Family Guy: el Simpson que todos llevamos dentro

 

 

 

 

Hace más de 20 años The Simpsons revolucionaron la televisión al presentarse como una alternativa de diversión con contenido para adultos y gags llenos de referencias. La solidez de sus argumentos,  reinvención de los dibujos animados otrora dirigidos casi exclusivamente a un público infantil y tramas que representan problemas y preocupaciones propios de una generación hasta entonces casi ignorada ha permitido a esta singular familia sobrevivir por más de dos décadas.

Si bien la calidad de sus argumentos últimamente ha decepcionado a sus fieles seguidores, quienes decepcionados o cansados de ver que las historias creadas para The Simpsons se suceden sin la frescura que les caracterizara hasta hace por lo menos 3 temporadas, y un bastante mal recibido largo metraje, es imposible no conceder crédito a la serie por ser punta de lanza de toda una generación de dibujos animados que se han atrevido a ir más allá y, a diferencia de sus antecesores, han apostado por un humor irreverente que muchas veces cae en lo escatológico: la banalización de las buenas costumbres o tan solo de lo “políticamente correcto”.

Aunque pudiese criticarse los efectos de esta nueva forma de hacer comedia y su efecto en una generación de adolescentes y no tan adolescentes que pareciera adoptar cualquier signo de mal fundada irreverencia como bandera que justifique una actitud apática y libertina, habrá que considerar si este tipo de series crea o simplemente refleja  el sentir y justificaciones de todos estos jóvenes, adultos-jóvenes y personas con síndrome de Peter Pan que buscan en dicho libertinaje un elemento que les defina y proporcione una válvula de escape a lo que pareciera una generación impotente, improbable y gris.

De este modo, en los hombros de la exitosa serie The Simpsons descansan American Dad, King of The Hill, y Family Guy, quizá de todas la más irreverente en su género, y que este domingo 25 de Marzo regresa con una décima temporada a pesar (o quizá debido a) de que su creador Seth MacFarlane  anunciara el fin de la serie.

Larga vida pues a las series que proveen un espacio en el que cualquier irreverencia está permitida y que de paso se convierten en zona franca para explorar y reflejar el aparentemente innato racismo, sexismo, homofobia, maltrato animal y cualquier otro sentimiento que nos denigre como seres humanos, pero de los cuales por alguna extraña razón, no podemos prescindir. Family Guy se transmite en canal FX a las 24:00 los domingos.

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