Las Mejores Películas de María Rojo

Más de 145 créditos en el cine nacional, con 3 Arieles en su haber (más otro honorario) y con unas actuaciones protagónicas y de reparto impresionantes, estamos hablando de uno de los baluartes de la actuación en México, la maravillosa María Rojo. Musa de Cazals y de Fons, aquí sus Mejores Películas

 

 

Bonus . El apando (Felipe Cazals, 1976)

Por El Cine Actuario

Una cinta difícil de ver y digerir, pero que gracias a una estupenda edición y una fotografía espectacular, el maestro Cazals crea una experiencia claustrofóbica y a la vez psicológica, que nos obliga a meternos en la mente de estos dos sujetos y su declive derivado de su estado de letargo generado por el consumo constante de estupefaciente y el encierro en el que están. Este elemento funciona de manera impecable gracias a las actuaciones de Salvador Sánchez, María Rojo y Manuel Ojeda. Cazals no busca el morbo, sino crear consciencia y entablar una crítica de los defectos del sistema penitenciario nacional. Su mayor aporte al cine nacional con esta película es que los temas que tocaba el “Cine Nacional” como la pobreza o la injusticia dejaron de ser retratados con edulcorante y comenzaron a darle una perspectiva mucho más agria, completando ese giro que Buñuel dio en su momento.

 

Bonus – Las Poquianchis (Cazals, 1976)

Por Edgar del Valle

En el mismo año que “El apando” y “Canoa”, y basada en un hecho real que conmovió a la sociedad mexicana. La cinta nos relata la historia nefasta de tres hermanas apodadas las poquianchis que mantienen una red de prostitución en el Estado de Guanajuato con la complacencia de las autoridades locales, que se ve descubierta ante la aparición de cadáveres de mujeres mandadas a asesinar por ellas. Un relato crudo y sin concesiones sobre la prostitución en los estratos más desprotegidos de la sociedad, verdaderamente sobrecogedora. Una de esas cintas que ningún espectador se atreve a ver dos veces, por no confrontar una realidad evidente. Sin duda alguna uno de sus mejores trabajos, con una atmósfera muy densa, muy oscura.

 

Bonus – El Callejón de los Milagros (Jorge Fons, 1995)

Por El Fett

Antes de los amores perros, el desaparecido Jorge Fons comulgaba los cuentos de un barrio y su vecindad para exponenciar la sensualidad y los secretos más íntimos y oscuros de una serie de pintorescos personajes tan conocidos como el vecino, el cantinero, la casera o los jóvenes ávidos por amor. Aquel callejón encausó una milagrosa adaptación de Vicente Leñero a la novela egipcia de 1947, viendo de nuevo en su customización al lenguaje y sociedad mexicana, la razón perfecta para redescubrir los sueños y reales identidades de estos elementos unidos por la convivencia casi utópica de su peculiar comuna. Sin duda, la aparición de Salma Hayek en aquel marco de ventana se ha convertido en un símbolo e imagen perdurable dentro del cine mexicano y la cultura popular.

 

5 – Bajo la metralla (Cazals, 1983)

Por Edgar del Valle

Una de las pocas películas “comerciales” que fue capaz de tocar el tema del movimiento guerrillero en México en los años 60 y 70. Cazals, sin pretender tomar partido relata un atentando fallido de un grupo rebelde de guerrilla urbana adherido a la Liga 23 de Septiembre contra un alto funcionario público y el momento en el que los guerrilleros son sitiados en una casa de seguridad donde tiene secuestrado un hombre por miedo a que los denuncie. El idealismo y el desencanto juvenil se ven retratados sin estereotipos y maniqueísmos políticos preestablecidos, dado paso al criterio personal de los espectadores de esta. En la entrega de los Ariel fue nominada a siete de las categorías más importantes, obteniendo cuatro, entre ellas mejor película y mejor dirección.

