Las verdaderas 25 mejores películas del siglo XXI según Bedub (Parte 2 de 4)

Aquí Parte 1

Bonus. Bowling For Columbine (Michael Moore, 2002)

 

 

La terrible masacre ocurrida en el Columbian High School en 1999 fue el punto de partida para una de las más analíticas auto críticas gringas, del cine y de la historia de la humanidad. La incomprensible decisión de un par de adolescentes de acribillar a sus pares sin ningún tipo de consideración, el tema fácilmente podía sucumbir a señalar la locura de los asesinos pero Moore llega al trasfondo de la problemática: La facilidad con la que cualquier persona estadounidense puede conseguir un arma, incluidos los niños. Y el documental se desarrolla desde diferentes tipos de ángulos que permite un estudio de la violencia en todos los sentidos, lo que es perfectamente normal (En todos los países) pero no llegar al extremo de cometer un acto extremo, cobarde y barbárico. También hay que decir que en términos técnicos este visionario dividió la historia de los documentales al hacerlo de una forma tan amena y divertida, usando todo tipo de alternativas cinematográficas.

 

18. L’enfant (Jean and Luc Dardenne, Bélgica, 2005)

 

 

Los niños siempre víctimas de la estupidez adulta, de la falta de responsabilidad de una generación que no tiene ni idea que es ser padre o que ni siquiera quiere serlo, y  terminan siendo parte de la vida más circunstancialmente que por una decisión pensada. Así llego nuestro niño protagonista a la historia; una joven madre que lo quiere pero que no sabe qué hacer con él y un joven padre vago, falso que está ahogado en su egocentrismo, tan es así que un día vende al niño sin ningún tipo de pudor, la madre al enterarse sufre un colapso nervioso y ahí sí el miserable progenitor tiene que emprender la búsqueda de su hijo. Ese es el cine Dardenne, la ciudad como espectador de las injusticias que suceden, el mundo en contra de los más débiles pero que aún así hay destellos de humanidad por todos lados.

 

17. Vera Drake (Mike Leigh, Inglaterra, 2004)

 

 

Un ama de casa, una esposa incondicional y firme, una vecina colaboradora y al final de cuentas una gran persona, todo esto es Vera Drake. Sin embargo su buena voluntad será perseguida por la justicia pues en su eterna generosidad está cometiendo un delito que ella no es capaz de reconocer, ya que no lo ve como tal, ayuda a jóvenes mujeres a sacarse un problema. La impermeable doble moral de la sociedad la señala y juzga por ello, no importa el camino que va a tomar el recién nacido, si va a ser querido, si va a tener una vida digna, eso es lo de menos y es un debate que hasta nuestros días tiene polémica. El aborto como una necesidad dentro de la sociedad por las causas que sean es el planteamiento que nos propone el director y su lenta exposición de la vida de Vera, dándole la importancia a su maravillosa personalidad permite al espectador disertar sobre el tema.

 

16. Force Majeure (Ruben Östlund, Suecia, 2014)

 

 

En la sociedad machista en la que supuestamente vivimos es de exigencia para el hombre la protección de sus seres queridos sin importar la dificultad de la situación, pero ¿Qué sucede cuando el miedo y la autoprotección no permiten la acción adecuada? Una familia va de vacaciones a un sitio turístico en las montañas, de la nada una gigantesca avalancha cae y amenaza a todos los presentes, es caótico el momento, aunque en realidad la situación no fue tan peligrosa. Más tarde se dan cuenta que uno de los celulares está grabando todo y las reacciones de los presentes en el momento no es lo que se espera, especialmente el padre de familia quien sale corriendo incluso empujando a uno de sus hijos.  De ahí en adelante la figura protectora se fue para el piso afectando la integridad familiar. La farsa de la sociedad exigiendo y demandando, cuando al final  de cuentas todos somos débiles individualmente es la propuesta sueca, que terminó siendo una gratísima sorpresa y que debió ser ganadora de muchos más premios en su momento.

 

15. Match Point (Woody Allen, Estados Unidos, 2005)

 

Gran asombro causó la incursión en el thriller del maestro Allen, la verdad nadie lo esperaba y no es que no lo haya intentado antes, sino que resolvía la situación con su característico y cansino humor existencialista. Esta vez no, esta vez va con una historia cruel de ambición y arribismo; El protagonista, un don nadie conoce a una dama cuya familia es muy acaudalada, la enamora y termina casándose con ella, en una de las tanta invitaciones que tienen conoce a una bellísima mujer con la cual tiene un romance, ella queda embarazada y supone una amenaza para su estilo de vida. Por primera vez, casi que en toda su carrera, Woody va al grano: Diálogos precisos y un sentido del humor paradójico logran el  equilibrio perfecto, un match point en la que se involucra también la suerte, tanto para el director como para el protagonista.

 

14. Gegen Die Wand (Fatih Akin, Alemania, 2004)

 

 

La autodestrucción como modo de vida es lo que representan los dos personajes de esta singular película y por supuesto comparten el punk como medio representativo de ello. Se conocieron en un psiquiátrico; Él chocó su auto contra una pared, ella intentó cortarse las venas. Cada uno con sus problemas personales encuentra la salida en tratar de resolver las dificultades del otro y así de la nada se dan cuenta que individualmente son problemáticos y peligrosos pero juntos pueden construir algo que nunca en sus vidas habían imaginado. Una historia de amor única que sale de una terrible situación y creó una de las parejas más emblemáticas del cine, no sólo contemporáneo sino de la historia.

 

13. Cidade De Deus (Fernando Meirelles, Brasil, 2003)

 

 

Todos conocíamos las terribles historias de las favelas de Brasil, que realmente no son exclusivas de allá y cada ciudad, por lo menos en latinoamericana tiene una, pero nunca la habían mostrado de una forma tan realista. En la que se incluyen mafia, drogas, delincuencia pero también muy buenas personas que se mantienen alejados de esa problemática. Las historias paralelas de Ze pequeño y Buscapé, ambos creciendo en el mismo barrio pero cada uno con diferentes perspectivas de la vida y el cruce circunstancial de una foto que los puso a los dos en el mismo plano. Aquí además de una soberbia historia hay que hablar de la depurada técnica usada por el director y su director de fotografía que logran crear en cada plano y secuencia una obra maestra que logra cautivar y dejar una impresión duradera en el espectador.

 

Aquí Parte 3

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Bedub    


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