Everything Everywhere All at Once: Entre lo mágico y lo absurdo

El multiuniverso parece ser un concepto que ha tomado popularidad tanto en cine como en televisión en el último milenio, desde el más reciente y popular estreno de Marvel, pasando por Community y hasta la aclamada serie animada Rick and Morty. Y es que hay demasiado qué explotar de este concepto, y aquí es donde la creatividad puede darse vuelo para incorporar nuevos y alocados elementos que parecen ser la característica principal de la tan sonada película Everything Everywhere All at Once.

En Todo en todas partes al mismo tiempo (traducción del título original para Latinoamérica) Evelyn Wang es una agobiada propietaria de una lavandería que vive justo arriba de su negocio, tiene una familia que no parece nada funcional y entrenta una pila de papeles en medio de una auditoría de impuestos. Todo parece bastante tedioso hasta que un evento la arrastrará involuntariamente a tener que explorar todos los universos relacionados a su vida.

Protagonizada por Michele Yeoh (mundialmente conocida por El tigre y el dragón), Everything Everywhere All at Once hace uso del humor extremadamente absurdo para contar su historia de multiuniversos, estilo que concuerda perfectamente con sus directores, los Daniels, a quienes recordarán por aquella desvergonzada cinta en la que Daniel Radcliffe era un peculiar cadaver flatulento (Swiss Army Man, 2016).

Y es justamente este tipo de humor lo que le da poder a la película para trasladarnos a todos sus distintos universos, al no tener temor de mostrar escenarios que van desde lo más ridículo hasta lo más ilustre, dando rienda suelta a la imaginación para explorar qué es lo que hubiese pasado si nuestro personaje principal hubiese tomado decisiones diferentes durante el transcurso de su vida.

Todo esto se explora a través de una heroína que es pintada como una mujer de lo más común y aburrida posible, convervadora y además de esto, una inmigrante. Y entre toda la originalidad de sus multiversos, aquí es donde los clichés más se hacen más presentes, pues nuestros protagonistas conformand una familia disfuncional con una madre autoritaria, un padre pasivo y una hija desconcertada (sí, las motivaciones de los personajes son fáciles de adivinar desde los primeros 5 minutos).

Para describirla de una manera simple, Everything Everywhere All at Once es una mezcla de de kong-fu, ciencia ficción y drama familiar. Aunado a esto, es un revuelo de energía desde los primeros minutos, situación tras situación transcurre de manera continua déjandonos poco tiempo para tomar aliento. Lo dice en el título, todo sucede en todas partes al mismo tiempo, por lo que el entretemiento está asegurado pues cada aventura nueva parece más loca que la anterior.

La confusión que conlleva la mezcla de todas estas realidades es consecuentemente el plato fuerte de la trama, en donde el descaro no falla y las risas a veces parecen involuntarias. 

Todo este exceso podría parecer desconcertante por momentos, pero más que nada es una invitación a ser parte del ingenio de los directores para conectar el hartazgo de la cotidianidad con las extraordinarias hazañas que podrían derivarse de esta sugerente teoría de los multiversos.

Everything Everywhere All at Once podría tener como principal propósito mostrarnos la importancia de la familia sobre el caos, siendo este último la representación de la vida diaria moderna, y utilizando cuanto desastre le sea posible para simbolizar esto último. Para su conclusión, la cinta sí cae en el dichoso estereotipo de enseñarnos sobre la fuerza más poderosa del mundo y esto es posiblemente su lado más hollywoodezco (y cursi predecible). 

¿Vale la pena tanto como se dice? Definitivamente Everything Everywhere All at Once es una de las películas más arriesgadas de los últimos años pues apuesta por todo tipo de público con la irreverencia como plato fuerte, dándonos dos horas de entretemiento que se pueden apreciar como mera fantasía, pero cuyas dificultades podrían ser más reales de lo que aparentan. Un must watch para esta temporada y una de las películas más refrescantes del año.

 

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Acerca del autor

Kim Tobias   @kimm_tobias  

Enamorada del cine clásico y los guiones astutos. También odio los finales felices... ["La estimulación visual es la razón del cine. De otra manera podríamos simplemente apagar las luces y llamarlo radio" R.A.]


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