus pasados dos ejercicios, pero surtiendo el mismo efecto con sus distintivos y varios factores sorpresas, incluyendo un demencial y “badass” Mel Gibson

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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