It. Capítulo 2: El Pueblo vs El cine de terror

Parece que últimamente se ha vuelto ya una costumbre para la audiencia juzgar una cinta de terror basándose simplemente en la cantidad de sustos que se llevaron al verla, como si el único propósito del género fuera ese. Grave error. En palabras de El Chico Morera, uno de mis críticos y divulgadores de cine favoritos, los géneros cinematográficos se valoran por sus cualidades artísticas, formales o por su fondo narrativo, cosa que no pasa con el terror, ni con la comedia, 2 géneros que, según él, son constantemente son ninguneados y caricaturizados.

Si bien es cierto que la mayoría de los filmes de terror que se estrenan en la actualidad no se prestan para ser analizados de una manera profunda, creo que minimizar el ejercicio critico solo porque se trata de películas de terror tampoco es lo correcto. Y es precisamente lo que pasa con esta nueva entrega de It. Cinta que ha dividido completamente al público, pero cuyo mayor argumento en contra parece ser el ya mencionado: “Es que no da miedo”.

Y es que, más allá de si que si da miedo o no, este segundo capítulo de It me parece una tremenda metáfora de como los traumas infantiles no sanados se convierten en patrones dañinos que repetimos inconscientemente ya siendo adultos, que sugiere la confrontación de los miedos como una manera de superarlos y que con esto logra su mayor acierto dentro del desastre que por ratos llega a ser el desarrollo de la cinta.

Por eso no es casualidad que Beverly ahora este en una relación con un hombre abusivo. Creció con un padre pasivo-agresivo que le llamaba “mi niña” con voz dulce, para luego abusar de ella tanto física como sexualmente, por eso para ella no es raro que las muestras de afecto vengan acompañadas de agresiones físicas. Por eso tampoco es casualidad que Eddie ahora este casado con una mujer idéntica a su madre. Entre la sobreprotección a la que estuvo expuesto y la culpa que tiene por haberla abandonado para hacer su vida, ahora necesita suplantar la figura de su madre con otra mujer idéntica a ella. Es por eso que vemos a Bill adulto asesinando a su versión de niño en el sótano de su casa, así eliminando esa parte de el que lo culpa por lo que le paso a su hermanito Georgie.

También parece haber mucha molestia con la manera en que vencen a Pennywise, y se entiende, algunos esperarían un final mas violento para un personaje tan infame, pero yo encuentro algo de verdad en su simpleza: A veces no hay que desatar batallas campales para vencer un miedo, simplemente con hacerle saber que no es tan intimidante como parece basta para vencerlo.

Y no, con esto no pretendo dar a entender que It: Chapter 2 es una obra maestra incomprendida por el público, ni mucho menos. Simplemente poner sobre la mesa la idea de que las películas de terror, independientemente si son muy buenas o muy malas, a veces ofrecen más que solo sustos.

Etiquetas:  

Acerca del autor

Teddye Zapata   @IlusoDeluso   desencuadre.home.blog

Nací en una isla donde hay muy poco que hacer, así que el cine se convirtió en mi refugio y escribir es mi desahogo. También soy bajista, pero ahorita no ejerzo.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

*