Las 5 Mejores Películas de Una O’Connor
Con poco más de 80 créditos en el cine, Una O’Connor, una de las favoritas deldirector James Whale, se posicionó gracias a su presencia, peculiar voz y natural talento humorístico, como uno de los “comedy reliefs” más efectivos del cine hasta mediados – finales de los años 50’s.
Aunque su educación y mayores logros se dieron en el teatro, sus variadas apariciones de reparto la hicieron un rostro muy reconocible y querido, incluso haciendo funcionar su humor en los clásicos del terror. Recordemos a esta gran y olvidada actriz con sus mejores películas
Bonus – The Adventures of Robin Hood (Curtiz, 1938)
POR EDGAR DEL VALLE
Apoyado en la pareja protagonista formada por Errol Flynn y Olivia de Havilland, Michael Curtiz logra un a cinta mítica con gran ritmo, convirtiéndola en un divertimiento puro que la elevan y por mucho sobre las versiones de este clásico. La cinta narra la ya muy conocida leyenda de Robin de Locksley (Hood) quien se enfrenta al hermano de Ricardo I que ha usurpado el trono, convirtiéndose en el líder de los renegados del bosque de Sherwood que luchan en su contra. Quien busque encontrar los perfiles psicológicos de los personajes y contexto histórico, esta no es la mejor versión, si por el contrario quieren pasar un buen rato es una buena elección. Una O’Connor interpreta con sigular gracia a la leal sirvienta y confidente de Lady Marian
5 – The Informer (Ford, 1935)
POR EL FETT
Remake de una premisa original de 1929, John Ford aborda con gran sustancia y complejidad psicológica y emocional los principios fraternales y de traición en los que se forjó el frente libertario de Irlanda en los años 20. El primer esbozo de una incuestionable calidad dramática por parte de Ford, el relato es también ensalzado por una perfecta actuación del boxeador convertido en actor, Victor McLaglen, que se convertiría en uno de sus socios actorales a través de esta etapa ajena al western. Con tintes de thriller, es también evidente como Ford cuestiona el llamado “sueño americano” y la esencia de la misma “IRA”, algo por demás arriesgado dada las circunstancias históricas. Para destacar la actuación de Una O’Connor en un rol dramático y fuera de su zona de confort humorística, como la madre del acusado
4 – The Sea Hawk (Curtiz, 1940)
POR EL FETT
Michael Curtiz fue uno de los pilares dentro del cine de aventuras. Su capacidad directiva le permitió ser “el siguiente” narrador capaz de forjar y confirmar lo que en un futuro se convertiría en el llamado “Blockbuster”. Así mismo, sus influyentes aventuras eran narrativamente acordes a su presupuesto de producción, creando por ejemplo aquí, un verdadero clásico del género con algunas de las secuencias navales y de acción más memorables en la historia. The Sea Hawk, recordada no solo por la explosividad carismática del borrachín Errol Flynn, por su espectacularidad o por su grandiosa banda sonora, se convirtió sin duda en una de las piedras y manuales fílmicos del cine de entretenimiento, uno de verdadera calidad y divertimento
3 – Witness for the Prosecution (Wilder, 1957)
POR EL FETT
Un guion sumamente brillante (adaptación de la obra de Agatha Christie) para uno de los thrillers – noir más extraordinariamente cínicos en la historia. Las ironías de Billy Wilder alcanzan quizá su punto máximo de inteligencia narrativa al tejer una tremenda telaraña de misterios frente a uno de los casos criminales más originales pero también mejor escondidos de todos los tiempos. El personaje de Power, un señuelo magnífico que engloba todo el arquetipo de aquellos “encantadores” anti héroes, es el contraste perfecto para la formidable e imponente presencia de la femme fatale Marlene Dietrich, química con la cual Wilder logra relucir su capacidad para concebir miradas y códigos que valen más que mil palabras ¡Atentos(as) a todo! Este film debería ser examen para los(as) detectives. Una O’Connor tiene su última gran aparición en el cine como la leal ama de llaves de la asesinada
2 – The Invisible Man (Whale, 1933)
Por Flaco Cachubi
Whale es uno de los directores que más me agradan debido a su forma de filmar. El británico sabía que el cine es arte pero también entretenimiento, lo que pareciera que gran parte de los directores actuales han olvidado. A “El hombre invisible” le bastan setenta minutos para ofrecernos un relato tenaz de principio a fin, manteniendo una dosis equilibrada de suspenso, acción, romance e incluso comedia. Whale sustituyó a Karloff con Raines, una acertada elección pues como lo dijera él mismo, se necesitaba una voz, no una cara y Raines en ese sentido tenía un acento británico muy teatral. Una película imprescindible para los amantes de la ciencia ficción, el horror, los efectos especiales y las historias de corta duración pero larga vida. La casera de Una O’Connor es divertidísima
1 – The Bride of Frankenstein (Whale, 1935)
Por Flaco Cachubi
Con La novia de Frankenstein, James Whale no solo realizó la mejor secuela de la serie fílmica de horror de Universal, sino que además superó con creces el primer episodio, al tiempo que hizo de ésta película su obra más personal. La extraordinaria caracterización de los monstruos titulares, los inolvidables escenarios expresionistas y la partitura de Franz Waxman (siendo una de las primeras cintas sonoras de horror) llevó al fanático del género a un paroxismo pocas veces visto en los inicios del séptimo arte. Todo lo anterior coronado por el histrionismo de Boris Karloff, quien aprovechando la evolución del monstruo, no se limitó a gesticular, proporcionando al personaje una voz cuyas distintas modulaciones le aportaron mayor expresividad. Una O’Connor tendrá su más recordado papel como el alivio cómico de esta joya del terror clásico