Las 5 Mejores Películas de Jacqueline Bisset
Belleza, talento, sofisticación y sensibilidad europea, la británica Jacqueline Bisset se convirtió en un icono de la feminidad y de la actuación al participar en variadas producciones alrededor del mundo, siendo reconocida tanto en el viejo continente como en Hollywood
Con 82 años bien podríamos considerarla una leyenda viviente del cine. Aquí sus Mejores Películas
Bonus – Murder on the Orient Express (1974)
Por El Fett
A pesar de que el texto de Agatha Christie parece condenado a nunca contar con una adaptación que iguale la calidad de su narrativa literaria, la obra de Sidney Lumet es la que más se acerca a dicho objetivo gracias a su sapiencia dentro del género thriller, y la notable elegancia con la que va tejiendo el misterio mientras lidia con la galante aparición de un reparto de ensueño (Bacall, Bergman, Connery, Perkins, Redgrave, Jacqueline Bisset, entre otros), encabezado por el sobrio, carismático y sofisticado Poirot de Finney, que para muchos entrega la mejor encarnación del detective incluso por arriba de la del muy querido Ustinov. Lo mejor de esta adaptación es sin duda su manera de plantear el giro final, algo que por ejemplo el inútil de Branagh nunca pudo hacer.
Bonus – Two for the Road (Donen, 1967)
Por El Fett
Esta tragicomedia romántica es doblemente interesante. Para empezar estamos ante una road movie pintoresca y excelentemente actuada que pone de relieve una “historia de matrimonio” en decadencia y que busca reconectarse a través de su pasado y un viaje de Londres a la Riviera francesa. En un segundo plano el diseño de producción, vestuario y hasta fotografía ensalza a una Audrey Hepburn que aquí logra cierta profundización de su “personaje” ideal y ya dominado en su carrera, en mucha parte gracias a ese tono más melodramático y trágico alrededor de un “amor” que no es lo que se esfuerza por aparentar. Resulta muy convincente, siendo una de esas películas que también podría servir como de terapia para la pareja. Jacqueline Bisset tiene un rol menor con el que lograría su entrada a Hollywood
5 – Bullit (Yates, 1968)
Por EDGAR DEL VALLE
Steve McQueen en el papel de un policía al que se le comisiona cuidar la integridad física de un testigo en contra de la mafia estadounidense y sus esfuerzos por realizar su encomienda, en medio de presiones por parte de un político que pretende usar la lucha contra la mafia a favor de sus aspiraciones. En este caso, la actuación de McQueen cumple con lo requerido por el personaje, logrando una película entretenida y que se convirtió en un éxito comercial más, dando a Peter Yates su obra más reconocida. La persecución de automóviles por el centro de San Francisco, en la cual tomo parte directa el actor, se convirtió en una de las primeras más influyentes de ese tipo. La película, que ganó un Oscar al mejor montaje (Frank P. Keller), fue candidata al mejor sonido.
4 – La Ceremonia (Chabrol, 1995)
POR MANUEL ESTEBAN GAYTÁN
El cine francés ha sido uno de los encargados de brindarnos algunas de las más grandes y memorables películas. Probablemente el movimiento más relevante surgido de dicha industria sea la Nouvelle Vague, y uno de sus tardíos y últimos ejemplos es este. La Ceremonia es una suerte de cruza entre drama y thriller, sobre la historia de Sophie, una joven que es contratada como ama de llaves para una familia sofisticada. Su vida cambiará cuando conozca a la extravagante Jeanne, una empleada del servicio de Correos, con la cual forjará una relación muy particular. Con una actuación categórica de Huppert y de Jacqueline Bisset, Claude Chabrol en la Ceremonia realiza un despliegue majestuoso, en donde se presencian elementos que han sido parte habitualmente de sus asociaciones.
3 – The Detective (Gordon Douglas, 1968)
Por Jose Roberto Ortega
A través de un estilismo neo-noir, el filme trata de acercarse a la nueva ola estética y cultural que se vivió en los años sesenta, pero se ciñe a las nuevas libertades narrativas (post Código Hays) para conservadoramente denunciar a su vez la decadencia de una sociedad en la que drogadictos, homosexuales, prostitutas, violencia y demás perversiones imperan en las calles, mientras la corrupción en la política y en la misma policía corroen el tejido social. La figura del Detective interpretado por Frank Sinatra resulta estoica y llena de madurez e intensidad, enfrentando tanto los descubrimientos de su investigación como los problemas personales en un matrimonio que se desbarata. En el papel de la esposa, Lee Remick brilla igualmente, pero quien se lleva la belleza y la atención de una sensible femme fatale es Jacqueline Bisset
2 – Under the Volcano (Huston, 1984)
Por EDGAR DEL VALLE
Nuevamente bajo la dirección de John Huston y basada en la obra homónima de Malcolm Lowry, se nos relata la historia de un alcoholizado ex cónsul británico, interpretado por Finney, que vive en un pueblo de Morelos, durante el festejo de muertos en 1938. La cinta recapitula sobre la vida de este personaje y los motivos que lo han llevado a tener esa vida disipada y autodestructiva. La cinta obtuvo dos nominaciones a los Premios Óscar, una de ellas la de mejor actor principal para Finney, en un papel que quizá fue moldeado a su personalidad rebelde a manera de redención o epílogo de su época más “cuestionable” y a su fama como buen alcohólico empedernido. Jacqueline Bisset lograría una nominación al Globo de Oro
1 – La Noche Americana (Truffaut, 1973)
Por EDGAR DEL VALLE
Comedia dramática que pretende constituirse en una loa del cine dentro del cine, al contar lo que ocurre en un set cinematográfico, durante la filmación de una película. Y si hablamos de todos los posibles retos a los que se enfrenta una producción, no hay nada como la noche americana, donde hay que lidiar con locaciones, egos, productores, niños mimados, falta de compromiso con el trabajo e incluso a veces demasiada gente. Aburrido de estas producciones, esta auto sátira ve en una escena particular la referencia a la Nouvelle Vague de la que François Truffaut es precursor: “No quiero tener que lidiar con locaciones, actores y tanta gente. Quiero cosas naturales y simples historias”. Quizá no sea la mejor, pero si es la más distintiva imagen de Jacqueline Bisset

