Las 10 Mejores Películas de Tony Leung

Nacido el 27 de junio de 1962 en Hong Kong, el evento que hizo a Tony Leung dedicarse a la actuación fue muy doloroso: los continuos problemas económicos de su familia y el abandono de su padre cuando tenía 8 años. Pasó a ser un chico retraído, callado, tímido, que no gustaba hablar ni convivir con las personas porque no sabía cómo hacerlo. Forzado a dejar la escuela, tomó varios trabajos para ayudar a su familia, hasta que conoció a Stephen Chow, quién influyó en su decisión de dedicarse a la actuación y haciéndose ambos grandes amigos. Empezó en televisión, pero pronto Hou Hsiao-hsien le daría su primera oportunidad, para luego convertirse en actor fetiche del director Wong Kar-wai.

Irónicamente, esa convivencia con la soledad le permitiría conectar mejor con sus emociones y expresarlas sin vergüenza, pues según sus propias palabras, nadie sabe si está actuando o es lo que realmente siente en el interior. Ganador de 36 premios a nivel internacional (que incluyen 2 Caballos de Oro y un premio en Cannes a Mejor Actor), y con incursión en la música, celebramos a uno de los mejores actores chinos de la historia con sus mejores películas.

 

10 – Hard Boiled (Woo, 1992)

POR TEDDYE ZAPATA

Cansado de las críticas que lo acusaban de romantizar la vida gangsteril, John Woo decide hacer Hard Boiled inspirado en el Dirty Harry de Clint Eastwood y con la firme intención de darle una buena imagen a la policía. En este thriller de acción policial seguimos al Inspector Tequila y al policía encubierto Alan, quienes, a pesar de no haberse conocido en las mejores circunstancias, tendrán que arreglar sus diferencias y unir sus fuerzas para detener al jefe de una triada que intenta hacerse con el poder de todas las pandillas que trafican droga en Hong Kong. El desenlace y la confrontación en el hospital no tienen desperdicio alguno y contienen algunos de los mejores momentos de toda la filmografía de Woo.

 

9 – 2046 (Kar Wai, 2004)

Por EL CINE ACTUARIO

A través de la historia de un hombre que agobiado por su trabajo comienza a escribir una obra de ciencia ficción (donde un tren llevaba a sus pasajeros al año 2046 donde “nada cambiaba”), Wong Kar Wai plantea una premisa peculiar sobre el anclaje constante que los seres humanos tenemos con respecto al pasado y como este genera que no avancemos hacia el futuro, sino que vayamos caminando en círculos reencontrándonos constantemente con nuestro pretérito. El montaje es impecable (incluso más que la fotografía), construyendo la trama por bloques que de a poco irán desenvolviendo sus objetivos. La narrativa da la sensación de sentirse autobiográfica en ciertos momentos, por lo que se siente como una de las cintas más personales del director.

 

8 – The Grandmaster (Kar Wai, 2013)

POR EL FETT

Sin duda su película más mediática y comercial que no desmerece ante su sello filosófico y reflexivo sobre las emociones humanas, aquí explayando una historia de amor, traición y honor que mezcla grandiosas imágenes en torno a las artes marciales con un equilibrio dramático sostenido por un par de grandiosas actuaciones de Tony Leung y Zhang Ziyi. Quizá su pecado sea que, a pesar de salir de varios de los arquetipos del convencional biopic, irónica y forzosamente Wong Kar Wai deberá caer en uno que otro cliché. También influyó que unos años antes irrumpiera la otrora “Ip Man”, que fuera comercialmente más conocida gracias a su toque más de acción

 

7 – Chungking Express (Kar wai, 1994)

Por EL CINE ACTUARIO

La película muestra dos historias diferentes, un romance fugaz entre un policía y una mujer traficante de drogas, siendo esta la historia más fuerte en ritmo al tener una mezcla de géneros como drama, comedia, thriller y romance. La segunda es la del romance entre una joven camarera y un agente de policía que se enfoca más en la comedia romántica, y que se basa más en el carisma de sus personajes. Aunque su mensaje es prácticamente el mismo acerca del desamor, el mérito en esta cinta es exhibir esta premisa en dos tonalidades sin sentirse descolocado, aprovechando que también la cinta se alimenta más por el desarrollo de sus encuadres y fotogramas. Un experimento inusual de Wong Kar Wai que va desde la comedia romántica hasta el noir.

