Los 10 Mejores Temas de John Williams

Algunos críticos y analistas lo han llamado “El Beethoven del cine”, comparativa no tan escandalosa si tomamos en cuenta que a los 7 años ya sabía tocar el piano, a los 10 el trombón y un año después la trompeta y el clarinete, origen de lo que sería el compositor más mediático, famoso y premiado del séptimo arte.

Su padre, percusionista y jazzista del legendario cuarteto de Raymond Scott, dejó que su hijo desplegara el amor por la música desde muy pequeño, combinando su educación primaria con el estudio de varios instrumentos. Llegaría el momento de estudiar composición a principios de los 50, para prestar servicio militar y acompañar a las fuerzas armadas con su música de 1952 a 1955. Tras dicha etapa llegaría el momento de ser inmediatamente aceptado por la prestigiosa escuela de música Juilliard, de donde egresaría con honores y recomendado para trasladarse a Los ángeles para trabajar como orquestador en varios estudios de producción. Durante ese tiempo Williams trabajó para varios compositores de la talla de Bernard Herrmann, Miklos Rozsa, Alfred Newman y Franz Waxman, interpretando también parte del piano en varias bandas sonoras a cargo de Jerry Goldsmith, Elmer Bernstein y sobre todo para Henry Mancini.

Comenzaría a dirigir sus propias bandas sonoras para el cine y la televisión desde finales de los 50, sobre todo en comedias irregulares y enterradas por su baja calidad, sin embargo sería hasta 1968 cuando recibiría su primera de 51 nominaciones al Oscar (es el segundo ser en ser más nominado en la historia después de Walt Disney), y hasta 1972 cuando alcanzaría la fama y los focos de la industria tras la banda sonora de La Aventura de Poseidón y su gran adaptación para la legendaria El Violinista en el Tejado.

Encasillado y reconocido por su pericia para componer la música de aventuras épicas, faltaría un paso por concretarse para que Williams alcanzara el estatus de culto que aún mantiene tras 80 años de carrera, y esa sería su asociación con Steven Spielberg a partir de Jaws, quizá los acordes más famosos de su carrera.

Compositor de más de 150 obras entre el cine y la televisión, y ganador de casi 200 premios a lo largo de su carrera, celebremos los 92 años del gran John Williams con sus 10 más grandes temas (y tres imperativos bonus)

 

Bonus –  Hedwig’s Theme (2001)

El famoso tema del mago de hecho lleva el nombre de su lechuza, Hedwig, una de las últimas composiciones más mediática del compositor. Williams se haría cargo de la banda sonora de la saga Potter hasta su tercer episodio, “The Prisoner of Azkaban”, quizá siendo esta en conjunto la que más resaltaría sus cualidades y mejores piezas.

 

Bonus – Parade of the Slave Children (1984)

Pieza divertida y cautivante que incluso para su servidor logra superar la partitura recurrente y más conocida del arqueólogo. Williams complementa lo emotivo de la secuencia (marca Spielberg) desde la aparición del arqueólogo de entre las sombras para liberar a los niños esclavos en una serie de notas hechizantes, que logran la empatía de la aventura del templo de la perdición con la audiencia. Como es costumbre, Williams aquí sirve la mejor banda sonora de la saga ¿Será coincidencia? ¿O las segundas partes simplemente le sientan mejor?

 

Bonus – Duel of Fates (1999)

Después del gran momento y giro de The Empire Strikes Back, narrativamente hablando e independiente a los pobres guiones y la machucada dirección de Lucas con las precuelas, este es el segundo punto clave en todo el universo de Star Wars, reflejado de manera consistente en el título de esta gran pieza, donde Williams es capaz de captar, comprender y encausar la épica y la tensión de “esa” batalla que definirá el destino de Skywalker

 

10 – Close Encounters of the Third Kind (1977)

El terror y la incertidumbre de un encuentro cercano del tercer tipo ejemplificado en una sola joya musical (y es que las 13 comentadas aquí lo son). A esta tensión se le unen las ya notas conocidas de Williams con Spielberg, una armonía que tras aquellos primeros momentos de “terror” brindan paz y dejan entrever progresivamente los acordes más reconocidos de esta obra

 

9 – Raider’s March – Marion’s Theme (1981)

¿Comienza usted a sentir ese cosquilleo en su estómago? Es normal. Aunque a mi parecer un poco repetitivo, los primeros dos minutos son la definición de la aventura fílmica, una pieza simple que se combina de manera exquisita con los acordes románticos de la empoderada dama de la saga

 

8 – Jurassic Park (1993)

Una de sus piezas más emotivas y que se contrapone con la amenaza explayada en el film, surtiendo de esa calma consecuente y de ese tono de aventuras infantil tan propio de Spielberg y de esta cinta que revolucionó los efectos especiales. Una hermosa melodía que nos transporta a una odisea hacia la peligrosa naturaleza y en donde Williams alcanza una magnificencia absoluta con varios clímax donde las trompetas se anteponen a todo el gran acompañamiento (atención en los minutos 2:10 y 3:30), erizando los vellos y recordándonos que los dinosaurios antes de ser peligrosos, son bellos, muy bellos. Si ponemos en un contexto al mejor Williams por año, sin duda 1993 quedaría en primer lugar… ya veremos porqué

