Las 5 Mejores Películas de Ricky Jay
Ricky Jay, un ilusionista convertido en actor, y en uno muy bueno de reparto dicho sea de paso. Jay no solo fue el mago más joven en realizar un acto de magia completo en televisión, el primer en actuar en clubes de comedia y probablemente el primer en abrir un concierto para una banda de rock and roll, sino que también fue uno de los más grandes ilusionistas de la industria, dejando legado, escuela, libros desde su apogeo en la década de los 80’s
Irrumpiría en el cine principalmente de la mano de David Mamet a finales d elos 80’s y PTA a finales de los 90. Ya fallecido y siempre venerado como uno de los grandes magos, recordamos a Ricki Jay con sus mejores Películas
Bonus – Mystery Men (Kinka Usher, 1999)
POR EL FETT
La parodia sobre superhéroes por antonomasia cuando aún ni se tenía pensando en acuñar dicho tópico. Con un director fantasma (Usher) y en las manos del propio Ben Stiller, esta colección de parias fuera y dentro de la pantalla (su reparto es secundariamente exquisito) crea por debajo de un lienzo totalmente absurdo e hilarante, una tesis y crítica social hacía el consumo sobre estos personajes casi 10 años antes de que empezara su explotación. Profética, este bonche de adultos atolondrados con poderes divertidísimos seguirán el ejemplo del “Súper Hombre” patrocinado al que solo le importa vender más muñecos, y de nuevo, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. El papel de Ricky Jay como publicista guarda un diálogo paródico muy interesante, en el que dice “soy publicista, no mago”
5 – Boogie Nights (PTA, 1997)
POR EL FETT
Basada en su primer corto, Boogie Nights institucionalizaría su estilo, sus planos sin cortes y la capacidad de contar varias historias simultaneas perfectamente estructuradas. El resultado es cinematográficamente hablando sublime; la cohesión y la coherencia argumental entre y para cada una de las historias (6 de ellas) nutre y sustenta un relato hábil, sacado al parecer de un director con más de 40 años de carrera ¡Pero no! Estamos ante un genio de 27 años, un Mozart del cine. Joya instantánea, cruda, divertida, con temas complejos que abordan el crecimiento y destrucción personal dentro de la industria porno, el suicidio, el tráfico de drogas, la depresión y el racismo, todo esto desde un decreto expositivo canónigo, sin perder detalles y creando relieves en cada episodio. Ricky Jay será el editor de las nopor
4 – The Prestige (Christopher Nolan, 2006)
POR TONA A.R
Siguiendo con los giros de trama inesperados, pero ahora con magia, Nolan toma el concepto de los tres actos que conforman un truco de magia y lo traduce a nivel narrativo y visual durante toda la película, dejándonos ver las respuestas, pero distrayendo nuestra atención para evitar que notemos su AS bajo la manga. Con una estética más marcada, una fotografía brillante, comprometidas actuaciones y una trama que nos habla más que de una simple enemistad. Esta es quizá la película mejor construida del director. Ricky Jay tiene un papel no solo como actor y maestro mago de los protagonistas, sino como consultor de toda la película
3 – Things Change (David Mamet, 1988)
POR EL FETT
Una excelente historia que dentro de su mezcla entre cine gansteril y comedia, esconde una entrañable y peculiar historia de amistad nacida entre un sicario y un zapatero italiano que es convencido por la mafia de declararse culpable de un crimen ajeno. El guion de Mamet es preciso en cuanto al desarrollo de dicha química y amistad, y de donde Joe Mantegna se beneficia como el sicario malote que resulta no ser tan malo. El timing preciso dentro de este alocado fin de semana es coronado también por el excelente carisma de Don Ameche en un papel entrañable. Ricky Jay tiene uno de sus mejores papeles como el asistente principal de los mafiosos
2 – Magnolia (PTA, 1999)
POR EL FETT
Su confirmación como maestro, Magnolia puede ser el testimonio cinematográfico más complejo y la vez más claro sobre lo llamado como la estructura coral, misma que aquí se desarrollan bajo 9 sub tramas que a pesar de tener una sutil unión narrativa entre ellas, guardan un vínculo evolutivo dentro de los 3 actos esenciales del planteamiento, confrontación y resolución. Es notorio el nacimiento de una revolución narrativa dentro de esta obra de Anderson, y es que a pesar de que el cineasta pudiera denotar varias influencias (la de Altman la más notable), es esta innegablemente su sello autoral más innovador y/o creativo. Cruda, humana y maravillosa, de tintes surreales y provista de una lógica interna majestuosa, Paul Thomas Anderson construye una joya emocional, expiatoria y catártica, de las mejores en la historia
1 – Deadwood (David Milch 2004 – 2006, 2019)
POR EL FETT
El western gansteril por excelencia que tras tres potentes temporadas de HBO vio su culminación en 2019 con un clímax inolvidable. Deadwood no es lenta, es minuciosa, es filosófica y hasta cierto punto demencial, en lo que también es se convirtió en el show con mejores diálogos y maldiciones en la historia gracias a unos guionistas que no solo comprendieron a la perfección la época del salvaje oeste, sino que con un poco de ficción y hechos reales, hicieron de esta especie de “The Godfather” en el oeste un nexo histórico invaluable entre lo salvaje y la modernización, entre lo primitivo y la llegada del capitalismo gringo y “patriótico”. Aunque lo de Ian McShane fue IMPRESIONANTE, sin duda el contrapeso de Timothy Olyphant y su gran estela de personajes (incluyendo a Ricky Jay) definieron esta serie como uno de los mejores ejemplos de western
