Fatherland: El Duelo de la identidad

El exilio, el retorno y el origen de un nuevo orden social desde el cambio personal – individual, motivado aún por un sentido de supervivencia post Segunda Guerra Mundial, es el concepto rector – narrativo de la ahora nueva trilogía conceptual de Pawel Pawlikowski que, con Fatherland, logra nuevamente profundizar a través de frías y bellas interacciones humanas en la nueva búsqueda de sentido y propósito dentro de una nación devastada, pero también desde una personalización totalmente incierta.

Fatherland nos relata la historia detrás del célebre novelista y ganador del premio Nobel, Thomas Mann, que regresa a la Alemania ocupada tras la Segunda Guerra Mundial tras exiliarse en Estados Unidos con el propósito de recibir un par de premios honoríficos a su carrera. Su acompañante, chofer y asistente será su hija, la también escritora Erika.

Pero bajo esta sinopsis se esconde el verdadero mensaje de Fatherland, una narración que aborda un doble duelo; el primero, por la patria caída, una nación dual, incierta, villana ante los ojos de la humanidad, secretamente querida por sus hijos, y en el caso de uno tan ilustre, incluso traicionada desde cierto punto sociopolítico debido a su rechazo al régimen y/o desentendimiento de la Guerra. El padre es así también un hijo que, si bien rechazó las causas, vivirá las consecuencias de la devastación en una minigira de premios que parece superficial e impuesta, tal como la ocupación aliada y rusa en su ahora tierra de nadie.

El segundo duelo abordado es en donde Pawel Pawlikowski deja recaer todos los demonios no solo de Thomas Mann, sino de toda esta familia de genios literarios, políticos, artistas y activistas, y el cual se aborda desde el dolor tanto de él como de su hija. Un gran acierto narrativo y el eje central de la materialización de esta pérdida, la inclusión de Klaus Mann como elemento de choque, su suicidio y asedio psicológico y espiritual en este viaje se aborda desde la escena de apertura, dejando en claro que la Alemania caída sigue teniendo víctimas mortales, y que al igual que sus hijos, tuvieron la incapacidad de criar a una generación doliente y emocionalmente inestable.

La adaptabilidad ante la pérdida de su nación y de su hermano – hijo, será la principal gasolina narrativa de esta road movie, y en donde se erige el principal baluarte de la obra: Sandra Huller, la cual vuelve a confirmarse como una de las mejores actrices de su generación, logrando con Erika Mann picos de perfección dramática. Su naturalidad, su dolor, su confrontamiento de pocas e intensas palabras y silencios largos son palpables y nos hacen conectar con la generación silente alemana y su vergüenza, su conflicto interno y su supervivencia en todos los sentidos.

A la par de este duelo, Pawel Pawlikowski despliega a través de esta road movie un retrato fidedigno de la condición social alemana después de la Segunda Guerra Mundial, proveyendo también la mirada externa de los medios y sociedad de occidente, así como la imposición rusa en territorio. Impresionantes son su fotografía blanco y negro y su cuidado diseño de producción, que te transportan a aquella incierta y aún dolorosa era. Así mismo, las referencias artísticas tanto aún bajo el régimen nazi, la confrontación de ideologías y finalmente este homenaje a una de las familias literarias más importantes de la historia, son elementos que enriquecen la propuesta y agregan profundidad a este viaje de redención entre padre e hija

El final por supuesto que lleva la firma de su autor, experto en dejar que el silencio y las emociones de sus personajes digan más que 1000 palabras mientras contemplan su entorno mientras dejan llegar esa final redención, esa rendición de sus barreras emocionales que nos conlleva nuevamente a un plano final catártico y hermoso

Fatherland cierra (por el momento) una trilogía conceptual exquisita, un asomo a los cimientos que erigieron esta nueva era y de como se forjo la resiliencia ante la incertidumbre. No es solo una película, sino un estudio profundo de personajes y de la condición humana ante el cambio.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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