Las 5 Mejores Películas de Bill Hader
Bill Hader es un caso muy curioso en Hollywood, tanto de fracaso como éxito. Apoyado por sus padres, el pequeño Bill quería convertirse en director de cine, por lo que uso todos sus ahorros más su fondo universitario para viajar a la meca del cine y buscar emplep. Aunque al principio logró posicionarse como asistente de dirección y producción, varias malas experiencias así como la falta de renombre y oportunidades lo llevaron incluso a ser asistente directivo de películas porno para Playboy TV, sin embargo, viendo que su sueño se alejaba cada día y más y con miedo de decepcionar a sus padres, abandonó dicho rubro para buscar oportunidades en la actuación.
Poseedor de un talento nato para el humor y la imitación, pronto su personalidad y carisma, así como el poco pero suficiente renombre que se había construído como asistente, le dieron la oportunidad para desenvolverse en SNL a la par de participar en varias series y películas como secundario. Su talento de improvisación en la comedia rápidamente le dieron el éxito que nunca obtuvo como aspirante a cineasta, por lo que aceptó su destino para ahora ser uno de los rostros más reconocibles dentro de la comedia americana }
Celebremos al buen Bill Hader con sus mejores películas
Bonus – Pineapple Express (David Gordon Green, 2008)
POR EL FETT
Con un alto nivel de humos, odiada por muchos, amada por la misma cantidad, la desfachatez de esta comedia con tintes de thriller criminal se ve ensalzada por una serie de situaciones bufonescas y fortuitas que son el manjar los amantes de la yerba, pues prácticamente “Mary Jane” será la protagonista de toda esta absurda e hilarante odisea. Como aditivo, Seth Rogen y James Franco hacen lo que mejor saben hacer: drogarse, divertirse y volverse a drogar, llevando a esta aventura hasta los límites de la violencia extrema con gags que serían la envidia de los Looney Tunes. Vale la pena si estás bien enyerbado y andas tirado en el sofá con tus camaradas dispuestos a ver una diversión sin pretensión. Bill Hader tiene una pequeña aparición al principio de la película, suficiente para ser memorable
Bonus – Inside Out (Docter, 2015)
POR EL FETT

Fastuoso repertorio estético y uno de los mejores guiones del estudio, Pete Docter crea a partir de su manejo emocional precisamente una cinta sobre ello, con las pertinentes altas dosis en varios de sus momentos gracias a una funcional complejidad digerible tanto para el plano infantil como para el adulto. Elementos entrañables y escenarios salidos solo de la mente y la imaginación de uno de los mejores Pixar, incluso su muy deficiente segunda parte ha mejorado su consolidación, siendo un ejercicio surrealista que se atrevió a darle forma no solo a las emociones, sino al crecimiento pre adolescente de una manera única, muy divertida y quizá, solo quizá, real. Bill Hader es la voz de “Miedo”
5 – Paul (Greg Mottola, 2011)
Por El Fett
Favorecido por el ingenioso libreto referencial de Pegg y Frost, el extraterrestre Paul es una especie de amalgama y asesor histórico – fílmico usado no solo para la comprensión de otras vidas, sino también para la creación de todos los aliens del cine (la secuencia donde dicta a Spielberg que hacer es hilarante). Aunque tarda en arrancar (como todas las películas y guiones de Pegg – Frost), es con la entrada de Paul cuando la cinta se vuelve un manjar cómico – referencial y homenaje a toda la cultura geek y de la ciencia ficción. Una comedia un poco infravalorada, Bill Hader como el segundo agente a cargo de buscar al alien carga mucho el gag físico comico de esta infravalorada cinta
4 – Tropic Thunder (Ben Stiller, 2008)
POR EL FETT
Una hilarante sátira bélica que un segundo plano es también una crítica tan punzante como audaz hacía la producción fílmica, sus pichurrientos premios hollywoodenses y hasta el llamado “método” actoral ¡Nada se salva aquí! Tropic Thunder es salvaje, desvergonzada, incorrecta y por ende una de las mejores comedias de su década, teniendo a un Ben Stiller desatado y rodeado de una serie de vestuarios y mimos (Cruise y Downey Jr.) que llevan a cabo divertidos y trasgresores personajes bajo sus disfraces. La guerra, un excelente mcguffin, sirve como excusa para encausar una serie de imbecilidades que irónicamente no se alejan tanto de la realidad misma en la que Stiller se desempeña. Bill Hader como el patiño de Tom Cruise es genialmente maltratado
3 – It Chapter 2 (Andy Muschietti, 2019)
Por Uriel Salvador
Teniendo todos los elementos para convertirse en un clásico y superar a la original (buenas ideas, talento delante y detrás de cámaras, pasión por la novela, incluso el doble de presupuesto), tira a la basura todo lo logrado por la primera parte en una estructura repetitiva que abusa del humor, exagera los sustos y se vuelve pesadísima en sus casi 3 horas de duración. Si algo tiene de rescatable es la elección de los actores adultos, quienes hacen un buen trabajo al interpretar muy bien la personalidad que cada niño les dio a los personajes, sobresaliendo Bill Hader en su papel dramático más conocido. De ahí en fuera, es la prueba de que la novela de Stephen King seguirá permaneciendo como un proyecto inadaptable.
2 – Superbad (Greg Mottola, 2007)
Por El Fett
Si una película sobre adolescentes estúpidos y estereotipados funciona, sin duda esta. Gracias a un guion fresco, divertido y lleno de situaciones oníricas, Mottola y Apatow recrean en su vertiginosa e hilarante odisea un coming of age bastante atinado que narra aspectos como la depresión, baja autoestima, el amor y la amistad de tres inadaptados. Un libreto sin pretensiones que prescinde de “casi” todos los excesos grotescos tanto argumentales como visuales de su generación cómica; de entre toda la abundante mierda sobre situaciones juveniles, sin duda Superbad resalta con argumentos sólidos, adultos y hasta complejos si se decide escarbar dentro de su naturaleza cómica. Además, sigue siendo de gran influencia a 19 años de su estreno.
1 – Barry (Alex Berg 2018 – 2023)

Bill Hader obtendría el mayor reconocimiento de su carrera gracias a una serie que explora su mismo sentir, solo que, en lugar de ponerse aquí como un cineasta frustrado, se compara con un asesino a sueldo que descubre su verdadera vocación en el mundo de la actuación. De 4 temporadas y solo 32 capítulos (otro acierto son sus duraciones de no más de 30 minutos), el dinamismo de la propia creación de Hader encausó de manera irónica también su mejor registro dramático – cómico, haciéndolo acreedor a dos Emmys dentro de las más de 45 nominaciones que obtuvo la serie durante su corrida.