Made In México: No es fácil ser güero(a) en México

¡Mi morbo y yo! Creo que fue hace como 3 o 4 fines de semana que twitter se empezó a llenar de comentarios, mas negativos que positivos, de una nueva serie en Netflix llamada Made In México. Vi el tráiler y sinceramente no me interesó, pero el tema seguía y pensé “Voy a ver un capítulo a ver si es tan mala como dicen”, además, para poder hablar hay que tener información, y con esa justificación mental empecé el primero de esta serie.

De entrada no es una serie como tal, más bien pretende ser un reality show, donde 9 personas que aparentemente son de la alta sociedad de la Ciudad de México nos dejan ver cómo son sus vidas diarias. En el primer capítulo se presentan Roby Checa y Kitzia Mitre que son cuñados y van a celebrar el bautizo del bebé de Kitzia, esta invita a su amiga la modelo Columba Díaz para que conozca a Roby porque cree que harían buen “match”.

Kitzia es una mujer blanca, pecosa, pelirroja, dice que ya se hizo el estudio de ADN y es 3% irlandesa, pero ella sabe que es 100% mexicana y descendiente de Moctezuma Ilhuicamina (último emperador azteca). Cuando escuché eso me impresionó mucho y se activó mi morbo. Digo ¡no todos los días ves en la tele a una descendiente directa de un emperador azteca! No importa que la “descendiente” sea pelirroja, pecosa y con un 3% de irlandesa. También cuenta que cuando anda viaje por diferentes países nadie le cree que sea mexicana por no tener el pelo negro y ser tan blanca. Pobre Kitzia ¿qué diría su tatarabuelo Moctezuma? pero su vida no es perfecta, ella sufre porque no tiene una buena relación con su suegra.

Roby es el típico niño galán perteneciente a una familia libanesa que tiene altas expectativas con él, pero el pobre Roby tiene serios problemas con el alcohol y un hijo al que hace 2 años que no ve. Roby sufre.

Columba Díaz es mas alivianada, ella es modelo, se dice feminista y muy chambeadora. Todos la juzgan por su físico (alta, blanca y de ojos claros) pero ella es mas que eso, su verdadera belleza esta por dentro (claro, que esa belleza no contratan para las pasarelas), critica a la gente que habla “con una papa en la boca” y se dice fresa (o sea, como ella); ya tiene 24 años así que debe planear su futuro porque, en el modelaje, ya es un dinosaurio. Entonces decide hacer una subasta para ayudar a los damnificados del pasado terremoto del 19 de septiembre del 2017 y consigue que un pintor, amigo de ella, le done unos cuadros (horribles) para que los subaste. La puja empieza, tranquilamente a partir de 32 mil dólares. O sea, cualquiera de los asistentes traía eso y mas en sus bolsas carísimas (la pobre soy yo que casi entro el shock cuando oí eso) Gracias a Dios, le fue muy bien a “Colu” y juntó una buena cantidad de dinero. Columba vislumbra un futuro más certero.

Pepe Díaz es un empresario dueño de restaurantes y bares de moda, al parecer es famosos por sus amoríos con Belinda y Eiza González (eso no lo menciona en la serie, pero es lo primero que sale si se busca en google), es el lindo bonachón y como tiene 35 años siente que ya debe de pensar en “sentar cabeza”. Para él es muy importante que las chicas huelan bien, por eso se la piensa en andar con modelos porque dice que las modelos llevan dietas muy extrañas y a veces huelen a ajo, le ha pasado. Quiere abrir un gimnasio de box, “super cool” en medio de Polanco y le pide a Julio Cesar Chávez que sea su socio. Su mejor amigo, al menos en la serie, es Roby Checa, sin embargo, a ambos les gusta Columba ¡Dios, un triángulo amoroso!

Shanik Aspe y Carlos Girón pertenecen al mundo del espectáculo… salen en la tele, pues. Shanik es conductora de un programa matutino (¡con razón no sabia yo quien era ella!) y dice que es muy feliz por que le pagan por ser ella (¿?) pero tiene la inquietud de ser cantante, ya que ese ha sido el sueño de toda su vida (¿no que lo suyo era ser conductora?) y como ya tiene 31 años pues es ahora o nunca, así que empieza a tocar puertas en el mundo de la música. Es la que menos encaja en el grupo, pero bueno, ahí esta. Carlos es él que conoce a todos y los va presentando. Tiene comida con las chicas y va vestido con su camisa rosa carísima y su suéter blanco en los hombros, pero cuando esta con los chicos es bien machote porque dice “wey” para todo. Carlos sufrió un secuestro hace ocho años y una de las secuelas fue perder relación con su padre que desde entonces no se hablan, pero ahora (en pleno show) siente que lo extraña y le hace falta.

Chantal Trujillo es una “famosa blogger de modas” que vive con su novio. Es rubia, de ojos azules y ese siempre ha sido un problema para ella, ya que las mujeres no quieren ser sus amigas. Además, creció en San Diego, así que le es mas fácil hablar ingles que español entonces, gran parte del tiempo habla en ingles y los demás le contestan en español. Se quiere casar, pero el novio le dice que se espere, apenas tienen cuatro años y pues siente que todavía no es tiempo. ¡Pobre Chantal! Sufre porque es güerita y encima el novio no se quiere casar ¿ven? ¡No es fácil ser güera en este país!

