Las 5 Mejores Películas de Burl Ives
Burl Ives, un entrañable cantante de folk y country que irónicamente se convirtió en un icono actoral por sus trabajos como antagónico o bien con roles de doble moral. Comenzó a cantar desde los 4 años y aprendió el a tocar banjo muy joven, y aún cuando también era un prometedor jugador de fútbol americano en la universidad, decidió abandonar los estadio y vagar por el territorio de los Estados Unidos haciendo autostop, cantando en la calle y trabajando de manera ocasional para poder comer y viajar. La suerte le sonreiría a finales de los 30’s cuando fuera descubierto por ejecutivos de la CBS, incluso cantando varias de sus composiciones callejeras y a la larga grabando más de 40 discos. Lo que si no tenpia en su radar es que comenzaría su carrera como actor en en Broadway, haciéndose notar con el papel de Big Daddy en la adaptación de Un gato sobre el tejado de zinc, mismo que repetiría en el cine para consolidarlo como un excelente y potente actor de reparto
Recordemos a Burl Ives con sus mejores películas
Bonus – White Dog (Fuller, 1982)
POR EL FETT
Un pastor alemán blanco es atropellado por una actriz, ella se siente responsable por lo que pase con el animal, lo cura y lo lleva a su casa. Muy pronto se dará cuenta que el perro es más temible de lo que parece. El can ha sido maltratado y entrenado para atacar personas de raza negra sin embargo ella cree en la posibilidad de rehabilitación del animal y lo lleva a un zoológico que será la última opción. Una película que fue prohibida y exhibida hasta 1991 por su altamente obvia analogía hacía el racismo mostrado de una manera ultra violenta y visualmente muy adelantada a su tiempo, incluso en su sugerente tono. La última gran cinta de Samuel Fuller y una de las mejores combinaciones entre cine de autor y el formato “serie b”. Para Burl Ibes significó el último destacable papel de su carrera antes de fallecer
5 – East of Eden (Kazan, 1955)
POR EL FETT
Primera de tres para la fugaz y gran carrera de James Dean, otro egresado de la escuela “Kazan” que bajo la protección del director vio su más compleja actuación. Quién sabe qué nivel hubiera alcanzado Dean de seguir vivo, factor que quedó demostrado en la que quizá sea la comunión más electrizante de Elia Kazan con uno de sus actores dentro un marco dramático de doble tangente: el primero, la competencia íntima por el amor religioso de un padre; la segunda, los mesteres relacionales tóxicos tan distintivos de su carrera que aquí se explayan de una manera más “pecadora” y enmarañada. Los dos arcos recaen sobre Dean, el cual es parte de un reparto formidable. Una cinta muy intensa y que siempre tiene a su narrativa en estado de ebullición. El primer papel en el cine relevante para Burl Ives se daría aquí como el sheriff
4 – Our Man in Havana (Reed, 1959)
POR EDGAR DEL VALLE
Con la colaboración de Graham Greene en el argumento y basado en su propia novela, Carol Reed dirige este sensacional relato de espionaje y humor negro sobre un funcionario diplomático que engaña a sus superiores con la finalidad de no perder su empleo. Entre el gran reparto figuran los nombres de Alec Guinness, Burl Ives, Maureen O’Hara y Ralph Richardson. La mayor valía de su narrativa es que Reed mantiene una trama de espías entre la parodia y la seriedad, haciendo un muy entretenido híbrido repleto de diálogos chispeantes e incluso gags físicos sutiles que funcionan a la perfección. Checar el año de su estreno, pues Reed incluso propondría ciertos conceptos que servirían al propio género
3 – The Big Country (Wyler, 1958)
POR EDGAR DEL VALLE
Estupenda película dramática enfundada dentro del entorno western, un poco olvidada y protagonizada por Gregory Peck, Jean Simmons, Charlton Heston, Burl Ives (con Oscar a mejor actor de reparto), Carroll Baker, Charles Bickford y Chuck Connors. La confrontación de un hombre culto y refinado ante los rancheros violentos y toscos, cuando se trata de manejar un racho, da como resultado una épica dramática que toma el salvaje oeste como marco perfecto para sus acontecimientos. Adepto a la grandilocuencia equilibrada del gran Wyler, Las buenas actuaciones de Jean Simmons y de Gregory Peck resaltan de entre los demás protagonistas, dando esa intensidad dramática a lo ya acostumbrado por William Wyler.
2-Day of the Outlaw (André De Toth, 1959)
POR EL FETT
Y de western a western, hay que también remembrar a Robert Ryan como uno de los grandes actores del género, y esta película no solo lo comprueba, sino que le dió la oportunidad de por fin contar con un protagónico dentro del salvaje oeste, un vengador ranchero que deberá hacer frente a una camada de bandidos que reclamará tierras ajenas. Dos particularidades de este olvidado y gran western de corriente crepuscular; la primera, su entorno nevado, que aunque no único, si lo convierte en una de las pocas cintas del género en pintar el lienzo blanco con sangre; el segundo, su profundización psicológica, incluso dejando de lado los planos abiertos para explorar las emociones de los personajes. Por otro lado, el papel de villano de Burl Ives es increíble
1 – Cat on a Hot Tin Roof (Richard Brooks, 1958)
POR EL FETT

Adaptación de la obra de Tennesse Williams, esta cinta se convirtió en su momento en uno de los grandes clásicos dramáticos sureños, siendo también la primera “a color” en filmarse proveniente de una novela del autor. Las actuaciones literalmente están que “arden”, siendo uno de los ejercicios con mayor talento y energía histriónica en la historia, quizá debido al impulso emocional de algunos inmiscuidos debido a una tragedia externa, o tal vez solo por el gran ensamble y dirección de Brooks, que logró trasladar unas potentes tablas teatrales al dinamismo del celuloide en cada rincón de aquella mansión, en una lucha de manipulación sin cuartel por la herencia del acaudalado patriarca (un extraordinario Burl Ives). Alcohol, depresión, ambición, negación y falsedad, una combinación candente.