 

7 – March From Superman (1978)

Wiliams le compone (como nadie nunca lo ha hecho) al superhéroe ¿Qué hace a esta pieza tan sublime?  En primer lugar la captura misma de la esencia del personaje, la cual con sus notas reproduce los valores y el heroísmo que lo identifican ¿la segunda? Ese viaje espacial inicial a Krypton, mientras una serie de créditos azules aparecen y se difuminan ante nosotros. Las notas musicales simplemente nos dicen “Superman”.

 

6 – Adventures on Earth (1982)

¿Vuelves de nuevo a sentir esa sensación verdad? Ese revoloteo de la nostalgia e incluso ahora quizá responsable directa de tu amor por el cine. Es increíble como esta pieza te va sumergiendo incluso sin evocar a sus imágenes en una “aventura” que crece en emoción y romanticismo hasta llegar a su poderoso clímax, tras esa magistral pausa que sirve como prólogo para el desprendimiento de todos tus recuerdos y lágrimas

 

5 – Star Wars Theme (1977)

Es simple, pues estamos según la crítica, audiencia, medios y muchas, muchas encuestas, ante el tema más famoso del cine. Tras trabajar con Spielberg, el director le presentaría a su amigo George al joven John, destinado a musicalizar la saga fantástica más famosa de todos los tiempos. Más simple, es imposible concebir Star Wars sin la música de Williams, sencillamente IMPOSIBLE

 

4 – Fiddler in the Roof (1971)

El primer Oscar de Williams se daría gracias no a la creación de una banda sonora original, sino a la adaptación de una ya creada, a la que el compositor agregaría su tono y majestuosidad en varios arreglos para su correcta inyección fílmica. Es en serio, si no han visto uno de los grandes musicales en la historia, no podemos ser amigos

 

3 – Schindler’s List (1993)

Cuando Spielberg le encomendó componer la banda sonora de su gran drama sobre el holocausto, Williams tras ver el primer corte salió de la sala llorando y diciéndole a Steven que necesitaba alguien mejor que él para componer lo que había visto, a lo que el director respondió: “¡Lo sé, pero todos los mejores que tú están muertos!”. Williams se haría de los servicios del gran violinista Itzhak Perlman para dar como resultado una composición y una pieza sin igual, tan desgarradora como esperanzadora.

 

2 – The Imperial March (1980)

Literalmente un pieza de la realeza, digna de una marcha intergaláctica y/o una marcha real espacial, de esas de las cuales Mozart solía componerles a los emperadores (simples y maravillosas); aquí Williams la catapulta al espacio para servirle de presentación al Imperio Galáctico y su marca a través de las estrellas.

 

1 – Theme from Jaws (1975)

Dos notas pueden ser suficientes para cuando alguien es un genio artístico y comprende que su oficio se centra en transmitir una emoción a través de su expresión. Es impresionante la mancuerna que Williams ha hecho con el clan Spielberg – Lucas, y aquí en su primera participación con el primero, logra musicalizar el acecho, la ansiedad y el temor latente con tan solo el arreglo exacto y precioso de esas dos notas, para luego proseguir con una literal oleada de aventuras y culminar con una estruendosa conclusión. Dice la leyenda que cuando Spielberg la escuchó por primera vez, se rio (mofó).

 

Por cierto, mi pieza favorita de Williams no es ninguna de las anteriores, pero como es mi post ,me tomo la libertad de agregarla

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


4 Comments

  • No se puede entender al cine sin la música, y John Williams ha sido un pilar de toda la industria. Nunca terminaremos de agradecerle todas las bandas sonoras que ha hecho y que nos han transportado a otros lugares solo con escuchar sus melodías.

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    • En efecto estimado, criticado por muchos quizá por su tono repetitivo en algunos acordes, la música de Williams es sinónimo de la comprensión auditiva en el cine

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  • No es mi favorito, sin duda alguna (aunque no me queda del todo claro por qué jaja, probablemente debido a la ya mencionada repetición [pues si uno presta más atención hay, en realidad, poca diferencia entre los temas de SW, IJ y Superman]); pero es indudable su influencia y la calidad de sus colaboraciones con Spielberg y Lucas.
    De cualquier forma, no me agradan mucho sus temas de aventuras y/o familiares, como las supeacitadas o la de E.T, con las excepciones de Duel of Fates, La marcha Imperial (mi favorita de Williams) y probablemente La danza del Diablo de la película de Miller. Prefiero sus obras más dramáticas o serias: como la lista de Schindler, en particular su reinterpretación de Por una Cabeza; y su dirección de Campanella de Paganini.

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