Las 5 Mejores Películas de Eddie Murphy

Leyenda de la comedia negra, y no por su color de piel, Eddie Murphy comenzaría su carrera artística como monologuista de “stand up” en números que llamaron fuertemente la atención de la sociedad y la industria al estar basados en ofensas a variados grupos poblacionales de los Estados Unidos. Influido por Richard Pryor, Robin Williams y Cosby, pero también por la muerte temprana de su padre cuando tenía ocho años, su humor ácido e incorrecto lo lanzaría a la fama a principios de los 80, para inmediatamente formar parte dentro del célebre SNL, programa al que prácticamente revitalizó gracias a sus parodias, imitaciones y personajes, que hasta ahora se consideran históricos dentro de la corrida del eterno show.

El salto al cine era solo cuestión de tiempo, debutando a lado de Nick Nolte en una de las “buddy movies” policíacas por excelencia, para después hacerse paso como una de las figuras más importantes de la comedia durante los 80 y 90, llevando a varios de sus personajes al culto instantáneo.

Su diversificación también incluiría dos de los más queridos personajes animados, así como un cambio de registro dramático hacía finales de la década 0, que le permitiría mostrar su talento y rango actoral fuera de la comicidad y de varios fracasos acumulados en dicho rubro desde principios del nuevo milenio.

Sin duda una leyenda del espectáculo, de la comedia y del cine, Eddie Murphy cumple 63 años. Celebrémoslo con sus 5 Mejores Películas

 

Bonus – Mulan (Barry Cook, Tony Bancroft, 1998)

Una de las más queridas cintas y últimos grandes clásicos de Disney, por favor, por un momento olvide la inclusión de Eugenio Derbez en su doblaje latino para resaltar la labor de Murphy como “Mushu”, personaje clave dentro del desarrollo de la trama y por supuesto uno de los más reverenciados “comedy reliefs” de dicha época animada. Es genial la contraposición de la voz afroamericana y los modismos de Murphy con la cultura china, haciendo de aquel dragón mandando por los antepasados de la heroína, una extensión del arquetipo de “buddy movie” que vio al actor nacer durante la década de los 80 (y que perfeccionaría en la próxima y legendaria posición). Disney solo calentó esas cuerdas vocales para lo que seguiría dentro de la etapa “animada” del actor.

 

Shrek (Andrew Adamson, Vicky Jenson, 2001)

La historia de un ogro que busca rescatar a una princesa a cambio de sus tierras, se convirtió en un icono de la cultura pop. La cinta no se guarda nada y comienza a lanzar un chiste tras otro de manera hábil e inteligente, mientras a su paso se va burlando de todos los tropos de los cuentos hadas con un humor ácido e irreverente. Esa deconstrucción le dio un plus, añadiendo un diseño de personajes sumamente interesante (un villano acomplejado, un compañero molesto, una princesa fuerte) rompiendo varios moldes. A pesar de que la historia caiga en algunos clichés, las modificaciones en los roles clásicos y el estilo absurdo es lo que le otorga originalidad ¿El MVP? El Burro de Murphy, con esa habilidad oral e incorrecta que lo caracteriza y que se acopló al personaje a la PERFECCIÓN.

 

5 – Coming to America (John Landis, 1988)

Malo, pero muy querido clásico de los 80 al servicio y favores del ascenso del rey en turno, un Eddie Murphy que, como pez en el agua, se traslada de una nación ficticia a los Estados Unidos, para redescubrir las costumbres “gringas” y así lograr una por momentos muy divertida, sátira socio racial. La química con Arsenio Hall y la inclusión de James Earl Jones complementan a la perfección el cuadro humorístico de Murphy, en lo que sería una diversificación fílmica de su ya recurrente humor crítico a los mismos estereotipos de su propia raza, la afroamericana. Repleta de un humor ácido y de ese discurso paródico a la comunidad, Murphy logra salir avante de este relato cliché de romance y aceptación. Como nota, por favor evitar la horrenda segunda parte.

 

4 – Beverly Hills Cop (Martin Brest, 1984)

Justo enseguida de su gran éxito policíaco y debut con 48 Horas, Murphy encontraría su primer gran personaje de la cultura pop ochentera en otro arquetipo patrullero, un detective lo bastante incorrecto y carismático, que no solo descubrirá y detendrá el oscuro tráfico de drogas en Beverly Hills, sino que también procrearía otras dos secuelas en 1987 y 1994. Aunque la dos destacará gracias a un encausamiento directivo más explosivo a cargo de Tony Scott, la tercera sería un total desperdicio al ser tratada por John Landis como una comedia vulgar, cliché y de muy bajo nivel (aunque por momentos divertida), dando final a la saga del detective. Mención aparte para el tema principal, de los favoritos y más famosos de los 80

 

 3 – Dreamgirls (Bill Condon, 2006)

Bien dicen que los actores cómicos pueden, cuando se les requiere, ampliar su registro de manera sencilla hacía un rol dramático, y Eddie Murphy no fue la excepción. El actor denota excelentes notas al interpretar un rol secundario que simboliza de manera cruda el ascenso, destrucción y caída de la estrella musical afroamericana, consiguiendo incluso una nominación al Oscar que se sentía como segura victoria (y que le terminaron arrebatando). Justo o no, Murphy dio el que quizá sea su papel meramente dramático de mayor calidad, ayudando también al posicionamiento de una cinta bastante mediana, y al reconocimiento de su compañera de reparto (Jennifer Hudson y una voz y presencia exquisitas) para llevarse el Oscar (ella sí, desgraciadamente para él).

 

2 – Dolemite Is My Name (Craig Brewer, 2019)

Incorrecta y entrañable, el regreso triunfal de Eddie Murphy centrado en la figura del Rey del blaxploitation y padrino del rap le significó a Netflix una de sus mejores producciones. La sorpresiva genialidad de esta biopic radica en que Brewer y Murphy centran su atención en el factor humano de Moore, tomando a su alter ego, “Dolemite”, como un explosivo secundario y vehículo natural de la comicidad. Un cast totalmente funcional, la narración hace que las vulgaridades y decenas de referencias sexuales parezcan hasta tiernas, como un fin para alcanzar el objetivo “humano” de su protagonista. Una de las grandes omisiones dentro de los premios gringos, a Murphy le quedaron debiendo nominaciones por esta excelente actuación tragicómica.

 

1 – 48 Hours (Walter Hill, 1982)

POR EDGAR DEL VALLE

Un thriller muy entretenido y gratificante, que reúne a una pareja de personajes opuestos, un detective y un delincuente que deben de unir esfuerzos para acabar con grupo criminal. A pesar de contar los elementos que encontramos en muchas otras películas de la época, la química entre sus protagonistas, Nick Nolte y Eddie Murphy, hacen que la película divierta y mantenga el interés de los espectadores. Una “buddy movie” policial con todos sus ingredientes, de muy buena ejecución, química y momentos, incluso hasta Eddie Murphy se muestra sólido y un poco alejado de su bufonesco arquetipo, lo que le permitió estar nominado a los Globos de Oro, como mejor actor revelación. Sin duda un gran debut y una de las joyitas del entretenimiento ochentero.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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