Heart of the Beast: supervivencia con corazón de perro

David Ayer no es precisamente un director que yo describiría como exitoso dentro del género de acción o aventuras. Ha tenido algunas participaciones mediáticas como la terrible Suicide Squad del 2016 e incluso una mancuerna previa con Brad Pitt con Fury en 2014. Tras sus 2 intentos fallidos de convertir a Jason Statham en el próximo John Wick, decidió regresar con Pitt con Heart of the Beast para intentar sobrevivir al mundo blockbustero estadounidense. 

Heart of the Beast (“El corazón de la bestia” para su traducción en Latinoamérica) es la historia ficticia el ex militar James Belmont y su perro de combate Odin, quienes sufren un accidente aéreo en las montañas de Alaska y tendrán que luchar por sobrevivir mientras tratan de buscar su regreso a la civilización. 

Heart of the Beast es una película de supervivencia que se centra en la relación entre un humano y su perro, destacando el gran lazo que han creado a lo largo de los años y sus experiencias juntos. Una de sus características principales es que los diálogos son escasos, pues así lo es también la interacción humana, y las pocas frases que escuchamos son unilaterales, pues van dirigidas hacia el fiel canino.

El filme comienza por mostrarnos un pequeño vistazo al presente para entonces hacernos regresar en el tiempo y explicarnos cómo fue que llegamos ahí. Esto permite que la audiencia vaya haciendo conjeturas conforme Heart of the Beast avanza y la expectativa crezca, pues aunque podría ser previsible, no es exactamente claro cuál será el desenlace que nos espera.

Siendo honestos, no parece tan difícil transmitir empatía cuando tenemos a un hombre y a un perro en pantalla, pues el canino por sí solo ya cuenta con la simpatía y ternura necesaria para conmover casi que con el mínimo esfuerzo. Pero entonces también hay que agregarle que Odin, nuestro perro protagonista, tiene un entrenamiento que lo respalda que lo convierte es un protector más que nato, es un sobreviviente de la guerra con marcas de por vida incluidas y además está diagnosticado con PTSD (Trastorno de Estrés Postraumático).  

Heart of the Beast cuenta entonces con el carisma de Brad Pitt sobreviviendo a las adversidades de la naturaleza y a un canino sumamente hábil para acompañarlo, cualquiera de los cuáles hará suspirar a más de uno del público. Sus 100 minutos de duración son suficientes para que la historia se sienta ágil y con un ritmo efectivo, a pesar de ser casi muda, contando con clichés del género de supervivencia en el que nuestro héroe parece contar con stamina interminable. 

La cinta no ofrece nada particularmente nuevo al género, en realidad. Claro que está el factor canino que nos muestra esa conexión indestructible entre dueño y su perro, algo con lo que es sencillo empatizar si se ha vivido esa experiencia en carne propia al menos una vez en la vida. También está el elemento de que todo es meramente ficción en Heart of the Beast, lo cual fue un poco decepcionante saber al finalizar la película, pensando que tal vez hubiese tenido más impacto en mí al tratarse de algo basado en una historia real, ¿seré solo yo?

Heart of the Beast es simplemente una película de supervivencia más con el factor lomito incluido. Entretenida y lo suficientemente conmovedora para valer la pena los 100 minutos de pantalla si se es amante de los perros y/o de Brad Pitt.

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Acerca del autor

Kim Tobias   @kimm_tobias  

Enamorada del cine clásico y los guiones astutos. También odio los finales felices... ["La estimulación visual es la razón del cine. De otra manera podríamos simplemente apagar las luces y llamarlo radio" R.A.]


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