La Amenaza en lo Profundo no es lo que crees que es

Lo mejor que una puede hacer para sobrevivir un par de horas ante un presente sombrío como el que tenemos es ir al cine y ver una de horror. Es en serio: ver escenarios ficticios escalofriantes y que puedan provocarte miedo ayuda a que lidiemos mejor con lo que sea estemos viviendo. La primera del año, Underwater (titulada al español Amenaza en lo profundo) se mezcla con algo de ciencia ficción, y destaca por plantear algo de verdad terrorífico porque, vaya, estamos a unos cuantos años antes de que alguna trasnacional energética lo proponga.

Norah (Kristen Stewart) es una cínica ingeniera que trabaja para una compañía de extracción de petróleo. Su oficina (y su hogar por quién sabe cuánto tiempo) está casi al fondo de la fosa de las Marianas. Sí: una compañía energética puso una bomba para extraer petróleo a 2,550 km de la superficie, fuente incomparable de terror. Un terremoto la pone en peligro junto al resto de la tripulación (que incluye a Vincent Cassel, Jessica Henwick, John Gallagher Jr., Mamoudou Athie y Gunner Wright), y deberán hallar la forma de salir de la nave y subir a la superficie. El guion de Brian Duffield y Adam Cozad es sumamente convencional, y presenta una historia de supervivencia cuya originalidad recae en su escenario. Por lo mismo, es fácil averiguar hacia dónde se dirige la historia y qué será el mayor reto contra su supervivencia; su mayor logro es que se enfoca justo en la carrera por sobrevivir más que en explicar el contexto de por qué y cómo llegaron a estar en esa base. La falta de pretensión en el guion, la edición efectiva de Brian Berdan, William Hoy y Todd E. Miller y la precisa dirección de William Eubank hacen que los 95 minutos de la película sean bastante digeribles y entretenidos.

Stewart es tanto la brújula como el ancla en Underwater: crea a un personaje que se balancea entre el cinismo y la fragilidad emocional de forma realista, y su forma práctica de resolver lo que se presente es refrescante, moviendo hacia adelante la historia. El resto del pequeño reparto cumple con lo que se espera de él, y deja que Stewart dirija el rumbo. Lo único que la rivaliza son los antagonistas: extrañas criaturas humanoides con un diseño y anatomía fascinantes que resienten que se invada su espacio.

Con unos cuantos sustos repentinos y una banda sonora que se acopla perfecto a la acción, Underwater es una entretenida y divertida cinta de horror para distraerse un rato. Vayan por Kristen Stewart, quédense por las criaturas marinas. Y salgamos a protestar contra las empresas que continúan explotando al planeta y contra los gobiernos que se hacen de la vista gorda, de una vez, antes de que el planeta se vuelva inhabitable y no podamos ir a buscar nuevos miedos al cine.

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Acerca del autor

Oraleia    

Snob pretenciosa en recuperación, punk de gustos refinados y valemadrista con corazón. Crítica de cine.


2 comentarios

  • Master Oraleia,

    Me gusto mucho la resena, apuntado para verla.

    Sabemos que Stewart no actua, sin embargo me gusto el “quedense por las criaturas marinas”.

    Felicidades

    Responder

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