Liz Woodburn nació y siempre ha vivido en Nueva York, allá conoció a Charlie y empezó a salir con el, pero Charlie vive en la CDMX, entonces le pide que se vaya a vivir con él, pero ella le dice que sin anillo de compromiso no se va a ningún lado, así que acaba de llegar a la CDMX con tremendo anillo y empieza a conocer la vida en México. Al parecer es de padres chilenos pero no queda muy claro, ella la mayor parte del tiempo habla en ingles, pero cuando habla español se le oye un acento muy mexicano.  Dice que nunca andaría con un hombre macho ni posesivo… como Charlie, su novio.

Hanna Jaff es una chica mitad mexicana mitad musulmana (así se presenta ella y todo el tiempo lo esta repitiendo) es la mas nueva del grupo, casi nadie la conoce. Ella se dice toda una gran altruista, ha estado meses en campos de refugiados en medio oriente (presentan varias fotos donde se le ve al mas puro estilo de Lady Di, con ropa carísima, súper peinada, en tacones y sentada muy mona en un banquito, según ella, ayudando a la gente). Tiene en su departamento las paredes tapizadas con títulos de diferentes universidades, fotos gigantes de las portadas de revistas donde ha aparecido, tiene un mapa donde pone un alfiler de cada país al que ha visitado (casi está lleno), ha trabajado para la ONU, ha dado platicas TED y tiene patentadas frases que ella ha escrito como “tendrás el rechazo de algunas personas que no te conocen” (¡Oh! ¡Ella lo dijo! Emoji con los ojos hacia el cielo) y quiere sacar una línea de ropa para salvar al mundo, donde a una camiseta le pone “No Walls” y con eso pretende dar un mensaje contundente a Donald Trump y lograr la paz mundial. El ego de Hanna es del tamaño de la ciudad de México y alrededores.

Bueno, pero ¿de qué trata este reality show? Pues de eso, de esta gente que convive entre si, hablan unos de otros, se sienten muy profundos porque van a campos de refugiados en medio oriente, ayudan a un joven que perdió una pierna y le regalan la prótesis y conocen al presidente de México.  Hablan inglés y español casi al mismo tiempo, son pochos, pues. Sufren porque la gente no es linda como ellos, viven en un grupo social muy cerrado y muy selecto pero sienten que con este show le están mostrando al mundo como somos los mexicanos y visitan lugares, como Xochimilco, un parque en Polanco y las pirámides (llegaron en helicóptero) como diciendo “somos mexicanos y disfrutamos de nuestra ciudad”.

No son graciosos, no son carismáticos y son muy frívolos. El único que me sacó una carcajada fue JC Chávez cuando le dijo a Pepe Díaz que tenía cara de padrote, pero los demás no son nada simpáticos, nadie cae bien. Hay que reconocer el trabajo del que seleccionó al reparto porque de las casi 20 personas que participan, ninguno genera empatía, con decirles que ni los dos bebés que salen son lindos ni simpáticos.

Definitivamente no reflejan nada de lo que somos los mexicanos, ni la cultura que tenemos. Nada.

Lo único bueno que tiene la serie es que la producción logra mostrar una Ciudad de México bellísima, limpia, segura. Las tomas aéreas son espectaculares, luce sin smog con un cielo azul. Tal vez si eliminaran la participación de toda esa gente hueca y dejan las tomas de la ciudad, así sí seria un producto que muestra la belleza de nuestro México.

Muy caro me salió mi morbo…otra vez.

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Vilma Aida    


4 comentarios

  • Vilma, ¡Por Dios! “¿Mitad mexicana mitad musulmana?” Ja,ja,ja. No sabía yo que una fe religiosa era equivalente a una seña identitaria de nacionalidad. Ya , para empezar, esta “ilustrísima” muestra de ignorancia es para darse un tiro. Se antoja ver semejante estercolero en Chanel, pero ¿ ya no nos lo habían recetado desde las entrañas telenoveleras vía Telerrisa y Tvapesta?

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    • Vilma Aida Reyes-Rosito octubre 18, 2018 @ 10:41 am

      Lautaro, así lo dice ella, ahora si que yo solo la cito. Esta chica Hanna es la más insoportable de todo el reparto y mira que ya es muy insoportable toda esa gente. También dice que como su papá es de Medio Oriente, entonces ella es mitad mexicana, mitad de medio oriente, !ah! y la “mitad mexicana” es de Tijuana, así que es “fronteriza”.
      Creeme que ni en televisa ni tv azteca han hecho algo tan malo, hasta para hacer porquerías, les sigue ganando Netflix.

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  • Hola, Vilma. No te estaba corrigiendo, solo repetía la taruguez de la otra. Sé que lo tuyo era cita.
    Ja,ja,ja. Pues sí, dichas cadenas deberían respirar aliviadas, ya que Netfix las ha superado en algo que no es para sentirse halagado ni mucho menos.
    Saludos.

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  • P.D.: ¿”Fronteriza”? Ja,ja,ja. Esa es estuvo magnífica.

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