La Pequeña Hermana: Entre la tradición y el ser uno mismo

Recuerdo una época en que los retratos queer eran contados. La inclusión e integración que Occidente ha vivido alrededor de este tema han permitido que haya más películas que lo aborden. Por desgracia, muchas veces tanto los clichés como otros vicios han generado historias que se encuentran lejos de esa calidad fílmica. Derivado de eso, es agradable encontrar tramas como La pequeña hermana, que apuestan por la naturalidad y el humanismo, evitando caer en esos estereotipos de telenovela barata del Canal de las Estrellas.

Su historia, tan simple como su puesta en escena, nos cuenta la vida de una niña, Fátima, de 17 años y de origen franco-argelino, que comienza a descubrir su propia identidad, percibiendo cada vez más que le atraen las mujeres. Sin embargo, esto tendrá un choque bastante fuerte con sus creencias personales, ya que practica el islam, el cual se lo prohíbe. Esto ocasionará un dilema fuerte en su interior, pues, de llegar a confesárselo a su familia, podría generar un rechazo o condena por parte de ellos hacia Fátima.

A lo largo de este coming-of-age, veremos el crecimiento y el descubrimiento de la identidad, en el cual la directora ha hecho un excelente trabajo evitando las sobre explicaciones, valiéndose de un diálogo ágil pero natural, así como de una cámara que realza las expresiones de los participantes.

La elección del close-up no solamente obedece a este enfoque, sino también a introducirnos al estado actual de nuestra protagonista, mostrándola como una persona atrapada entre dos perspectivas distintas: las creencias y su herencia familiar y cultural, así como el descubrimiento de su identidad. No es para nada casualidad que, en las primeras fases de Fátima, ella aparezca casi inexpresiva, con el rostro oculto por una gorra y con una conversación dicotómica. El crecimiento de su personaje, o lo que sería el descubrimiento de su identidad, irá dejando cada vez más a un lado estas características, mostrando de a poco que, entre más se acepta como es, proyecta aún más seguridad, en la medida en que se va desatando de a poco de esa propia represión interna.

Hay que aplaudir no solamente lo bien manejado que está el tema queer al dotar de humanidad y naturalidad a Fátima, evitando los lugares comunes. Esto se puede ver en que el conflicto es sumamente universal, pues quizás hay muchos jóvenes que pueden vivir una situación similar: en conflicto entre no defraudar a su familia, su cultura y creencias al buscar su independencia.

El romance, aunque es desarrollado de manera simple y puede tener algunos giros de telenovela teenager, tiene un sustento básico en, una vez más, la magia de la creación de una conversación. El diálogo siempre será un recurso fundamental para generar empatía por los personajes.

El mayor problema de la película, y quizás radica en su mayor virtud, es que la misma simplicidad acorta ciertas tramas que hubieran aportado fortaleza al argumento principal. Salvo por un acto final solemne, ha faltado un poco más de desarrollo en las relaciones familiares de su protagonista y en la relación con sus creencias para solventar el conflicto de Fátima. Hay que destacar la actuación de Nadia Melliti, quien ganó el Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes 2025 y cuyo registro encarna de manera magnífica este perfil evolutivo de emociones por las que su personaje va pasando. Ojo, que podríamos estar ante una promesa de la actuación.

También hay un tema desperdiciado, y que sí viene a cuento, que es la vicisitud del choque cultural entre las tradiciones del país de origen y la cosmovisión del país de residencia.

Calificación

  • – Dirección: 2.9
  • – Guion: 2.5
  • – Actuaciones: 1.8
  • – Extras: 0.5

Calificación final: 7.7

Aun con detalles, La pequeña hermana es un buen coming-of-age, agradable, que deja una sensación conmovedora sin caer por completo en el melodrama extremo, gracias a una naturalidad en la creación de sus tramas. Un buen ejemplo de que la mejor manera de seguir creando retratos íntegros que dignifiquen a la comunidad LGBT es a través del humanismo y la naturalidad.

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Acerca del autor

El Cine Actuario   @maxpower_ar?s=09   facebook.com/dvclocblog

Actuario/Economista, Amante del Cine, Devoto de Dios, Intuitivo, Curioso, Rockero de corazón, Fanático de los Libros y del deporte de las tacleadas, quesero, colchonero, diablo rojo. "Las estadísticas son la forma en que las matemáticas cuentan las historias" "El arte es una ciencia y el trabajo del critico al igual que el del investigador es exponer sus axiomas y teoremas al mundo" "Estar de acuerdo, en no estar en desacuerdo es saludable"


1 comentario

  • I’m surprised by how the piece argues her controversial Oscar was “justified” through her range in heavy dramas like Before the Devil Knows You’re Dead. While you spend your nights tuning AI video templates and reveal transitions over at Unforgettable 24 AI, a post this measured and detail-focused is a welcome change of pace.

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