Enfermedades del cine moderno. 2ª Parte.

Remakitis / Rebootitis (R&R)

Síntomas: Pérdida de neuronas que se intensifica según el número de historias vueltas a contar desde el inicio o nuevas versiones de productos clásicos, dando como resultados en la gran mayoría de los casos graves daños a la masa cerebral.

Además de contar con todos los síntomas de las anteriores, este padecimiento no para hasta ver destruido toda la reputación del portador. En el espectador causa además de los síntomas antes mencionados la llamada “temblorina”, dolor de espalda, tensión, ansiedad, estreñimiento, colitis, diarrea y en ocasiones llorar e ir al baño con sangre (Inclusive se han dado casos de padecerlos inmediatamente durante la función). Esta es una enfermedad antigua que ataca también al sistema nervioso y mental causando demencia e inclusive siendo confundida en ocasiones con la mortal “V.A.M.” (Léase después).

Las dos vienen acompañadas, ya que comparten el 90% de sus padecimientos y no diferencian mucho en su manera de contagio y/o portadores. Aunque el virus también ha mutado en contadas ocasiones en algo benéfico e inmune, a diferencia de la secuelitis las probabilidades de que esto suceda son mínimas. Sin embargo, cuando se logra dicha mutación los resultados pueden llegar a ser extraordinarios e inclusive brindar iguales o mejores beneficios que su producto original (Batman, Casino Royale, Hulk, The Departed).

Este virus no es amigable y no se inmuta en esconderse sino todo lo contrario: es agresivo y toma al expuesto por sorpresa, atrayéndolo con engaños publicitarios vistosos. Esto causa que el expuesto en este caso tenga menos grado de culpabilidad, aunque también comparte los grados de inmunidad que sus antecesoras pero en menor grado.

Origen: Antigua enfermedad que data de la década de los 50’s, donde uno de los iniciadores portadores, pero también responsables de mutar el virus a algo benéfico: Billy Wilder, comenzó con Marilyn Monroe en 1 Eva y 2 Adanes (Some like it hot).

Lo curioso del caso y que mantiene a los estudiosos ocupados, es ver como un virus que empezó como benéfico se ha convertido en uno de los males mas graves del séptimo arte, y todo parece apuntar que dicho factor se debe a la proliferación de portadores que ya padecen de enfermedades crónicas causantes de la disminución constante y a granel de las neuronas. El virus y sus síntomas malignos comenzaron su epidemia en los años 90`s.

En la actualidad: Es uno de las enfermedades más prolíficas del cine moderno (The Pink Panther, Planet of the Apes, Halloween, Conan, Predators, A Nightmare on Elm Street), siendo de nuevo el género de las adaptaciones de novelas gráficas el más afectado, lo cual es de sencilla apreciación debido a la multiplicación de portadores por doquier que se encuentran a punto de expandir y contagiar a millones de prospectos “expuestos” (Superman, Daredevil, Fantastic Four, TMNT, The Crow, Punisher, Spider-Man). También los portadores se han expandido hacia la ciencia ficción (Back to the Future, RoboCop, The Fly), fantasía (Highlander, Willow) y adaptaciones de video juegos (Tomb Raider, Street Fighter, Mortal Kombat). Dios nos ampare.

Cura: Esperar a que los responsables portadores hayan encontrado la forma de mutar el virus maligno en algo benéfico. Si no es así, esto se puede tornar en una especie de Apocalipsis tal y como no lo describió San Juan. Sin embargo existe una cura, la cual es difícil de encontrar, conseguir y adoptar: criterio.

Vampiritis Aguda Moderna (V.A.M.)

Síntomas: Pérdida gradual y en corto plazo ¡Total! de las neuronas que se intensifica conforme a más producciones sobre vampiros vergonzosos, fuera de sí e ignorantes, aparezcan.

La VAM en la mayoría de los casos (TV, literatura, cine), viene acompañada de secuelitis y precuelitis e intensifica todos los síntomas de la R&R haciéndola mortal para cualquier ente humano sobre la faz de la tierra (al menos que creas, te sientas o seas un vampiro, claro esta). Su padecimiento más notorio es la demencia casi instantánea que crea una segregación de saliva intensa, baja auto estima y que viene acompañada por una envidia sexual por poseer a los imaginarios protagonistas (demencia), formando estados paranoides y esquizofrénicos al puro estilo de John Nash.

Si no se cuenta con la inmunidad y el criterio para no ser presa de los portadores, la VAM es el equivalente al VIH y no tiene cura. Los portadores son como las imágenes en sus productos: acechan por doquier desvergonzadamente atrayendo a los “expuestos” con viles técnicas mercado-lógicas que ofrecen sustitutos del verdadero romanticismo y/o terror. También se sabe que  otra técnica que sirve para atraer al expuesto es mostrar torsos de jóvenes vigorosos por doquier.

La VAM es altamente contagiosa y los expuestos portadores del virus pueden llegar a sentir y afirmar que dicha enfermedad caótica, apocalíptica, maligna y mortal es benéfica para ellos y para el mundo.

Origen: Enfermedad del mundo moderno que tuvo sus pininos en la literatura (Twilight), y que de ahí tuvo sus paso al cine contagiando a otros portadores en TV (The vampire Diaries). Pocos han sido inmunes y han optado por el Vampirismo antiguo de una manera óptima y eficaz (True Blood).

