El Confesionario de Cinescopia: Lo más oscuro del Dr. Dark

Omnipresente es la justicia.  Nada escapa de sus ojos y Vive Dios que a todos nos alcanza.  Ha llegado el turno del galeno maligno del cine, quien ensoberbecido viaja hacia los más lúgubres rincones del oscuro lugar de lo olvidado, de confesar sus más serios crímenes en contra del buen gusto cinematográfico.   Implacable es también  el Confesionario de Cinescopia, y más doloroso aun pues al final de este profano sacramento de la penitencia no enconrtaré las consoladoras palabras “…Et ego te absolvo a peccatis tuis in nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti “. 

Acúsome, pues, de haber pecado al disfrutar enormemente de este horrendo crimen hacia la cinefilia mundial: The Wraith (Mike Marvin, 1986). Aclaro, sin revelar mi edad exacta,   que no vi esta película en su estreno.  Tal vez estuvo un par de días en cartelera en EUA, para posteriormente ser televisada como capítulo de la serie de terror Cinema Insomnia. Claramente me topé con ella, muchos años más tarde, siendo un adolescente, en alguna de sus transmisiones en cierto canal de cine por cable hoy desaparecido.  A menos que me equivoque, jamás fue estrenada en latinoamérica ni doblada al español siquiera.

 

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The Wraith nos cuenta la historia de un pueblo perdido en EUA, cuyo nombre nunca se menciona (Fue filmada en Tucson, Arizona), aterrorizado  por la banda de rufianes comandada por Packard Walsh (Nick Cassavetes, quien muchos años más tarde se convirtió en el respetado director de citas como The Notebook), bandidos dedicados al robo de vehículos mediante la intimidación:  Detienen automovilistas que son obligados a participar en carreras clandestinas en contra de alguno de los miembros de la banda; si pierden, les será “confiscado” su vehículo so pena de ser asesinados.  Packard, por otra parte, vive obsesionado con Keri (la entonces muy hermosa Sherlyn Fenn ) a quien acosa implacablemente.  Tiempo atrás el novio de Keri, Jamie, fue brutalmente asesinado por Packard y sus esbirros sin que su cuerpo fuese jamás encontrado.

Cierto día,  la llegada de un extraño al pueblo llamado Jake (Charlie Sheen, antes de perder la razón y que entonces se hacía llamar Charles “Charlie” Sheen) coincide con la aparición de un M4S Turbo Interceptor, pilotado por un hombre misterioso vestido por completo de negro y portando un caso que oculta su identidad.  Jake, quien presenta numerosas cicatrices en el cuello y en la espalda, rápidamente seduce a Keri e inicia una amistad con Billy, el hermano del fallecido Jamie.   Mientras esto sucede,   uno a uno los miembros de la banda de Packard son asesinados por el hombre del Turbo, auto capaz de alcanzar grandes velocidades y que parece ser inmune al daño, al estrellarse intencionalmente en contra de los autos de los rufianes.  Los cadáveres de éstos, sin embargo, lejos de ser calcinados o mutilados por las explosiones, aparecen enteros, limpios y sin ojos.  El detective del pueblo (Randy Quaid), sospecha la relación de la muerte de los bandidos con el aun no aclarado asesinato de Jamie.

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Perseguido por el hombre del Turbo, Packard tiene una visión de su propia tumba, que lo lleva a comprender que está acorralado.  Con todos sus hombres muertos, intenta escapar a la vez que obliga a Keri a seguirlo.  Allí confiesa ser el asesino de Jamie.  Su plan no puede consumarse pues es confrontado nuevamente por “La Aparición”, como uno de sus secuaces a llamado al hombre misterioso.  Tras una nueva carrera,  Packard muere al estrellar su auto en contra del Turbo Interceptor.

Al final, La Aparición se revela como Jake, el forastero, quien pronto indica que se trata de Jamie reencarnado, en la forma más parecida posible a como era en vida.  Tras obsequiar el poderoso Turbo a su hermano menor Billy, a quien sólo insinúa la verdad sobre su identidad, deja el pueblo junto con Keri montando una rústica motocicleta.

The Wraith es uno de esos petardos que ocasionalmente explotan en la aburridísima programación dominical de las no menos infames televisoras locales o en los rellenos de la televisión de paga; también una de tantas películas carentes de todo mérito artístico que con el tiempo adquieren el pretencioso “estatus de culto” gracias a una poco imaginativa legión de fanáticos. Pero no todo es Vincent Van Gogh y su triste celebridad post mortem: hay bazofias que como tal deben quedarse y ser olvidadas

Con actuaciones tan acartonadas como en un festival de escuela primaria, un guión simplón, diálogos que rayan en el humor involuntario y sin más mérito que buenos efectos especiales para la época, The Wraith es la peor basura que su humilde servidor disfrutó al por mayor.   Jamás nos enteramos, ni por alguna insinuación o pista, cómo malditos demonios fue que Jamie se levantó de entre los muertos para venganse y recuperar a su amada. ¿Fantasmas? ¿Extraterrestres? ¿Hombres biónicos? ¿La madre que los parió?  Tampoco ayuda la invenciblidad del héroe, pues queda claro que no existe manera de dañarlo siendo así ¿dónde queda la emoción?  Por algo a superman se le agregó la Kriptonita pues un héroe indestructible, jamás en peligro, no resulta atractivo en lo absoluto, y aquí La Aparición cumple su venganza sin pasar la menor dificultad.