 

6 – Flowers of Shanghai (Hou Hsiao-hsien, 1998)

POR URIEL SALVADOR

Una película sin principio ni fin, una colección inconexa de escenas que evocan y crean todo un mundo sobre las intrigas políticas dentro de un burdel, a menudo por lealtad, amor y dinero. Aquí no hay amor, sólo placeres hedonistas y muchas noches solitarias en compañía de otros, ya sea entre las mismas prostitutas o con los clientes adinerados (uno de ellos encarnado por Tony Leung). Hou Hsiao-hsien presenta una tragedia tan apacible como íntima y bellamente conmovedora de vidas que fueron olvidadas, mundanas e irrelevantes para muchos, y a través de esta historia vuelven a importar, aunque sólo sea durante el breve tiempo que la película ofrece.

 

5- Héroe (Yimou, 2002)

POR EL FETT

Hero es el ejemplo perfecto del género wuxia, término literario que los chinos le pusieron a la mezcla de artes marciales y ejecución poética. Una historia de traición y un atentado contra el emperador, narrada desde varios puntos de vista que se distinguen por que cada versión tiene una gama cromática diferente y con una de las mejores fotografías que se hayan visto al menos en el nuevo milenio. Hero es el testamento de porque Yimou es uno de los mejores directores actuales, al tiempo que prueba que la sutileza y el romanticismo no están peleados con los golpes. Mención aparte para su reparto, reuniendo nuevamente a Tony Leung y Maggie Cheung.

 

4 – A City of Sadness (Hou Hsiao-Hsien, 1989) 

POR URIEL SALVADOR

Hou Hsiao-hsien hace un recorrido de los años cruciales durante la ocupación japonesa en Taiwán y la posterior huida del nuevo gobierno por el Partido Popular Socialista Chino. Sin embargo, los acontecimientos históricos son más el trasfondo para comprender la identidad nacional de una sociedad a la que le tocó sufrir, simbolizada en una familia que deben afrontar las consecuencias de la inestabilidad política y económica (de donde destaca la labor de Tony Leung como el menor de los hermanos, un fotógrafo sordomudo y pacifista). Una joya que define el gran problema cultural que tiene el país: la búsqueda de su propia identidad. Aquí no hay lugar para actos heroicos ni finales felices, sólo la dura realidad.

 

3 – Infernal Affairs (Andrew Lau y Alan Mak, 2002)

POR URIEL SALVADOR

Más que una sucesión de escenas de disparos, Andrew Lau y Alan Mak construyen un thriller policiaco que disecciona un estudio amargo del hombre moderno atrapado en un código de honor que neutraliza la autorrealización personal. No es cuestión de buenos o malos, sino de metas alcanzadas o no. A esto hay que agregar una edición dinámica, una duración concisa, un ritmo ágil, un final duro, y finalmente una rivalidad y juego mental contundentes de parte de Andy Lau y Tony Leung. Una historia que está en constante tensión por la revelación de la identidad del infiltrado desde el principio, razón por la que es muy superior al remake dirigido por Scorsese (The Departed).

 

2 – Happy Together (Kar Wai, 1997)

Por EL CINE ACTUARIO

En su estilismo (antiamor) de ser un director cuyas películas están lejos de idealizar las relaciones románticas, Wong Kar Wai traslada este modo narrativo al contexto de las uniones homosexuales. ¿El resultado? Una de las cintas más humanas y naturales dónde el foco de atención no se centra en las preferencias de sus protagonistas, sino en su psicología y sobre todo en su relación tóxica, y cuyo tratamiento es tan universal que incluso se puede extrapolar al lado heterosexual. Con una fotografía retratando la belleza del paisaje sudamericano y con un estilo contemplativo bien cuidado, Happy Together es más que una película LGBT, es un relato de lo complicadas que son las relaciones humanas.

 

1 – In the Mood for Love (Kar Wai, 2000)

POR EL FETT

Quizás no exista nada más anti romántico que un amor platónico, y es que la imposibilidad de expresar lo que se siente, resulta de lo más cruel que una persona se puede hacer a sí misma. La sutileza impuesta por el director para la pareja protagonista tiene el mismo sentido de belleza y de desesperación. Viviendo la misma situación de engaño por sus respectivas parejas, lo lógico era que resultara en un sórdido amorío, pero las convenciones sociales y sus propios códigos éticos no les permiten estar juntos. La cámara lenta mostrando cada detalle de la “relación”: miradas, sonrisas, roces, comidas, la tristeza, dificultades, impotencia, todo bajo una de las más bellas fotografías y la música de Nat King Cole. La pareja de Tony Leung y Maggie Cheung es perfecta.

Etiquetas:  

Acerca del autor

Cinescopia   @Cinescopia   cinescopia.com

Equipo editorial de Cinescopia.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

*