Las 5 Mejores Películas de Jay Baruchel
Una historia de garra y mucho esfuerzo la delactor Jay Baruchel, que comenzó su carrera como actor a la edad de 12 años, al insistirle a su madre conseguirle un agente, el cual locomenzó a colocaren variados programas infantiles, siendo el más importante el de Are You Afraid of the Dark?, de Nickelodeon. Un elemento que lo ayudó en su crecimiento profesional y en el hecho que le dieran más papeles, es su singular voz nasal, lo que también lo llevó a hacer algunos trabajos como actor de doblaje.
Su rostro se comenzaría a ser famoso a través de su aparición en la cinta Almost Famous, conun fugaz papel como el fan obsesionado de Led Zeppelin, sin embargo y pese a dedicarse más a la comedia, el rol que llamaría la atención de los directores sería su pequeña inclusión dramática bajos las órdenes de Clint Eastwood en cierta ganadora del Oscar
Aunque actualmente anda un poco perdido, Jay Baruchel sin duda es un infravalorado y desperdiciado talento del cine actual. Aquí sus Mejores Películas
Bonus – Million Dollar Baby (Clint Eastwood, 2004)
POR EL FETT
Sin duda el epitome de su tema patriarcal es también la conexión perfecta y clímax entre el Clint director y actor. Uno de los mejores dramas deportivos y ganadora del Oscar, la confirmación de su figura de culto (ahora como cineasta) se ve ensalzada por una gama actoral sinónimo de perfección, logrando no solo una química paternalista con Swank entrañable, sino también de nuevo con su socio actoral por excelencia, Morgan Freeman, en una unión que ya había desplegado excelencia en 1992. Un film sencillo en apariencia, pero que engloba una complejidad directiva sobresaliente, desde el bello manejo de esos planos “western” y su adaptabilidad al mundo del deporte. Jay Baruchel como un inutil, pero encantador aspirante a box, ganaría fama a partir de esta película y la excelente dirección de Eastwood
5 – How to Train your Dragon (Chris Sanders y Dean DeBlois, 2010)
POR URIEL SALVADOR
Hay tres claves que le permitieron a esta cinta llegar a la cima. Primero, un ritmo que se toma el tiempo de presentar el entorno y los personajes, teniendo un buen dominio sobre la fantasía, la aventura y la comedia. Segundo, unas espectaculares escenas de vuelo que destilan un sentido de asombro como pocas veces se ha visto. Y tercero, la relación entre Hipo y Chimuelo como el núcleo principal de la historia, su progresiva conexión con respecto al otro acaba por ser emocionalmente poderosa al punto de volverse dependientes uno del otro. Una aventura tierna, divertida, emocionante y magistral, que también sirve como una terapia de orden paternofilial bastante ruda y reveladora. La voz de Jay Baruchel de Hipo es inconfundible
4 – Fanboys (Kyle Newman, 2009)
POR EL FETT
¡Ojo con esta pequeña gran cinta cómica! Una especie de carta de amor para todos los fanboys de Star Wars que extrañamente se fue directamente al formato de video a pesar de su excelente producción, cameos y el retrato de todas las incoherencias que por allá en 1999 todos los seguidores de George Lucas hacíamos al borde del estreno de el Episodio I. Ya sabemos todos el desenlace, pero el dato curioso aquí es que la trama gira a un joven en enfermedad terminal que emprende un viaje con sus amigos al Rancho Skywalker para ver la película antes de su estreno y antes de morir ¿Les suena a un suceso similar? La cinta, plagada de referencias, diálogos y situaciones absurdamente hilarantes es ya un culto entre los fanboys de hueso colorado. Altamente recomendable
3 – Tropic Thunder (Ben Stiller, 2008)
POR EL FETT
Una hilarante sátira bélica que un segundo plano es también una crítica tan punzante como audaz hacía la producción fílmica, sus pichurrientos premios hollywoodenses y hasta el llamado “método” actoral ¡Nada se salva aquí! Tropic Thunder es salvaje, desvergonzada, incorrecta y por ende una de las mejores comedias de su década, teniendo a un Ben Stiller desatado y rodeado de una serie de vestuarios y mimos (Cruise y Downey Jr.) que llevan a cabo divertidos y trasgresores personajes bajo sus disfraces. La guerra, un excelente mcguffin, sirve como excusa para encausar una serie de imbecilidades que irónicamente no se alejan tanto de la realidad misma en la que Stiller se desempeña. Jay Baruchel es uno de estos desdichados e hilarantes 5 actores que son confundidos por soldados
2 – This is the End (Seth Rogen, Goldberg, 2013)
POR EL FETT
Una auto burla no solo a sus debilidades histriónicas, sino a todo al estándar vivencial de la estrella juvenil hollywoodense que ve reflejado en un una peculiar pandilla los excesos de una burda y excesiva existencia que al final significará el giro y el motor de todo su hilarante argumento basado en el fin de los tiempos y en el libro del Apocalipsis de la Biblia, piedra angular de la fe católica que irónica y brillantemente la dupla de directores contraponen con un gremio actoral ignorante, viciado y superfluo. De entre todas las excentricidades y excesos de estos dos (La Fiesta de las Salchichas, Pineapple Express, entre otras), este cúmulo de buenas ideas cómicas destaca gracias a la propia sátira de sus estupideces, en mucha parte por la sapiencia de Rogen en seleccionar a Jay Baruchel como el protagonista
1 – Blackberry (Matt Johnson, 2023)
POR EL FETT
Uno de los productos más interesantes en torno a la tendencia de explorar el origen, caída y legado de algunos desarrollos empresariales. El mérito es establecer su tono de thriller sin que este se sienta artificial o exacerbado, incluso manifestándose como uno de las historias más sorprendentes y trágicas que le hayan pasado a un empresario. La creciente tensión y las amenazas del mundo tecnológico se ven capitalizadas en la construcción precisa de sus dos perfiles protagonistas: el soñador y el tiburón; el primero, un idealista y visionario que será arrastrado por el ego a caer en los vicios del segundo, un CEO voraz y egoísta. Su química y sociedad serán tanto la luz como la oscuridad que vio nacer y morir al legendario primer “smartphone”. Sin duda la mejor actuación de Jay Baruchel, y que demostró sus grandes capacidades dramáticas