La Peluca: Igual que la resaca.

Así como La Peluca es un mero chiste nacido de una borrachera, no pienso perder otra hora de mi tiempo escribiéndole una crítica, así que lo diré tal cual.
La Peluca es igual que una resaca: incómoda, sobrestimulante, pesada, sin gracia, grotesca y un tremendo dolor de cabeza que ruegas que termine.
A nivel técnico es lamentable, su “corrección de color” es aberrante, satura todos los tonos en busca de una fotografía colorida pero olvidándose por completo del equilibrio, la piel de los personajes se ve naranja, sus ojos tienen tonos azules y los amarillos parecen fosforescentes. El montaje está tan accidentado que incluso tiene un cambio notable de contraste al inicio de película.
Lo que parece ser una comedia surreal e inteligente que busca burlarse de la industria del cine mexicano actual y de sus creadores, no es más que el capricho de un director que quiso hacer pasar su mal chiste y derroche de dinero por una genialidad incomprensible para la audiencia poco conocedora.