 

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Pero, oigan, ¡cómo me gustó cuando la ví!  Ver a los malditoso atormentadores del pueblo y al odioso y posesivo pseudonovio de la bella recibir su merecido me resultó una experiencia gloriosa.  Ciertamente jamás he sido fan de los automóviles, fue mi hermano menor, un consumado fanático del automovilismo, quien me indujo a disfrutar de esta genial basura. “Ven a ver la película del carro negro”, me decía, pues no teníamos ni idea del nombre de la película y más por que esta jamás se tradujo al español, por lo visto.  Sabio mi hermanito, entonces un niño apenas, pues vio en esta oda al automovilismo muy anterior a Fast and Furious una historia de venganza que sin duda sería del gusto de su hermano mayor, yo.  A él le emocionaba el poderoso y bello Turbo Interceptor y a mí la destrucción del acosador de la bella del pueblo y la venganza de ultratumba.

Del Turbo Interceptor, auto prototipo que jamás se produjo de forma comercial, es importante decir que alcanzaba una velocidad de 100 km/hra en 4 segundos, con una velocidad máxima de 300 km/hra.  Bello e imponente, pese a haber sido diseñado en 1984 aun hoy luce impresionante.  Se reporta la existencia de cuatro unidades.

Pese a su estatus de culto, The Wraith es un verdadero bodrio de la mejor serie B, con la agravante de estar plagada de la moda ochentera que hoy nos parece tan irrisoria.  Mas no por eso he de ocultar lo fascinante que resultó para mí cuando la ví la primera vez, como una fantástica catársis de la venganza.  Lo he confesado, espero el perdón…

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Acerca del autor

Dr. Dark    

Médico de profesión y cinéfilo de corazón. Amante del buen cine y destructor del que no lo es.


13 comentarios

  • Jajaja igualmente confieso que me encantó esta mugre cuando la vi por primera vez a principios de los 90´s (yo tendría como 11-12 años), el auto me parecía del futuro, que digo del futuro…de otro planeta! mea culpa, mea culpa.

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    • Exactamente! A menos que me equivoque, fue en 1993 cuando tuve ocasión de ver esta película. Llena de basura ochentera y con malísimas actuaciones la verdad me encantó ver aquél hermoso auto impartiendo justicia!! JAJAJAJAJAJA. Que se apiaden de nuestras almas. Un saludo

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  • Chale mi doc, usted si se dejó ir con todo. Sigo yo la proxima semana asi que veremos a quien le carga mas la penitencia. Saludos estimado colega!

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    • Se lo dije, mi estimado cazarrecompensas!!! Bodrio de proporciones bíblicas! Y sucede que ahora se puede ver en Netflix, que por desgracia parece haberse confiado y agrega diez bodrios por cada película al menos aceptable. Pero ya veremos quién viaja a un círculo infernal más profundo. Saludos!!!!

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  • Confieso sin que en mi haya una sola gota de arrepentimiento y sin la necesidad alguna ser perdonado por el confesor, que yo era un fanatico seguidor de todas las peliculas serie B ochenteras (sin saber en ese entonces que era una pelicula serie B), las cuales me permitian tener largas conversaciones con mis compañeros de escuela y de una u otra forma fueron mi primer contacto con el septimo arte.

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    • Gracias por comentar. Ciertamente la serie B tiene su mérito, por algo es tan apreciada en ciertos círculos. Y es que de ella derivan obras que han adquirido el pretencioso estatus “de culto”. Como sea, hay de bodrios a bodrios y yo sólo sé una cosa: Quiero un Turbo Interceptor!!!!

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  • Fíjese que ésta si la vi de escuincle, unos 11-12 años, pero ni en esa edad me gustó xD.
    Ahí ya decía yo palabras para con las películas que observaba tales como “churrote!” y esa fué mi reacción al ver ésta xD Pero no se preocupe, que ya me confesé en el post del arqui de como disfrutaba de cuanta testosterona de a kilo aparecía por los noventas (“chochanegger” “rocky”,”chanclotas Van Damme” y demás secuaces) jajaja.

    Saludos Doc!!

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    • Estimado Nass, luego la página enloquece y manda comentarios duplicados. Pues vaya que hay placeres culposos en todas partes! Y Chocheneguer y Chanclod Vandam siempre serán la ley!!!!

      Saludotes!

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  • Gracias por comentar. Ciertamente la serie B tiene su mérito, por algo es tan apreciada en ciertos círculos. Y es que de ella derivan obras que han adquirido el pretencioso estatus “de culto”. Como sea, hay de bodrios a bodrios y yo sólo sé una cosa: Quiero un Turbo Interceptor!!!!

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  • Llegue a ver esta pelicula en un cine de Neza por donde estan los mariachis (el cine esta abandonado actualmente), tendria 5 o 6 años de edad y efectivamente su estreno debio ser en el año 86 u 87, tomando en cuenta que antes muchas peliculas se estrenaban en México varios años despues que en el pais de origen, no debio irle tan mal en taquilla de E.U. por que se estreno casi al mismo tiempo aqui, recuerdo que me gusto mucho y en tele abierta la retransmitieron algun par de veces, es una peli que se quedo grabada en mi cabeza y al toparme con este articulo por casualidad no pude evitar dejar comentario.

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    • Vaya! sí que es una sorpresa enterarme que este megaultrachurro llegó a los cines, jajajajaja! Muy agradecido por la información y claro, yo tampoco puedo olvidar esta película y ese hermoso auto negro impartiendo justicia dando muerte a los gandallas del pueblo y al novio celoso y posesivo, jejeje. Saludos y muchas gracias por comentar.

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