Las 5 Mejores Películas de Darío Grandinetti
Nacido el 5 de marzo de 1959 en Rosario, todo indicaba que Darío Grandinetti se convertiría en futbolista por formar parte de las categorías inferiores del Newell’s Old Boys, pero la vida le tenía otros planes. Comenzó a estudiar teatro y por motivos de trabajo, se mudaría a Buenos Aires, donde trabajaría por un tiempo en televisión antes de que el director Alejandro Doria le diera una oportunidad. Aunque su trabajo está más asociado a la televisión y el teatro, su talento no es ajeno al cine, siendo habituales sus colaboraciones con el ya mencionado Doria, Pedro Almodóvar y Eliseo Subiela.
Ganador de 7 premios a mejor actor, y conocido por su controversial relación con la actriz Silvia Montanari, lo reconocemos con sus mejores películas.
Bonus – La Reina del Miedo (Valeria Bertuccelli, 2018)
POR MANUEL ESTEBAN GAITAN
La historia está delineada casi a la perfección, con un más que interesante trabajo de guion. Por momentos jugando con la comedia, pero sin dudas sobre un trasfondo puramente dramático, a veces la cinta incomoda, y eso es logro tanto desde el despliegue actoral, como desde la dirección. El trabajo de cámara, fotografía, y encuadres, brindan a su manera fuerza a la historia, así como algunas pausas, y pasajes, que en su totalidad la dotan de ciertos rasgos que la aproximan al cine de autor, aunque algunos lo renieguen. Quizás haya algún que otro detalle a cuestionar, pero son mínimos, otro de los grandes aportes son las breves, pero oportunas, apariciones de Gabriel Goity y Darío Grandinetti.
Bonus – Julieta (Almodovar, 2016)
POR CAT MOVIE LEE

Julieta es, en esencia, un drama puro y duro; de esos que el manchego adora hacer, pero esta vez, la tristeza lo adereza todo, una enorme melancolía que pareciera gritar que algo está a punto de terminar. Llámelo nostalgia, morriña, necesidad de llorar y pasar por garganta los pesares, pero diría que la más reciente película de Pedro Almodóvar es lo más semejante a una canción de Chavela Vargas; duele y es hermosa, aunque no a todos les guste. No, no es la obra maestra de Pedro Almodóvar, pero es de sus obras más pensadas, minuciosa y cargada de un aire de maduración que no todos entenderán si se van por el camino fácil y plagado de clichés
5 – Esperando la Carroza (Alejandro Doria, 1985)
POR URIEL SALVADOR
Una de las mejores comedias del cine argentino, que en manos de Alejandro Doria, plasma con tanta sinceridad y sencillez todas las costumbres y vicisitudes de una familia cualquiera. A partir del supuesto suicidio de la abuela se producen una serie de locuras que no sólo hacen reír por los disparatados diálogos, sino también ponen a reflexionar sobre la condición familiar y varias cuestiones éticas y morales relacionadas a las diferencias sociales, la infidelidad, el autoritarismo militar y la degradación de la vejez. Tan exagerada como natural, la naturalidad con la que se desarrolla la historia hace recordar a esas reuniones que pasaban en familia y que representan el vivir de todos nosotros.
Relatos Salvajes (Damian Zifron, 2014)
POR EL FETT

Lo salvaje que es el humano y él porque es el animal más peligroso sobre la faz de la tierra; animal que a diferencia de otras especies no solo actúa por instituto o impulso, sino con propósito, planeación, razonamiento de los hechos y/o causa con un sentido de supervivencia enfermizo, vengativo y hasta en cierta forma patético. Y ese es el tema de Damián. Relatos Salvajes es una tesis de la violencia aderezada con un toque de humor negro exquisito; podríamos llamarla una especie de sabrosa comedia – sátira que irónicamente alcanza a tocar los límites de la realidad del hombre y su actuar frente a situaciones que lo amenazan en una gran jungla de ruido, venganzas y asfalto. Darío Grandinetti se encarga del prólogo con una de las frases más icónicas del cine: ¿Alguien más conoce a Gabriel Pasternak aquí?
3 – El Día que Murió el Silencio (Paolo Agazzi, 1999)
POR URIEL SALVADOR
La incursión de la radio en un pueblo rural se convierte en un espacio para que todos expresen todo lo que piensan, sobre todo las mujeres, pero pronto la diversidad de opiniones y los comentarios abiertamente insultantes degeneran en un total estallido de diferentes verdades que aparentaban estar en silencio por la comodidad de todos. Con todo y que no es más que una telenovela con mucho presupuesto, consigue un tipo de relación recíproca en cuanto a comunicación, la información no se queda entre murmullos, sino que crece por la difusión y desarrollo de la tecnología, nos guste o no. La presencia de Darío Grandinetti sirve como catalizador principal a todos los demás personajes.
2 – Hable con ella (Almodovar, 2002)
POR EL CINE ACTUARIO

En la 75° edición del Oscar, Pedro Almodóvar consiguió una hazaña histórica , ganar un premio a Mejor Guion Original con una trama hablada al castellano, no es para menos , pues la historia de Benigno y Marco y sus relaciones no es más que el retrato de una soledad cruel , benigna y de la falta de comunicación entre los individuos y como eso permea y destruye los puentes interpersonales, con una serie de giros impactantes, Hable con ella es un guion hábil, pero oscuro acerca de las vicisitudes de la tristeza, la muerte y el aislamiento e indudablemente es la obra maestra de Almodóvar. Darío Grandinetti será el principal testigo de todos los acontecimientos.
1 – El Lado Oscuro del Corazón (Eliseo Subiela, 1992)
POR EL FETT
Ahh pero si de tirar melcocha, depresión y poesía se trata no hay mejor película para el hipster que esta producción argentina de 1992, donde el poeta Oliverio decide vender el arte por el amor de la prostituta. Tal vez no haya película latinoamericana que se atreva a conjugar la literatura y el cine de tal manera, dando como resultado una cinta ajena a la tibieza que muchos odian y otros tanto aman, pero los hipsters… la idolatran, pues al parecer se sienten muy compenetrados con los diálogos metafóricos de la poesía impresos en un guion rebuscado que en la opinión personal derrama pretensión y sobrepasa el séptimo arte no para bien, sino para crear otro de esos ejercicios visuales intelectualoides que encantan de presumir y debatir