En la actualidad: Es el clímax de la enfermedad. El mayor estandarte del virus llamado “Twilight” se encuentra mutando en algo aún más catastrófico y maligno que inclusive ha influenciado a portadores del género con menos defensas para este tipo de enfermedades, como lo es el de las adaptaciones de novelas gráficas, que ya preparan productos llenos de R&R debido a la fama notoria que alcanzado este poderoso virus (Blade). Su interacción con otras enfermedades es tan sagaz y se fortalece minuto a minuto que los géneros de terror y fantasía preparan otros productos portadores (Lestat) y los especialistas no saben que límites es capaz de alcanzar esta seria enfermedad.

Cura: Cuando te has infectado de VAM ¡Hasta la vista baby! No hay cura. Hay que tener los ojos bien abiertos para evitar a aquellos contagiados, que tratarán de incitarnos a que la enfermedad es algo benéfico debido a su demencia en crecimiento.

No hay que jugarle al valiente, creer que somos inmunes (solo los profesionales lo podemos hacer) y/o animarse a observar al producto portador, ya que los padecimientos son peligrosos, mortales y actúan instantáneamente. De nuevo la cura es la abstinencia, resultado del criterio, la cual hará que estos portadores desaparezcan y el mundo vuelva a la normalidad.

Otras enfermedades modernas.

Comic-itis: Enfermedad que por sí sola ha mutado en la mayoría de los casos en algo benéfico, pero que puede ser acompañada generalmente de secuelitis, precuelitis y R&R, causando los mismos síntomas graves y dañinos.

Entrelazaditis: Enfermedad que acoge a los realizadores, los cuales se vuelven potenciales portadores del virus. Este virus es muy engañoso, ya que pretende causar el aumento de la capacidad de pensamiento, pero que en los últimos años ha traído el padecimiento de pérdida neuronal debido a la proliferación de estos y al pobre trasfondo de sus propuestas que dan la impresión de una supuesta complejidad.

Otros de sus síntomas son: sueño excesivo, ataques de ira inexplicables y en veces diarrea. Este virus puede mutar muchas veces en algo benéfico y para poseerlo se tiene gestar varios años en el portador (Paul Haggis, Alejandro González Iñarritu, Guillermo Arriaga). Actualmente se encuentra controlado y en buenas manos.

Quianurrivitis: También llamada “Síndrome de Keanu”, esta enfermedad es grave y demasiado contagiosa. Afecta solamente a los histriones y los síntomas van desde la perdida de expresión y parálisis facial, hasta la perdida total del pensamiento racional.

Es extraña pero ya se han encontrado casos en nuestros días (Nicolas Cage, Jude Law, Sandra Bullock, Cameron Díaz, Tom Cruise).

Cameroncitis: Otra de las enfermedades mortales. Su principal característica es que solo existe un portador que expande el virus a través de los “expuestos” espectadores, pero principalmente afecta a todo ejecutivo, productor y jurados en el ámbito de premiaciones al cine.

Nació en 1997 (Titanic) y se ha expandido hasta nuestros días (Avatar). Su principal síntoma es la demencia creciente que lleva a la muerte cerebral del individuo, creando un efecto hipnotizador el cual, hace creer al enfermo que el virus es benéfico.

¡Y hay muchas otras! queridos cinéfilos, pero estas son las principales. Esperemos que en vez de procrear nuevas bacterias, esta nueva década nos traiga la cura para estas.

Criterio es la clave. Y no se donde se ha metido el condenado.

Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


7 comentarios

  • Completamente de acuerdo; sin embargo, habría que preguntarnos si tenemos el cine que nos merecemos. Usted es mercadólogo y sabrá que la oferta y la demanda van de la mano. Nos guste o no, la población puber se incrementa día con día y con tantas prisas, las nuevas generaciones no se permiten bajo ningún motivo investigar a fondo sobre los verdaderos orígenes vampiriles, todo se reduce a la wikipedia… pese a todo esto, habría algo que agradecerle al fenómeno de estos vampiros portadores del virus del suspiro colectivo que bajo la batuta de parecer interesantes e intelectuales, los jóvenes han vuelto a leer. Como Filóloga, eso es algo que debo de reconocer. Al igual que en su momento Harry Potter, estas temáticas fomentan la lectura, y eso ya es ganancia en un país donde el promedio de lectura es de medio libro al año. Si bien los medios insisten en dotarnos de estos virus malignos, al igual que en la literatura el buen lector se hace y no nace, el criterio para el buen cine se hace a base de padecer, comprender, estudiar y tomar la medicación adecuada para estar (nunca mejor dicho) curados de espantos.

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    • Señorita Julieta un saludo a Vallarta. Que gusto y honor tenerla comentando por aca. Asi es: la vampiritis es directamente porporcional al crecimiento de la poblacion puber.

      El problema es que ami parecer las nuevas generaciones se conforman solo con lo que los medios electronicos enseñan, al contrario de (que usted y yo lo vivimos) las generaciones pasadas que no nos conformabamos con el principio del Internet y buscabamos ansiosamente otras fuentes de cultura.

      Efectivamente pese a quien le pese y aunque sea Twilight, ha ayudado al habito de la lectura, punto a favor en la cultura de este pais. Sin embargo la clave esta en la cura mencionada en e post y en su conclusion: el criterio que se adquiere con la experiencia, malos tratos y buenos momentos para ahora si que crear una personalidad y/o identidad cinefila, por asi decirlo.

      Pero insisto, la busqueda de otras fuentes de parte de la poblacion acabaria con la oferta, ya que sin demandantes, estas producciones no segurian proliferando y matanto la originalidad.

      Muchas gracias Juli

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  • Yo sufria de Quianurrivitis, pero me recupere despues de que me dijeron accidentalmente “el muro”

    No se si estoy mal pero sufro tambien de Comic-itis y me gusta 😛
    Pero tambien soy selectivo asi que todavia tengo cura.

    y soy fobico a la Vampiritis.

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