Momentos Favoritos del Cine: Banda aparte

El de constructor del lenguaje narrativo bajo el mote de la “Nouvelle vague”, Jean-Luc Godard, tras dejar “sin aliento” a  la industria con un estilo despreocupado, cínico y natural, proseguiría su sincretismo europeo – americano con una cinta de atracos y gánsteres que no tiene atracos (o uno muy desastroso) ni gánsteres, sino tres jóvenes que en su infinita soledad y pasión por la literatura criminal, se darán a la tarea de formar un triángulo relacional con un solo objetivo: experimentar un crimen a flor de piel.

El montaje salta, la voz de narrador (el propio Godard) se incrusta en los momentos clave para expresar los pensamientos de sus tres protagonistas, y la princesa de la Nouvelle vague, musa del mismo director, Anna Karina, nos deleita con una de las presencias histriónicas más bellas y naturales de dicha corriente, y es que por encima de Belmondo, Seberg o el propio Godard, el término “Nouvelle vague” debería acuñarse bajo la imagen de la actriz danesa.

Banda aparte sería una cinta de suma importancia para la carrera de dichos amantes y su corriente. No solo confirmaría la afinidad de la crítica y audiencia hacía con el estilo de Godard, sino que también lanzaría a Karina al estrellato, y de paso, a través de una de las secuencias más reconocidas del movimiento, y que por si sola, sin ningún contexto o conocimiento incluso del film, se ha abierto camino como parte de la cultura pop. Una secuencia que al fiel estilo de Jean-Luc, es un plano secuencia, se dice que, con 3 semanas de ensayo, filmada en una sola toma y que de nuevo mostrará con creces la espontaneidad de la Nouvelle

Pero dicho número “musical” no solo es hipnótico gracias a la presencia de Karina (posicionada no coincidentemente en el medio de este triángulo), ni a los pasitos que todo aquel que se diga cinéfilo ya ha intentado emular en la sala de su casa, sino también gracias a la composición de Michel Legrand, pieza que es constantemente cortada para dar paso a los pensamientos de sus tres protagonistas en voz de Godard, reflexiones que nos llevan a pensar sobre la vacía vida de los mismos en busca de afecto y/o aprobación, que hablan sobre sus inseguridades y sobre sus soledades, y que además reflejan la tensión de ese momento antes de su clímax, esperando en un bar por esa vivencia de atraco que los tres han esperado

Los tres pues, se funden en este viaje que también a la larga sirve como el símbolo del sincretismo del que su director tanto se auto mofaba, al tomar líneas argumentales del occidente, para deconstruirlas en el viejo continente en tramas donde en la superficie quizá no pase nada, pero que el interior se reflexione la vida juvenil sin un rumbo fijo a través de un estimulante baile, uno de los más legendarios y simples del cine, un momento favorito

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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