El Ser Querido: Descafeinada versión de Sentimental Value

Hace un año, Noruega nos dio una muestra de la herencia cinematográfica de Ingmar Bergman a través de Sentimental Value, película que, a través del cine, presentaba un conflicto familiar cargado de daddy issues. En 2026, el Rodrigo Sorogoyen muestra su versión de Bergman a través de “El ser querido”, que cuenta la historia de un director de cine español que, tras regresar a su país natal para filmar, decide incluir a su hija (a la que no ha visto por un largo tiempo y abandonó de niña) como la actriz principal de su filme, con el objetivo de acercarse y buscar la reconciliación ¿Les suena familiar?

El mayor problema de El ser querido es la pretensión de evocar el conflicto y el drama únicamente a través de la excelencia técnica, apartado en el que hay que reconocer que, en general, es impecable, especialmente con el uso de silencios, así como en los close-ups de las expresiones, el manejo de cámara y las tonalidades en fotografía. No en balde, la cinta tiene dos secuencias (una conversación y otra que muestra el proceso del cine dentro del cine) que, si alguien gusta ponerlas como de lo mejor del año, no habría queja.

Y se acabó. Mientras que en Sentimental Value, el conflicto no solo se anclaba en la problemática relación padre e hija, sino en la profundización de los símiles de sus caracteres, sus pasados y personajes anclas que incomodaban y agregan complejidad a la relación paternofilial, El ser querido carece completamente de estos elementos, haciéndonos sentir que nos están sirviendo el mismo taco, pero con mucho menos carne. Si por momentos sentíamos que la cinta noruega nos entregaba una versión light de Sonata de Otoño, la cinta española se siente aún más adelgazada y descafeinada. Adicionalmente, la analogía del desierto es menos sutil que la de la casa.

Irónicamente, El ser querido funciona mejor cuando se aleja del conflicto familiar y se enfoca mucho más en el conflicto de su protagonista al dirigir su película, en un choque de antiguos métodos de trabajo vs. una modernidad que, a pesar del genio, no perdona malos tratos. Quizás, si la cinta se hubiera enfocado más en ser una película del cine dentro del cine y hubiera tornado el conflicto paternal en una trama secundaria, sería una cinta con más consistencia.

Lo que evita que esta película sea un despropósito termina siendo el registro actoral de Javier Bardem y Victoria Luengo, quienes, a través de la cascada de emociones, dotan de un plus fuerte a sus personajes, especialmente Victoria, quien tiene que ir y venir entre su propio personaje y el personaje que este interpreta dentro de la película.

  • Dirección: 2.9
  • Guion: 1.8
  • Actuación: 1.8
  • Extras: 0.5

Calificación: 7.0

Salvada por la técnica y la actuación, El ser querido es otra de esas películas cuya fortaleza radica en lo visual y la interpretación, pero que carecen de fortaleza narrativa. Una versión simplista y frívola del bergmanismo, sin la peculiaridad y complejidad de una casa, e igual de seca y vacía que un desierto. ¿Cuál es su propósito? Recordarnos que Bardem es al cine como Iniesta al fútbol.

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Acerca del autor

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Actuario/Economista, Amante del Cine, Devoto de Dios, Intuitivo, Curioso, Rockero de corazón, Fanático de los Libros y del deporte de las tacleadas, quesero, colchonero, diablo rojo. "Las estadísticas son la forma en que las matemáticas cuentan las historias" "El arte es una ciencia y el trabajo del critico al igual que el del investigador es exponer sus axiomas y teoremas al mundo" "Estar de acuerdo, en no estar en desacuerdo es saludable"


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