La Estrada es: Rodrigo Prieto y Tres Amigos en mexicanos nominados al Oscar

Rodrigo Prieto, director de fotografía nace en la Ciudad de México en 1965. Egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica y miembro activo de la A.M.C. (Asociación Mexicana de Cinematógrafos) es uno de los fotógrafos más destacados de la cinematografía mundial quien, a la par de Emmanuel Lubezki ha tenido oportunidad de trabajar en producciones de alta calidad visual y contenido artístico.

Después de participar en varias producciones mexicanas, en las que se labra una muy justificada buena reputación en las décadas de los 80 y los 90, surge la posibilidad de fotografiar una película que sería muy bien recibida por la crítica especializada y el público en general, Amores Perros (2000) bajo la dirección del otrora locutor de radio Alejandro González Iñárritu y primera parte de una trilogía que destacaría por su hasta entonces novedosa (en el cine mexicano) estructuración de historias cruzadas.

Con mecanismos poco ortodoxos y un uso inusual de exposición de luz crea ambientes a veces oníricos a veces brutales, y otras logra composiciones de una belleza pasmosa, siempre logrando en encuadre perfecto en el que las escenas lucen un extraordinario color y el balance.

Después de participar en el rodaje de Amores Perros, Rodrigo es llamado para participar en Frida (2002) al lado de Salma Hayek y bajo la dirección de Julie Taymor, cinta multinominada y de gran belleza estética. Después de Frida trabaja con el director Curtis Hanson en una cinta totalmente distinta, 8 Mile,  estelarizada por el controversial cantante de rap Eminem, en la que logra retratar una subcultura estigmatizada por la violencia en tonos obscuros con tomas multitudnarias y caóticas.

En 2003 vuelve a trabajar con González Iñárritu en la cinta 21 Grams, en la que una vez más debe retratar la soledad y angustia de una serie de personajes atribulados que buscan dar sentido a su vida. En 2004 aparece la oportunidad para participar en Alexander, una biopic dirigida por Oliver Stone.

Es en 2005 cuando llega la propuesta de trabajar con Ang Lee en una película basada una historia corta de la ganadora del Pulitzer Annie Proulx  (The Shipping News): Brokeback Mountain. Cinta de extraordinaria belleza visual en la que logra tomas abiertas de paisajes casi irreales que dan un toque sublime a la historia. Brokeback Mountain es muy bien tratada por la crítica internacional, entre ellas la Academia de Ciencias y Artes de los Estados Unidos, quien entre otras nominaciones, la postula para candidata a Mejor Fotografía en 2006, y a pesar de no recibir el premio, sí afianza la carrera del fotógrafo mexicano a nivel internacional, quien más tarde volvería a colaborar con Ang Lee en la cinta Lust, Caution  (2007) y con González Iñárritu para finalizar su trilogía con Babel (2006).

Recientemente dirigió la fotografía para Water for Elephants (2011) del vienés Francis Lawrence y We Bough a Zoo (2011) del californiano Cameron Crown, ambas adaptaciones literarias. En 2012 participó en Argo, un thriller dirigido por Ben Affleck actualmente en postprodución

 

En 2007 México viviría una euforia “oscarina” nunca antes vista, la globalización que permitió la inmediatez de acceso a la información y apertura (hay que decirlo) de los medios mexicanos permitió un inusual seguimiento de los premios de la Academia de los Estados Unidos (hay que recordar que, muy cacheteada y todo, existe una Academia mexicana, española, británica, y en todo el mundo) tras una muy merecida nominación de tres directores mexicanos a tres categorías distintas. Quizá no lo recuerden, pero ya tan solo en la década de los 80 el Gobierno Mexicano, aún decidía qué se transmitía y que no por televisión, de manera que aún cuando los Oscar siempre han sido muy “seguidos” en México, el 2007 significó un singular ambiente de festividad “nacional“. Los ánimos por lo alto esperando ver ganar “ahora sí” (esta serie de mexicanos nominados al Oscar apuesta por despertar la memoria histórica) a nuestros compatriotas, que tras años de no tener una presencia “significativa” eran nominados así, de a montón.

Con tres producciones de innegable calidad técnica y artística un orgulloso Alejandro González Iñárritu  nominado a Mejor Director y Mejor Película por Babel bromeaba con un siempre controlado, casi escueto Alfonso Cuarón nominado en la categoría Mejor Guión adaptado por la cinta Children of Men y que ya contaba con producciones muy importantes como The Little Princes (1995), Great Expectations (1998) y la nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera en 2001 Y Tu Mamá También (2001), amén de un “Harry” (Harry Potter and the Prisoner of Azkaban (2004)), dos emocionados cineastas que junto al director y productor tapaío Guillermo del Toro (coproductor de El Orfanato, 2007) nominado a Mejor Guión Original por El Laberinto del Fauno representaban un trío de esperanzas mexicanas. Ninguno se llevó la estatuilla a casa… pero nos hicieron sentir que ya se estaba cerca.

 

 

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