Llegó el momento de despedirnos de John Wick con Parabellum

La trilogía más innovadora, emocionante, violenta, visualmente hermosa y con la historia más triste de la década llega a su fin: la última película de John Wick, subtitulada Parabellum, llegó a nuestras pantallas. No queda más que levantar el vaso lleno de vodka y brindar por el antihéroe más atormentado y resiliente del siglo, cuya historia original dio para 3 películas cuidadosamente construidas. Za Zdorovye!

La película comienza justo con el final del Capítulo 2: tras matar al capo italiano Santino D’Antonio (Riccardo Scamarcio) dentro del hotel The Continental, John Wick (Keanu Reeves) es excomunicado de la misteriosa y poderosa organización criminal en la que solía trabajar, y hay un contrato abierto a nivel global de 14 millones de dólares por su cabeza. La cacería está a punto de comenzar, y John Wick tiene un solo objetivo: sobrevivir. Cargado de acción y violentas coreografías de batalla, el guion de Derek Kolstad, Shay Hattens, Chris Collins y Marc Abrahams tiene un fuerte centro emocional: las acciones de Wick responden al duelo interrumpido por la muerte de su esposa y por la vida tranquila que pudo haber llevado. Desde la primera película, se presenta la tristeza provocada por la muerte de un ser querido -en el caso de Wick, la mujer por quien dejó su vida criminal atrás y con quien esperaba tener una vida ordinaria- como una poderosa emoción capaz de hacer lo impensable, como salir en venganza por el robo de un auto y el asesinato de un perro, y es el eje central del personaje. Al igual que Chapter 2, Parabellum explora la idea del cambio con respecto a la identidad y profundiza en sus temas: ¿de verdad puede uno romper con su pasado y evitar patrones de destrucción? ¿Es necesario regresar al infierno para buscar la salida? Después de tanto, ¿ahora qué? El cierre agridulce de la película -y la trilogía- es perfecto en todos los sentidos.

Keanu Reeves, en todo su esplendor cinematográfico, demuestra nuevamente que es una estrella de acción extraordinaria. A diferencia de otros actores dedicados a este género, Reeves tiene una excelente noción de cómo debe verse una escena de pelea en pantalla, y realiza a la perfección sus secuencias de acción. Halle Berry nos recuerda que también es muy buena en el género de acción, y nos hace desear que haya una película completamente dedicada a su personaje; Asia Kate Dillon es escalofriante como La Adjudicadora, mientras que Ian McShane y Anjelica Huston le sacan el mayor provecho a su tiempo en pantalla. La dirección certera de Chad Stahelski y la brillante edición de Evan Schiff hacen de esta película un clásico instantáneo.

Llena de adrenalina y con geniales secuencias de acción, llega el momento de despedir a John Wick, complejo y extraordinario antihéroe.

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Acerca del autor

Oraleia    

Snob pretenciosa en recuperación, punk de gustos refinados y valemadrista con corazón. Crítica de cine.


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