Las 5 Mejores Películas de Janet Gaynor
Janet Gaynor fue uno de los eslabones actorales clave entre la transición y final de la época muda y el principio del cine sonoro, siendo también la primera actriz en recibir el Oscar en su categoría gracias a un triple desempeño actoral, uno de ellos en la que quizá sea la mejor película muda de todos los tiempos.
De aspecto frágil y dulce, su personalidad real estaba lejos de esa ingenuidad con la que los estudios la estereotipaban, siendo una férrea mujer de negocios y una femme fatale en el ambiente de Hollywood con variados matrimonios, incluso abandonando casi en su totalidad la actuación a finales de los años 30 y enfocándose de lleno a su vida empresarial. La recordamos con sus mejores películas
5 – Small Town Girl (William A. Wellman, Robert Z. Leonard, 1936)
POR EL FETT
¿Recuerdan aquella película mexicana con Pedro Infante y Silvia Pinal llamada “El Inocente”? Pues esta vendría siendo como su predecesora, con un argumento muy similar, pero en donde se intercambian los papeles, siendo él, en su borrachera, quien le propone matrimonio a una mujer humilde que lo auxilia en la noche, situación que encausa una comedia romántica de enredos y con muy buenos momentos en su primer acto, pero que desgraciadamente no puede sostener la narrativa con el interés adecuado a lo largo de su desarrollo. Sin embargo, serán el carisma de Robert Taylor y la ingenuidad presencial con la madurez actoral de Janet Gaynor, la que la vuelvan una propuesta tan melcocha como indudablemente divertida
4 – Street Angel (Frank Borzage, 1928)
POR EL FETT
Frank Borzarge y su literal ángel, Janet Gaynor, emprenderían otra joyita del cine mudo con la mas alta dosis de amor y ternura, en esta ocasión haciendo que una chica que se encuentra huyendo de la policía, se interne en un circo para ser no solo rescatada, sino integrada a un grupo variopinto de personas dentro de las cuáles encontrará el amor, su eterna pareja en 12 películas juntos Charles Farrell. Si en el séptimo cielo, Borzage usaría las escaleras para crear la percepción del paraíso, aquí usará el rostro de su ángel, todo tierno y hermoso, así como los reflejos de la ventana, para manifestar esa resistencia social que se interpone entre sus protagonistas. Un melodrama del más alto nivel del cine mudo
3 – A Star is Born (Wellman, 1937)
POR EDGAR DEL VALLE
Primera versión de tan celebrada puesta en escena varias veces (1954, 1976 y la más reciente en 2018), en la que el March lleva el protagónico del actor en decadencia que apoya el crecimiento de una nueva actriz. Sirva ver esta adaptación para poderla comparar con las que se hicieron con posterioridad, y percatarse porqué William A. Wellman fue uno de los precursores de la introspección auto destructiva dentro del drama, haciendo lucir a sus actores y su puesta en escena muy adelantados a su tiempo (de ahí su influencia y sus varios remake). La cinta fue co dirigida por el también grandioso y aventurero Victor Fleming, sin embargo, los créditos principales siguen perteneciendo a Will Bill.
2 – 7th Heaven (Frank Borzage, 1927)
POR EL FETT
De las primeras ganadoras de los Oscar, específicamente en las categorías de dirección, guion adaptado y actriz para Janet Gaynor, la cual interpreta a una adolescente que es rescatada de la violencia extrema de su hermana por un aspirante a barrendero, el cual la lleva a vivir a su departamento, el cual está un séptimo piso, para así protegerla. A partir de esta premisa y de la sublime dirección de Bozarge, la película construye la percepción visual y emocional de ese humilde lugar como el “cielo” de la protagonista, con un amor al principio no correspondido. El director crea una atmósfera que fluctúa entre lo trágico y el mas hermoso romance, también con una carga dramática en su contexto bélico. Gaynor y Fuller se convirtieron en la pareja mítica del cine mudo, colaborando en otros 11 films
1 – Sunrise: A Song of Two Humans (Murnau, 1927)
POR EL FETT

Considerada por muchos críticos como la mejor película muda de la historia, el impacto que esta cinta causó en la sociedad americana fue tan tremendo que la misma Academia (Oscar) se tuvo que inventar un premio solamente aquel año para premiarla como “La Mejor Película Artística”, dejando a Wings en la lona como la ganadora “monetaria” y a la primera cinta del cine sonoro The Jazz Singer en el anonimato de la taquilla. Una poesía de lujuria y de traición, de amor y redención, tan inocente como oscura, todos los escenarios de Murnau parecen pinceladas en lienzo que en su unión narran como un granjero, seducido por una mujer de la ciudad, piensa en su esposa como un estorbo para alcanzar la felicidad con su nueva amante. Janet Gaynor luce entrañable, como el significado mismo de la inocencia humana y el amor más puro, y Sunrise de Murnau simplemente se plasmó como el testamento final del cine mudo.