 

4 – Lo que importa es Vivir (Luis Alcoriza, 1987)

Por Edgar del Valle

Un vagabundo llamado Candelario (Gonzalo Vega) recibe la oferta de quedarse a trabajar como peón con un sueldo fijo, convirtiéndose en el hombre de confianza del patrón, pero la situación cambia, cuando el dueño descubre que Candelario lleva tiempo manteniendo relaciones amorosas en secreto con su esposa. Bajo la dirección de Alcoriza, podríamos calificarla como una excelente y olvidada película, un culebrón que más allá del triángulo amoroso, eje de su trama, versa sobre la soledad y la escalinata social y laboral como único mecanismo de supervivencia. La cinta se llevaría el Goya a mejor película extranjera de habla hispana y por su actuación Gonzalo Vega recibió el premio Ariel a mejor actor, acompañado de unos excelentes Ernesto Gómez Cruz y María Rojo

 

3 – Rojo Amanecer (Jorge Fons, 1989)

Por El Fett

Rojo amanecer (poster) - cine mexicanoA la fecha se mantiene tan polémica, esclarecedora e impactante como en la fecha de su estreno, la película insignia de la masacre del 68 agradece su brutalidad al sentido narrativo “minimalista” de un Fons sin ninguna pizca de concesión. Todo el suspenso y el sentido de terror lo mantiene dentro de su departamento, en una tragedia que a pesar de conocer su final (desde las entrañas), te mantiene al borde del asiento como queriendo esperar otra cosa, un halo de luz, de esperanza o de piedad. Lo más terrorífico de este amanecer es irónicamente lo honesta que es, centrándose en el discurso social de la matanza y por supuesto en su mensaje de justicia y denuncia hacía nuestra cruz como nación, un “suceso” que no se olvida ¡Nunca!

 

2 – De noche vienes, Esmeralda (Jaime Humberto Hermosillo, 1997)

Basada en el cuento de Elena Poniatowska, esta película es una importante e inteligente crítica al machismo que prevalece en la sociedad mexicana, pero elige hacerlo mediante la subversión de los “ideales” de la feminidad, contraponiendo las situaciones regulares: preguntándose ¿qué sucedería si fuese la mujer la que decide ser polígama? A punto de casarse con Carlos, Esmeralda Loyden es detenida, siendo acusada de bigamia por su marido. Tras un intrincado interrogatorio, ella confiesa tener no sólo uno sino cinco matrimonios. Las despreocupadas y cínicas revelaciones (a manera de sketches) de la acusada llevan a la indignación del oficial a cargo quien no comprende esta mezcla de inocencia y desenfado. Crítica a la sociedad a través de una deliciosa e incisiva comedia como sólo Hermosillo lograba, resulta una oda al amor libre. Con actuaciones impecables de María Rojo y de Pedro Armendáriz Jr

 

1 – Danzón (María Novaro, 1991)

Por Cat Movie Lee

Danzón es una joya al más puro estilo del puerto jarocho, una cinta cadenciosa que se mueve entre las caderas de Julia, una hermosísima María Rojo que al compás de los danzones, unos tacones divinos y las olas de un amor, enamora con una chispa casi pueril. Dejar el trabajo, una hija, las amigas y la paradójica seguridad de la ciudad de los palacios por la búsqueda de un amor idealizado, es un mero pretexto para ir al encuentro de un paraíso tropical donde el encuentro del personaje principal, es precisamente con ella; con su feminidad, con amigas reinas de la noche, con una Carmelita Salinas (que sin ser pelada, hace una aparición primorosa con su canto y sus tazas de café) y el cuerpo joven vibrante y ansioso de un marinero en el que es ella quien arriba. Y digo yo, por qué en lugar de ponerles a las niñas a las princesas de Disney, no les enseñan a esta princesa del baile, que con su belleza, su ritmo y su pasión, se convierte en una auténtica musa contemporánea, y eso que estamos hablando de una cinta de principios de los 90. Un auténtico agasajo de María Novaro.

Etiquetas:  

Acerca del autor

Cinescopia   @Cinescopia   cinescopia.com

Equipo editorial de Cinescopia.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

*