Extraction: El Güero Atómico

John Wick no solo vino a quedarse y a expenderse con secuelas y series, sino también llegó a revolucionar el subgénero de acción a través de un estilo más realista y centrado en el entrenamiento militarizado y choque cuerpo a cuerpo. Lo hecho por Stahelski y Leitch fue prácticamente reinventar el modo, y aunque mucho de sus argumentos siguieran la misma línea de su predecesor estilo ochentero (que irónicamente vio su final con The Expendables), la forma de representar a estas nuevas figurillas de acción, más violentas, sangrantes y hasta moralinas, recaen más en arquetipos de tipo western, tratando “por así decirlo”, de proveerles un origen y desarrollo más trágico, misterioso o hasta meramente “simbólico”, en este accionar errante donde llegan tupidos (olviden el proceso que los llevó a esto) como verdaderos(as) máquinas de muerte más efectivas que la peste negra, la gripe española y coronavirus juntos.

Así pues a Leitch (Wick, Atomic Blonde, Deadpool 2, Hobbs and Shaw) y a Stahelski (Wick 1, 2, y 3) se la unido formalmente Sam Hargrave, el cual de su trabajo con Avengers se ha jalado el guion de Joe Russo y el protagónico de Chris Hemsworth, para crear otra violenta odisea de decenas de muertes, balazos y chingadazos que solo necesitan partir de una simplona y repetida premisa (un mercenario acepta el trabajo de un narcotraficante para rescatar a su hijo secuestrado por el otro “Drug Lord” competidor), para desarrollar su característica competitiva: la coreografía de acción.

Aunque Hargrave revela su falta de experiencia y pericia en el ritmo al caer en baches dramáticos inconexos, en contraparte encausa un par (o quizá un trio) de secuencias de alta tensión, explosividad y hasta suspenso excelentemente logradas, en especial el ya mediático plano secuencia de 11 minutos, que hay que decirlo, será un manjar de adrenalina para los amantes de la acción.

Así mismo el libreto de “piloto automático” (lo pudo haber escrito Russo, su abuelita, su perro, Hemsworth, etcétera), aunque torpe en el desarrollo de un forzado nexo entre la víctima y sus “rescatistas” (mucho se debe a la torpeza actoral de Hemsworth, que ha demostrado funcionar mejor en la comedia), se ayuda irónicamente de rescates visuales o presenciales para poder sobrevivir de una escena de acción a la otra. El comienzo es lento y todo comienza hasta su plano secuencia, pero de ahí el director salta y salta para que su trasfondo dramático pueda apenas sobrevivir con “flashbacks” de manual o con la presencia de David Harbour, con un papel fugaz pero aun así siendo el mejor personaje dentro del film.

Por otra parte y además de sus coreografías bien montadas, es de aplaudirle a Hargrave su capacidad por imprimir un entorno claustrofóbico tanto en sus interiores como exteriores, esto debido a sus cerrados planos y pericia en el seguimiento y posicionamiento de sus cámaras, que denotan a un cineasta con mucho futuro en el rubro. Sí el director consigue que la India se convierta en un tenso escenario cerrado y de donde se ve imposible escapar con vida.

Las bases establecidas por John Wick ya son ley dentro del subgénero de acción, y dada la situación social actual que aqueja el cine, el número y calidad de producciones, Extraction (o Tyler Rake), será con buenos argumentos en su defensa, quizá el mejor producto de acción del 2020, un entretenimiento repleto de testosterona y adrenalina (con su toque progre y feminista… pues por qué si) de aceptable manufactura por parte de Netflix

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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