Guardianes ¡Que corra el vodka y me haga olvidar esta película!

Hace meses esperaba la llegada a algún medio, de la película rusa ‘Los Guardianes’ , no me pregunte cómo se escribe en ruso, no sé siquiera si en ruso se llame los guardianes, bien puede llamarse ‘Rusian Avengers’ da igual.

Estamos poco acostumbrados al cine ruso, salvo que sea algún drama. En esta ocasión a las plataformas en internet ha llegado la película de acción y aventuras que tiene muchas similitudes con las películas de superhéroes que ya hemos visto hasta el cansancio. Pero ahora quienes salvan al mundo son los rusos y la ciudad que se destruye es Moscú, no New York o Los Angeles…

Básicamente es lo mismo pero en ruso.

La historia nos lleva a después de la segunda guerra mundial, cuando Estados Unidos muestra su poderío con el lanzamiento de las bombas nucleares que arrasaron con las ciudades japonesas. Después de ello, Rusia considera que ante tal despliegue de fuerza y poderío es necesario estar preparado para una posible respuesta de la madre Rusia hacia un enemigo potencial.

Así es que se crea mediante tecnología genética y de vanguardia un grupo de supersoldados con habilidades especiales que van desde la super velocidad, la super fuerza, la tierra control (sip, justo como un maestro tierra en La Historia de Avatar Aang) hasta el poder de la invisibilidad.

Sin embargo eran varios los frentes de esta naciente fuerza de defensa y no todos los experimentos funcionaron ni todos fueron felicitados, un proyecto se canceló y fué destruido con su creador en el lugar… pero éste sobrevivió y adquirió poderes que lo hacían poder controlar maquinaria con la mente.

El resto de los supervivientes de los demás proyectos escaparon y se escondieron para no ser usados como armas de destrucción. Hasta ahora. Una nueva amenaza se cierne sobre Moscú y por ende sobre el mundo (como que esto me suena familiar) y se requiere de un equipo especial de supersoldados que se encargue de salvar a Rusia así como al resto del mundo (insisto, esto me suena familiar).

Así es que en un despliegue de una de las peores ediciones que he visto en el cine, nos son presentados nuestros héroes (bueno, los de papá Putin y el Kremlin): Khan (Sanzhar Madiyev) – supervelocidad (haga de cuenta Nightcrawler conoce a The Flash), Arsus (Anton Pampushnyy) – fuerza de oso (literal se convierte en oso grizzly), Lernick/Ler (Sebastien Sisak) – Maestro Tierra, puede manipularla a voluntad, aunque luego le dan inexplicablemente un látigo electrificado como…siiii como en Ironman 2 (les digo que todo suena bien familiar) y por último Kseniya (Alina Lanina) – La mujer invisible, porqué siempre los invisibles deben ser mujeres; El equipo se complementa con la líder que es la Mayor Elena Larina (Valeriya Shkirando) que gracias a Dios no usa un parche en el ojo (por ahora) pero si viste de negro como cierto personaje que conocemos.

En fin, la historia es absurda pero entretiene, los superhéroes son de todas las etnias rusas, así es, Rusia también le entra al mame de lo políticamente correcto y probablemente en su industria la película sea vanguardista, pero de este lado del charco donde nuestras salas están saturadas de cine fantástico de acción y super héroes dos veces por mes pues no nos resulta muy atractiva la propuesta, y más que todo porque se siente como reciclado, como poco original.

Diferente es por ejemplo el cine coreano que en sus cintas de desastres logran llegar a lugares donde los norteamericanos aún no navegan con soltura. El ruso es un cine diferente y esta película lo demuestra.

Deje usted los malos efectos especiales, principalmente el villano y el señor Grizzly, la edición y la musicalización no ayudan en nada. Alguien debería mandar encarcelar al editor pues la historia va de salto en salto sin sentido ni orden, escenas alargadas innecesariamente, drama innecesario pero que algún motivo ha de tener para futuras entregas (quiero suponer eso) y no digamos el guión cuyos diálogos en momentos son caricaturescos y en otros ultrapatriotas y hasta tontos. No se pierda el Kame-Hame Ha, es de no creerse.

En fin, una cosa es cierta, Guardianes utiliza lo aprendido de Hollywood para sus propios fines y nos muestra que no solo el tío Sam puede despilfarrar millones para mostrarle a su gente el sacrificio de los verdaderos héroes, papá Putin también puede hacerlo y ‘por los suyos’ que los seguirá haciendo pues al final de los créditos que por mera casualidad los seguía escuchando, descubrí una escena poscréditos (Marvel like) que aunada a la última escena de la película nos indican que esto se convertirá en una saga.

Rezo y espero que no sea como aquella saga noventera, también rusa, que fué Guardianes del Día y Guardianes de la Noche… nunca supe si de esa saga existió la que completaría la trilogía (Los Otros). El señor nos agarre confesados y papá Putin perdone mis palabras, pero Dios no quiera que esto se convierta en una mala saga de despliegue armamentista ruso… porque digo, nadie quiere meterse con la madre Rusia ni hacer enojar a Putin pero esto apesta por donde uno lo vea.

A mí por lo pronto me dejó claro que las étnias rusas son tan diversas como en el pueblo norteamericano y me quedo esperando más muestras de cine ruso, pero de las originales y no las que quieran copiar lo malo de Hollywood. Si tienen oportunidad de verla comenten qué les pareció a ustedes pues yo considero que sin una botella de vodka corriendo por mis venas soy incapaz de ver la grandiosidad que seguramente los productores esperaban que fuera. No dudo que como con Derbez, haya alguien a quien le parezca increíble… Yo mejor paso de ambas.

 

¡Buen día!

 

 

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Acerca del autor

Chikilla    

Nacida en el norte, con gusto por el cine y la música retro ochentera y noventera, amante de las nubes esponjaditas y los días lluviosos, las segundas meriendas y el vino tinto. El cine es el mejor vicio que uno puede tener.


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