Marvel Punisher: Al fin un verdadero antihéroe

Al igual que el Universo Cinemático, el cual se forjó con paciencia a través de varias cintas individuales; los superhéroes de Netflix han seguido el mismo camino para concluir en la entretenida entrega conocida como The Defenders. Pero de esos 4 héroes “urbanos” salió un personaje violento y sanguinario que no cree en las segundas oportunidades (a pesar que su historia ha tenida muchas en la pantalla grande), pero sería en la pantalla chica donde encontraría su lugar. Así es, Frank Castle, el infame Punisher, al fin tiene una serie que le hace honor a su personaje.

Lo que callamos los soldados

En el Universo Marvel existen 2 tipos de soldados: El súper soldado que a pesar de todo se mantiene moral y vigilante de las leyes, y el soldado de a pie que vive los horrores de la guerra y los que siguen luego de volver a un lugar donde no los quieren. Así como el buen Cap representa todo los buenos valores de sus fuerzas armadas, The Punisher representa aquello que todos quieren ignorar y no saber de ello.

Así es como aranca esta serie, con Frank Castle (John Bernthal) cazando hasta el último involucrado en la matanza donde perdió su último atisbo de humanidad a manos de varias pandillas rivales que traficaban heroína. Una vez logrado eso, el castigador trata de seguir con su vida mientras sus pesadillas lo continuan atormentando. Es en este corto periodo de relativa paz donde se introducen a los nuevos personajes empezando por Dinah Madani (Amber Rose Revah) quien funge como un agente especial de la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) y está en un caso de corrupción de proporciones casi mexicanas (casi) y es apoyada por su asistente Sam Stein (Michael Nathanson). Estos dos rebeldes casi renuncian a dejar este caso hasta que se topan con el eslabón perdido que podría darle pies y cabeza a todo: The Punisher.

Por otro lado, Castle no puede dejar atrás el hábito de darle cran a cuanto mafioso malvado ande por ahí, lo cual es el factor delator ante su nuevo aliado: Micro, un espía cibernético llamado David Lieberman (Ebon Moss-Bachrach) quien le demuestra que el asesinato de su familia no fue el fuego cruzado entre pandillas como el pensaba, sino que fue un movimiento deliberado y bien pensado para castigarlo al creerlo culpable de filtración de información que ponía a su pelotón y sus jefes en descubierto de todas las actividades clandestinas que hicieron en nombre de la libertad. Nuestro antihéroe de apoya en sus viejos amigos como Karen Page (Ann Deborah Woll) y sus amigos veteranos Billy Russo (Ben Barnes) y Cutis Hoyle (Jason R. Moore).

De ahí en delante la investigación por ambos bandos se hace cada vez más intensa mientras que Madani busca a quien arrestar y Castle a quien matar. Por desgracia aquí hay uno o dos capítulos que se enfocan en la psicología de los veteranos de guerra, en la patología de sus afecciones mentales, así como los abusos que sufren una vez que regresan a su patria. Igual es un tema serio con un transfondo importante pero vuelve algo lenta y hasta soporífera la serie a salvo de unos cuantos chispazos de acción espontánea. Este es el punto más bajo de la serie.

Punish time

Pero una vez que los personajes han sido introducidos así como sus “backgrounds” y que el verdadero villano se revela, la serie retoma capítulo a capítulo el ritmo perdido atrapando al espectador de forma insospechada, justo cuando estás a punto de decir “ya no quiero nada” es justo cuando te gancha y simplemente no puedes parar de ver la serie ya que los escritores no se tocan el corazón para poner en problemas a los protagonistas complicando las cosas de manera correcta para llevar al popular antihéroe hasta sus límites. Se los digo que me quedé hasta altas horas de la noche y desperté temprano solo para terminarla.

Mucho de este mérito es del villano que es un verdadero némesis de Punisher, el cual no tiene un código de honor ni lealtades hacia los demás, y lejos de ser un sociópata simplemente es una persona que guarda un tremendo rencor a aquellos que considera que lo hirieron o traicionaron de alguna forma, por lo que una vez que ha justificado sus planes es capaz de manipulaciones y traiciones que los dejaran con cara de wtf.

En resumidas cuentas

The Punisher es una serie muy diferente a las otras 4 ya que el factor fantasía no está tan presente ya que no hay piel a prueba de balas, ni sentidos o reflejos aumentados, solo una buena trama de espionaje aderezada con litros y litros de sangre para darle sabor a venganza.

Cheers

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Samuel Spade    


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