Logan: La pasión western de Wolverine

Lo que acaba de hacer James Mangold hacía con la franquicia de los X-Men es de suma importancia y complejidad pese a estar solventada bajo la estructura narrativa de quizá el género más simple de la cinematografía (No por eso menos brillante). Lo que supone la última entrega de la saga tal y como la conocemos, engloba no solo la mitología y excelencia de sus mejores films previos, sino que también retrata de forma quizá circunstancial, quizá propositiva, las debilidades de la saga y sugiere por primera y última vez (¿Muy tarde o tristemente enaltecedor y emotivo?), a un Logan más apegado a su violenta esencia, presenciada de manera evolutiva a través de un Hugh Jackman hecho a la medida del personaje dentro de su adaptación al celuloide, pero más respetada en su contraparte animada, ya no digamos desde su naturaleza en los comics.

Como un lector lo resumió de manera perfecta en un comentario en la soberbia crítica de mi estimada Mrs. Punisher, el alejamiento de la fórmula del cine de superhéroes (en la aventura y fantasía), y el coqueteo hacía con las bases de otros rubros y desarrollos con tratamientos más adultos, en este caso el western, hacen que Logan redima no solo el universo cinematográfico tan tambaleante de los mutantes, sino del rubro en general. Pero el riesgo en este caso conllevó algunos errores que podríamos calificar como honorables.

La analogía con el western es tan desvergonzada como genial. Mangold no repara en exponer al antihéroe como un vengador errante dentro de los territorios áridos y salvajes de Texas, los cuales, a pesar de proyectar varios elementos futuristas, también conservan el origen irritado e inherente que dan pie a la aparición de nuestro vengador errante, un sobreviviente silencioso que debe escapar de su pasado. La hipótesis se complementa con la aparición referencial de un clásico del género y con ciertos estatutos pistoleros, simulando líneas y duelos en momentos clave de la trama.

Un acierto accidental y favorable es que conocemos el origen y el trasfondo previo de los héroes, e incluso el cineasta se las ingenia dentro de su también historia y guion para dejar el misterio del pasado en una libre interpretación al espectador, un espectro que no resta importancia a la trama principal, pero si la enriquece dando un libre albedrío a la imaginación de su audiencia.

Sin embargo y como en todo western, los villanos, aunque de gran presencia, carecen de toda reflexión o estructura. Su maldad pura originada de la nada puede ser justificada dentro de los estándares del juego en el salvaje oeste, pero el director y guionista mismo se ensaña en forzar enfrentamientos con personajes salidos de la manga que hasta dejan entrever cierta torpeza en la historia dadas las condiciones desfavorables de su antihéroe.

No es casualidad que “ese” cierto antagónico emergente se encuentre ausente en los mejores y más equilibrados momentos de la cinta, sobre todo en su inicio, una brutal introducción al conflicto que prueba la clasificación adulta y que no deja lugar a concesiones fantásticas e infantiloides de otras entregas. Persecuciones, violencia estética y el salvajismo en toda su extensión (Hasta el homicidio racial se encuentra permitido), Logan reprueba incluso lo hecho por Singer de manera fastuosa en variados parajes de su odisea desértica.

¿Pero qué tal si hablamos del mayor valor del film? La interacción actoral es no solo desgarradora, es empática, fúnebre y emotiva. Jackman y Patrick Stewart entregan sus mejores participaciones en la saga frente al principal enemigo: la extinción, la degeneración, la enfermedad y el mismo Texas. Por una parte, reiteramos esta renovación de Logan, pero habrá que hacer el paseíllo a un Charles Xavier distinto, humano, afianzado, trágico, sin duda una demostración de gran talento por parte de Stewart.

Aunque el aspecto también infantil funciona por parte de la carismática Dafne Keen, su personaje pierde peso hacia el final con la proliferación de su especie (niños), los cuales al igual que el film, recaen en un recurso artificioso y torpe en los momentos finales de la cinta junto al destino de sus ya comentados villanos (Richard E. Grant y Boyd Holbrook muy cumplidores). Dicho declive no podríamos calificarlo como funesto, sino incluso hasta normal, dados los niveles de adrenalina, tensión y emotividad en sus primeros actos, dejando lastimosamente a su clímax sin esa ligera inyección de ímpetu y frescura.

A pesar de sus fragilidades, no cabe ninguna duda que estamos ante una de las mejores películas de superhéroes (tal vez y para muchos la mejor de los mutantes). Una pieza sumamente emocional, dramática y de gran poderío estético e histriónico que MangoldJackman han llevado a posicionar fuera del molde. Una digna despedida de la franquicia y de sus habituales rostros, a la cual da gusto verla dentro de ese selecto grupo del género, equiparable en calidad y entretenimiento a cualquier drama, thriller o western destacable del año cinematográfica en cuestión.

¿Mi recomendación? Corra a verla, el universo mutante se ha extinguido de manera feroz y humana

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


7 comentarios

  • Alejandro López marzo 4, 2017 @ 1:22 pm

    El merecido desenlace tras tantos desatinos ¡Buena reseña!

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  • A partir de ahora las mallas, las capas y las máscaras son para pubertos; aunque tal vez la brutalidad del personaje de Wolverine se preste para poder crear una pelicula cruda, violenta y adulta, a diferencia de los otros superheroes, algunos de los cuales no matan u otros son chicos buenos no importando que pase, millonarios, semidioses, bah!. Sentí esto como Bone Tomahawk y los demás como Cowboy Vs Aliens.
    Mi opinión.
    Un saludo

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    • Buena comparación mi estimado, lo entiendo, a mi me pasa lo mismo pero incluso desde antes cuando vi Watchmen, TDK o hasta el soldado del invierno. De todas, estoy seguro que Logan resaltará dentro de su estética violenta y trágica historia

      Saludos estimado

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  • ¡Carajo,me tarde tanto en ir a verla…!Pero lo valió y con creces.Como bien señalaron en ambas reseñas dedicadas a esta cinta,esta se impone sobre el víl absurdo de la corrección politica y se agradece tal osadia.No creo poder señalar o añadir algo a las observaciones y análisis hechos,excepto tal vez hacer referencia a la calidad de adaptar un comic al cine:Si bien los rumores señalaron que esta cinta estaba basada en la miniserie en comic”Old Man Logan”puedo decir que no se parecen en nada y eso estuvo genial.Ahi Logan da pena solo de estar vivo,y aun su regreso a la acción es a consecuencia de una grave falta en una larga consecución de ellas.Dicho de otra forma,en ese comic es un tipo amargado e indiferente incapaz de aprender,encasillado en lo que mas lo caracteriza:Sacar las garras y rebanar,aun cuando ya no hay nada por salvar.Excelente final para estas versiones de los personajes,y gran inicio del año para el cine de superheroes.Ojala no se repita la torpe racha de adaptacione complacientes o al vapor(Me perdiste DC)del año pasado y,sin animo de igualarlas ya que Logan es muy superior en todos sentidos,se convierta en el equivalente a Deadpool en 2017.Saludos.

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    • Mi estimado hasta ahorita vi su comentario, una disculpa

      Muchas gracias por su crítica y opinión , tranquis con DC estimado, dele una oportunidad

      Gracias por comentar

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