La Estrada es: Ismael Rodríguez en mexicanos nominados al Oscar

El 19 de octubre de 1917 nace en la Ciudad de México el cineasta Ismael Rodríguez. Miembro de una familia con amplia tradición cinematográfica. A la edad de nueve años se muda a la Ciudad de los Ángeles, lugar en el que inicia su carrera a los 12 años en un experimento familiar llamado Sangre Mexicana. A su regreso a México en 1931 participa en la producción de la película Santa (Antonio Moreno, 1932), que pasaría a la historia como la primer producción sonora mexicana.

Diez años después de realizar Qué Bonito es Michoacán en 1942, funda con sus hermanos Joselito y Roberto: Películas Rodríguez, prolífica empresa que sienta las bases profesionales del quehacer familiar en México. Es durante esta etapa de su vida profesional un nuevo talento impulsado por Ismael adquiriría una importancia insólita entre el público mexicano: Pedro Infante, con quien forma una mancuerna que explotaría exitosamente el llamado “cine del pueblo“, un cine lleno de clichés y, aunque técnicamente impecable, con muy poca aportación artística debido a la constante utilización de estereotipos nacionales y uso de historias grises y repetitivas.

Ismael pues, no sólo encontró una manera conectar con el público popular a través de este tipo de cine, sino que además lo convirtió (ya consciente o inconscientemente) en un medio para reforzar y profundizar las marcadas diferencias que existían entre las entonces definidas clases alta y baja de la sociedad mexicana, sus personajes eran definitivos y carentes de matices apostando siempre por un discurso en el que “el pobre siempre es bueno, y el rico siempre es corrupto y vil”.

En 1961 filma Ánimas Trujano, película que aborda el espíritu aspiracional y autodestructivo que permea en algunas capas de la sociedad mexicana. El filme le vale la nominación al Oscar en 1962 como mejor película extranjera, posteriormente filma “El Hombre de Papel“, drama inspirado en la obra “El Billete” de Luis Spota, adaptación que realiza en colaboración con Ricardo Garibay.

Siempre cuidadoso de no romper con los estereotipos antes mencionados se movió su área de confort siendo sus mayores riesgos “mezclar actores con amplia experienciaPedro Infante y Fernando Soler (La Oveja Negra, 1949)” y “una gran cantidad de egos irreconciliables” como lo fue su súperproducción La Cucaracha en 1958, una muy fallida película que buscaba cosechar viejas glorias al retomar (una vez más) un drama campirano con la revolución mexicana como telón de fondo. Ni el elenco multiestelar encabezado por una sobreactuada María Félix, una siempre sufrida Dolores del Río y un disminuido Emilio “El Indio” Fernández, puede garantizar la calidad de una película que sólo logra hacer despliegue de un recalcitrante machismo y humor  involuntario: “échenle mentadas que también duelen“: insta María Félix a unos revolucionarios sin parque .

En 1961, una vez en colaboración con Garibay, escribe Los Hermanos del Hierro, quizá su única pieza con contenido y de valía artística por la que es nominado al Globo de Oro como mejor director en 1963. Con una filmografía que comprende más de 90 producciones, 16 de ellas con Pedro Infante, siempre atacado por la crítica especializada e indiscutible creador de las trilogías, Ismael Rodríguez filma Reclusorio III en 1996, su última producción. Fallece en la Ciudad de México el 7 de agosto de 2004.

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